Mostrando entradas con la etiqueta La diligencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La diligencia. Mostrar todas las entradas

sábado, 15 de febrero de 2014

La diligencia

En 1931, el western “Cimarrón” obtenía el Oscar a la mejor película, siendo la primera en este género que se hacía con el citado galardón. Desde entonces fueron llevados a la gran pantalla una gran cantidad de títulos ambientados en el lejano Oeste, todos ellos, sin embargo, de bajo presupuesto y con poco más que un simplista argumento.


En 1937, el director estadounidense John Ford leía en el Collier’s MagazineStage to Lordsburg”, un relato breve del autor americano Ernest Haycox. Ford quedaba entusiasmado con la galería de personajes que aparecía en esta historia, concibiéndola para la gran pantalla no como un western más sino como un retrato de la naturaleza humana a través de varios personajes.


Desde 1917 tras las cámaras cinematográficas, John Ford había firmado ya títulos hoy tan clásicos como “Hombres marcados”, “El caballo de hierro”, “Shari, la hechicera”, “La patrulla perdida”, “El juez Priest“, “Pasaporte a la fama”, “El delator”, “María Estuardo”, “La osa mayor y las estrellas”, “La mascota del regimiento” o “Huracán sobre la isla”.

En 1939 llevaba ya trece años sin dirigir un western, el último, aún en la era muda, había sido “Three bad men”. Con los derechos de adaptación de “Stage to Lordsburg” ya en sus manos, Ford se dispuso a llevar esta historia a la gran pantalla. Ningún estudio, sin embargo, quiso hacerse cargo por tratarse de un western, género que no gozaba en esos momentos de buen cartel.


Muy, muy, muy afortunadamente para la historia del cine, en el camino de John Ford se cruzaba Walter Wanger, productor estadounidense que terminaba para entonces su contrato con la United Artists pero aún debía producir una película más. Y Wanger elegía este proyecto de Ford.


Ben Hecht y Dudley Nichols, sin duda dos de las más grandes figuras de la historia del cine, firmaban el maravilloso guión de “La diligencia”…


…basándose en el anteriormente citado relato “Stage to Lordsburg” de Ernest Haycox quien, a su vez…


… se inspiraba en “Boule de suif ”, otra historia corta firmada por el escritor francés Guy de Maupassant.


Las extraordinarias imágenes de “La diligencia” corrían a cargo de Bert Glennon, magnífico director de fotografía que debutaba a toda pantalla en 1916 y llevaba ya tras de sí clásicos como “Los diez mandamientos” (en su versión muda de 1923), “La Venus rubia”, “Gloria de un día”, “Alicia en el País de las Maravillas” (en su versión de 1933), “Capricho Imperial” o “Huracán sobre la isla”. Tras “La diligencia”, Glennon volvería a trabajar con Ford en otros títulos como “El joven Lincoln”, “Corazones indomables”, “Caravana de paz”, “Río Grande” o “El sargento negro”.


Alexander Toluboff era el responsable de la espléndida dirección artística de “La diligencia”. Toluboff ya había sido anteriormente admirado por otros títulos como “Rasputín y la zarina”, “La reina Cristina de Suecia”, “Sólo se vive una vez” o, en ese mismo glorioso año de 1939, “Cumbres Borrascosas”. Otro genio, sin ninguna duda.


Y la música de “La diligencia” nos llegaba a través de la maestría del neoyorquino Gerard Carbonara, excelente compositor, también violinista y director de ópera, que ya había firmado más de cuarenta títulos de la gran pantalla entre los que se encontraban “El patriota”, “El canto del lobo”, “El camino del pino solitario”, “Milicias de paz” o “La ley del revólver”.


John Ford ha barrido diez años de artificio y ha rodado una película que interpreta una canción de cámara… Mr. Ford no rodea de sombras a sus personajes; o hacen las cosas de forma directa o no las hacen…
Ésta es una diligencia con la fuerza de un Ford
(Frank S. Nugent, futuro guionista de John Ford, en el New York Times, 1939)

La joven esposa de un oficial de caballería, un viajante de whisky, el cochero, el comisario, una prostituta, un médico borrachín, un jugador y ex oficial sudista, un banquero no muy legal, un prófugo en busca de venganza... Y una diligencia.

