martes, 11 de octubre de 2011

El halcón maltés

Somos de la misma sustancia de la que están hechos los sueños, y nuestra breve vida está rodeada de un sueño
(La tempestad. William Shakespeare)



El 3 de Octubre de 1941, hace ya 70 años, se estrenaba en Nueva York “El halcón maltés” (The maltese falcon), hoy uno de los títulos indiscutibles del cine negro americano.


Producción de Hal B. Wallis para la Warner Brothers, la película contaba con la impecable fotografía del estadounidense Arthur Edeson, quien ya había dejado su huella en clásicos como “El doctor Frankenstein” o “El hombre invisible” y que, un año después, nos regalaría la imagen de otro título mítico: “Casablanca”.


La banda sonora de “El halcón maltés” venía firmada por el inglés Adolph Deutsch, compositor también de la música de otras películas del género como “La pasión ciega” o “El último refugio”.


Y John Huston realizaba aquí su primer trabajo cinematográfico como director. Huston se había forjado para entonces una importante carrera como guionista en títulos como “Jezabel”, “Juárez”, “El último refugio” o “El Sargento York”.


El magnífico guión de “El halcón maltés”, escrito también por John Huston, estaba basado en la novela homónima del escritor estadounidense Dashiell Hammett. Y aunque ésta era la tercera vez que la Warner Brothers adaptaba esta historia a la gran pantalla (Roy del Ruth dirigiría la versión de 1931 y William Dieterle la de 1936), ésta de 1941 es sin duda la versión más fiel a la historia de la novela de Hammett.

El papel principal de Sam Spade fue en un principio ofrecido al actor George Raft, quien lo rechazó por no considerarlo un proyecto importante y porque iba a ser dirigido por un director novel.

Nada mejor que un tipo que hasta ahora sólo se dedicó a cometer crímenes interprete al detective que mejor sabe cazar criminales


Huston se refería, evidentemente, a Humphrey Bogart, quien hasta ese momento tan sólo había dado vida para este mismo género a personajes del otro lado de la ley. El interpretar a Sam Spade en "El halcón maltés" significó un importantísimo empujón en la carrera de Bogart.

El papel de Brigid O’Shaughnessy fue ofrecido en un primer momento a la actriz Geraldine Fitgerald, pero ésta lo rechazó por interferirle el rodaje con un viaje que tenía ya programado.


Huston eligió finalmente a Mary Astor, actriz americana que llevaba en el cine desde su debut en 1921.

Era la encarnación ideal de la asesina seductora


Su Brigid O’Shaughnessy pasaría con todos los honores a la historia del cine así como, ocho años después de “El halcón maltés”, su interpretación de la madre de “Mujercitas”.

Uno de los mejores y más sutiles actores con los que he trabajado. Por debajo de ese aire de inocencia que tan magníficamente usaba, se apreciaba una mundanidad faustiana


John Huston se refería, cómo no, a Peter Lorre, extraordinario actor húngaro que también llevaba una larga carrera en la gran pantalla desde 1929.


Peter, que fue desde un principio la opción única del director para el personaje de Joel Cairo, compondría aquí uno de sus mejores personajes cinematográficos. Un año después, Lorre nos regalaba otra joya interpretativa a través de su papel de Ugarte en “Casablanca”.


Única opción del director fue también la del actor Sydney Greenstreet para encarnar a Kasper Gutman. A sus 62 años de edad, Greenstreet hacía aquí su debut en la gran pantalla, aunque llevaba ya una prominente carrera de cuarenta años como reconocido actor teatral.


Fantástico también en su papel, Sydney Greenstreet desarrolló muy buena química en pantalla con Peter Lorre en “El halcón maltés”, lo que les llevó a los dos actores a coincidir en otros ocho títulos cinematográficos, entre ellos la citada “Casablanca”.


Completaban un magnífico reparto Elisha Cook Jr. como Wilmer Cook, Gladys George como Iva Archer, Ward Bord como el detective Tom Polhaus y Lee Patrick como Effie, la fiel secretaria de Spade.


Y Jerome Cowan daba vida al socio de Sam Spade, Miles Archer, interpretación que apenas duraba un par de minutos en pantalla pero cuyo personaje era de gran importancia en la historia.


E incluso Walter Huston, ilustre padre del director, hacía en la película una aparición muy fugaz, como el Capitán Jacoby, sin intención de cobrar su trabajo como un gesto de buena suerte hacia su hijo en su debut como director cinematográfico.