Una perfecta mezcla de humanidad y suspense…
absolutamente de primera clase
(Film Weekly)

El productor Walter Wanger quería para los papeles protagonistas de “La diligencia” a Gary Cooper y a Marlene Dietrich, quienes ya habían sido vistos como pareja cinematográfica nueve años atrás en “Marruecos”. 

Sin embargo, tanto Cooper como Dietrich eran ya celebradas estrellas del celuloide. Ante la imposibilidad de contratarlos debido a sus honorarios, John Ford dirigió su mirada hacia un joven actor que él ya había dirigido anteriormente, que hacía westerns “de cinco días” y que tan sólo llevaba tras de sí un título de más peso, “La gran jornada”, que ni siquiera había funcionado bien en taquilla.

"La esencia más pura del Far West late en esta obra (…) da carta de naturaleza al mito icónico de John Wayne, cuyo personaje se mueve entre un inolvidable plantel de secundarios
(Miguel Ángel Palomo. Diario El País)

“Mis amigos me llaman Ringo, el apodo que tenía cuando era niño. Mi nombre es Henry…”


Un maravilloso John Wayne daba vida a un más que entrañable Ringo Kid. En el cine desde 1926, Wayne había ya trabajado a las órdenes de John Ford en películas como “¡Madre mía!”, “Cuatro hijos”, “Legado trágico”, “Shari, la hechicera”, “El triunfo de la audacia”, “Tragedia submarina” o “El intrépido”.


Tras “La diligencia” vendrían para él otros títulos como “Hombres intrépidos”, “No eran imprescibles”, “Fort Apache”, “Tres padrinos”, “La legión invencible”, “Río Grande”, “El hombre tranquilo”, “Centauros del desierto”, “Escrito bajo el sol”, “Misión de audaces”, “Los comancheros”, “El hombre que mató a Liberty Valance”, “La taberna del irlandés”… Qué lujo de filmografía.

“Doc, ¿no tengo derecho a vivir? ¿Qué he hecho yo?”


Claire Trevor era la encantadora Dallas. A toda pantalla desde 1933, Trevor ya había sido vista en cerca de treinta títulos cinematográficos entre los que se encontraban “Compañeros de viaje”, “Calle sin salida” o “El sorprendente Dr. Clitterhouse”.


Tras “La diligencia” veríamos también a Claire en otros clásicos como “Historia de un detective”, “Cayo Largo”, “El mejor de los malvados” o “Dos semanas en otra ciudad”.

“Tú no lo entenderías, vaquero, nunca has visto un ángel, ni una noble dama, ni una gran señora…”


El intrigante Hatfield era magistralmente interpretado por un elegantísimo John Carradine, extraordinario actor que debutaba en el cine en 1930 y que el público americano había disfrutado ya en clásicos como “El signo de la cruz”, “Gloria de un día”, “El hombre invisible”, “Satanás”, “La novia de Frankenstein”, “María Estuardo”, “Capitanes intrépidos” o “Tierra de audaces”.


Carradine trabajaría tras “La diligencia” de nuevo con Ford en otros títulos como “Corazones indomables”, “Las uvas de la ira”, “El último hurra”, “El hombre que mató a Liberty Valance” o “El gran combate”. Muy grande Carradine, muy grande.

“Lo que necesita el país es más cogorzas… cogorzas”


Thomas Mitchell era un más que sensacional Josiah Boone. En el cine desde 1923, Mitchell ya había aparecido en otros doce títulos entre los que se encontraban “Los pecados de Teodora”, “Horizontes perdidos” o “Huracán sobre la isla”.


Tras su maravilloso Doc Boone de “La diligencia”, Mitchell nos dejaría en la gran pantalla otros entrañables personajes como su Gerald O’Hara en “Lo que el viento se llevó” o su tío Billy en “¡Qué bello es vivir!”. Extraordinario también Thomas Mitchell.