En la vida real, el escritor Dashiell Hammett había trabajado en una agencia de detectives. El personaje de Brigid se basaba en parte en su secretaria y en parte en otra mujer que cogieron como empleada, Joel Cairo estaba basado en un falsificador real y Wilmer en un criminal de poca monta.

La Warner Bros. tenía intención de llamar a este film “The gent from Frisco” porque el título de la novela ya había sido utilizado en la versión de 1931. Tras la insistencia de Huston, se mantuvo el título original de la historia.


Durante el rodaje, tuvo lugar una pequeña discusión debido a que los cuatro personajes principales salían fumando en la crucial escena de la espera del ansiado halcón. Al productor Jack Warner esto no le gustaba en absoluto ya que pensaba que podía provocar en los espectadores el deseo de salir a fumar al vestíbulo, así que pidió a John Huston que en esa escena fumaran menos.


Bogart y Lorre idearon entonces gastarle una broma a Warner, compinchándose además con Astor y Greenstreet y dedicándose a fumar más todavía. Warner llamó a Huston a su despacho y le dijo que cortaría el rodaje de la película. Finalmente, Huston logró convencerle de que el argumento pedía en ese momento una atmósfera cargada de humo puesto que todos esperaban nerviosamente la llegada del halcón.


En el rodaje de la película hubo que utilizar dos halcones de Malta porque el original se le cayó de las manos a Humphrey Bogart. El halcón original se encuentra hoy en exhibición en el museo de los estudios de la Warner Bros. Las plumas de su cola están visiblemente abolladas.


Tan sólo nominada en los Premios Oscar como mejor película, mejor guión (John Huston) y mejor actor secundario (Sydney Greenstreet), “El halcón maltés” es hoy un clásico del cine por derecho propio.

"The staff that dreams are made of
(SAM SPADE)

17 comentarios:

Manderly dijo...

Genial película!!
No conocía esas anécdotas que nos cuentas. Es interesante.
Un saludo!

deWitt dijo...

Gran debut de Huston, sí señora! Fantásticos Lorre y Astor en esta adaptación imprescindible del cine negro.

He leido en algún sitio que el personaje de Hepburn era gay. Para sustentar esta teoría se apoyaban en la musiquita que se escucha cuando Lorre entra en su despacho por primera vez, no sé si te has fijado.

bicos

A-B-C dijo...

Me gusta mucho esta forma de homenajear que tienes. Esta película es digna de una dedicatoria como la tuya y muchas más pero creo que nunca antes leí la anécdota de la escena crucial donde todos los actores fumaban como carreteros, ¡buenísima!!! creo que Huston tenía razón (me hubieran entrado ganas de fumar, fijo, aún sin haber fumado mucho en mi vida).

Bogart y el cine negro que fantástica combinación.

Como siempre, me gustan mucho las citas que has seleccionado.

El Tirador Solitario dijo...

Tengo que revisar ese clásico, porque hace milenios que no la veo. Y lo único que recuerdo de ella es una trama incomprensible, y que al pobre de Peter Lorre le caían golpes de todos sitios...

Señora Cahiers dijo...

Yo soy más de "El sueño eterno" que es un lío muy divertido.

miquel zueras dijo...

Qué gran reparto: Bogart, Lorre, Greenstret, Cook... Hammet había trabajado como detective en la famosa agencia Pikerton y eso se notaba según un investigador (no les gusta que les llamen detectives) privado que conocí,me dijo que sus novelas eran las más creibles. Recomiendo el libro.
Ahora recuerdo la frase que Greenstret le dice a Wilbur (Elisha Cook)al delatarlo: "Lo siento, Wilbur, te quiero como un hijo pero siempre puedes tener otro hijo mientras que solo habrá un único halcón maltés". Besos. Borgo.

PEPE CAHIERS dijo...

Aquí comenzó a zurrarle Bogart al pobre Lorre.

natsnoC dijo...

Ésta sí que la he visto, y más de una vez, así que hoy no vengo para pasear mi incultura cinematográfica sino más bien para alardear de mi memoria de pez.

Recuerdo a un magnífico Bogart, recuerdo una escena en una calle a la luz de una farola. Y recuerdo mi fascinación juvenil por la película en su conjunto y por sus personajes, los sombreros y el inseparable cigarro (curiosa anécdota).

De lo que no me olvido es de pasar por aquí, a ver si así se me pega algo.

Marcos Callau dijo...

Me has recordado, Clementine, que tengo muchas ganas de leer la novela de Hammett. La película es extraordinaria de todo punto de vista y al ser el primer papel de Humphrey Bogart en que realiza el papel de "héroe" tiene un significado muy importante para todos los que lo admiramos. Besos Clementine!

Alicia dijo...

Yo la recuerdo poco o nada. Valga este escueto comentario como pedido a quien corresponda.
Mejor con la boca limpia.

Jose Boggey dijo...

Se dice que los tres mejores debuts en la historia de la dirección son el de Lumet con "12 hombres sin piedad", el de Laghton con "La noche del cazador" y éste de Huston. Bueno, es mentira, no se dice eso, pero qué grandes debuts, eh?
Por cierto, cómo deben sentirse luego los actores que rechazan una película, luego van a verla y resulta que es "El halcón maltés, o algo parecido? El síndrome de Tom Selleck, creo que le llaman...
La escena del tabaco esperando al halcón hoy directamente no se habría podido rodar. Por suerte, hablamos de los 40, cuando en el cine aún se respetaba el material con el que están hecho los sueños.
Saludos!

natsnoC dijo...

Hola, Clementine, ¿cuándo te pasas a repartir? Si ya han venido los dos de siempre y parece que vuelven a estar de acuerdo, lo que empieza a dar miedo... o es una estrategia destinada a algún oscuro fin.

Un abrazo mágico.

Clementine dijo...

Manderly, esta película siempre será interesante en todo.

Gran debut, deWitt, sin duda. No conocía esa teoría que apuntas.

Gracias, A-B-C. Estas anécdotas de rodaje son geniales.

Revisa, revisa, Tirador. Después de tantos milenios (debes de ser mayorcísimo) te parecerá menos incomprensible la trama. Y mira que llamar pobre a Peter Lorre…

Yo también soy de “El sueño eterno”, Señora Cahiers. Lo bueno de esto es que se puede ser de todo el cine negro si quieres…

Reparto de lujo, Miquel, ya ves. Eso he oído yo de Hammett, a ver si me leo algo suyo. Esa frase de Greenstreet es antológica.

Cahiers, te digo lo que al Tirador. Peter Lorre tiene de todo menos de pobre…

Pues no dejes nunca de pasarte por aquí, natsnoC, a ver si también se me pega algo a mí.

Sí, yo también tengo pendiente esta novela desde hace tiempo, Marcos.

Tu pedido ya está en trámite, Alicia.

Buenos debuts en la dirección ésos que no se dicen, Jose Boggey… Si, creo que a George Raft se le puso la misma cara que a Tom Selleck pero sin bigote.

Hola de nuevo, natsnoC. Compañero de pupitre del otro ser mágico tenías que ser, si todo se pega… Ya ves que ya he repartido a cada uno lo suyo, incluso a esos dos que cabalgan juntos que sí, están demasiado de acuerdo últimamente… Y oye, que me sigue encantando que vengas a buscarme. Otro abrazo mágico para ti.

Y besos y saludos para todos.

natsnoC dijo...

Con el rosario de abandonos recientes, como para arriesgarme. ¿Mucho trabajo? Eso es bueno.

Clementine dijo...

Sí, también mucho trabajo (y de eso no me quejo) entre las demás cosas de la vida. Pero aún tengo la sana intención de seguir aquí por mucho tiempo. Esos "abandonos" que comentas los llevamos además muy mal los demás, y te lo digo por propia experiencia. Un beso, natsnoC.

Roberto Béjar dijo...

Una de las obras maestras del cine negro sin duda. Vaya cuatro actorazos que se fueron a juntar. Lorre me parece un actor genial, estaba muy divertido en "Arsénico por Compasión" y al final de su carrera le recuerdo también en alguna película de Jerry Lewis, quizás en "Las joyas de la familia".
Ah, y Adolph Deutsch es un compositor de la época dorada del cine a reivindicar.
Saludos malteses!

Clementine dijo...

Hola, Roberto. Lorre es seguramente lo mejor de esta película y en "Arsénico por compasión" su personaje es genuino. Y Deutsch, ya ves, otro genio. Más saludos malteses para ti.