“Kansas City, Kansas, hermano…”


Donald Meek era un espléndido Samuel Peacock. En la gran pantalla desde 1923, este excelente actor escocés llevaba ya tras de sí títulos como “La viuda alegre”, “Pasaporte a la fama”, “La marca del vampiro”, “El delator”, “Mares de China”, “Sueño de amor eterno”, “El capitán Blood”, “Las aventuras de Tom Sawyer”, “Vive como quieras” (inolvidable su Sr. Poppins) o “Tierra de audaces”. 


Tras “La diligencia” pudimos ver también a Meek en otros clásicos como “El joven Lincoln”, “La venganza de Frank James”, “Un rostro de mujer”, “La llama sagrada” o “Escuela de sirenas”. Importante filmografía también la de Donald Meek.

“Bueno, si hay algo que no me gusta es conducir una diligencia en territorio apache…”


El genuino Buck era magníficamente interpretado por el no menos genuino Andy Devine. A toda pantalla desde 1928, Andy había sido visto ya en más de 70 títulos entre los que se encontraban “Contrastes”, “Ha nacido una estrella” o “Chicago”.


Tras “La diligencia”, Devine trabajaba de nuevo con Ford en otros clásicos del western como “Dos cabalgan juntos” o “El hombre que mató a Liberty Valance”.


Completaban el espléndido reparto de “La diligencia” Louise Platt (Lucy Mallory), George Bancroft (Curley) o Berton Churchill (banquero Gatewood). Y Chief John Big Tree, Tim Holt, Tom Tyler, Ed Brady, William Hopper…


…y, en pequeñas apariciones, Hank Worden y Woody Strode. Worden coincidiría más adelante con John Ford en otros títulos como “Fort Apache”, “Tres padrinos”, “Caravana de paz”, “Centauros del desierto” (dando vida al mágico Mose Harper), “Misión de audaces” o “El sargento negro”. Por su parte, a Strode le veíamos tras “La diligencia” (su debut cinematográfico) en otros míticos títulos de John Ford como “El sargento negro”, “Dos cabalgan juntos”, “El hombre que mató a Liberty Valance” (maravilloso Pompey) o “Siete mujeres”. Inolvidables Hank Worden y Woody Strode. E imprescindibles en el cine de John Ford.

Durante la producción de “La diligencia” todos los actores debían asistir al plató, tuvieran que trabajar ese día o no, creándose pronto por ello un ambiente más que familiar. Y a esto contribuía la costumbre de Ford de contratar como extras para sus películas a viejos amigos de la época muda del cine. Bryan Washburn, Helen Gibson, Buddy Roosevelt, Bill Cody, Franklyn Farnum, Verter Pegg, Duke Lee o Frank Baker fueron, entre otros muchos, los elegidos para “La diligencia”.

Primero fueron filmadas las escenas de exteriores, para lo cual John Ford eligió un incomparable paraje que era conocido con el nombre de…




… eso, Monument Valley, una meseta realmente extraordinaria situada entre los estados de Utah y Arizona. 

La diligencia” fue la primera película de John Ford rodada en el Monument Valley y después vinieron otras: “Pasión de los fuertes”, “Fort Apache”, “La legión invencible”, “Caravana de paz”, “Río Grande”, “Centauros del desierto”, “El sargento negro” y su último western, “El gran combate”.


Rodados en estudio, los interiores de "La diligencia" tenían techo, una práctica aún poco usual para la época. Con ello se trataba de crear un efecto de claustrofobia que contrastara claramente con la abierta expansión del Monument Valley.

Una rara obra maestra de la pantalla
(Newsweek)


Producción de Walter Wanger para United Artists, “La diligencia” (Stagecoach) se estrenaba en Los Ángeles (California) el 15 de febrero de 1939.

Si bien no llegaron a entusiasmar sus primeras proyecciones privadas, en las que se reprochaba entre otras el extender demasiado la escena del ataque indio o el no haber sido rodada en color, su estreno al gran público sí fue un rotundo éxito.

Junto a “Union Pacific” y “Tierra de audaces”, “La diligencia” de John Ford supuso el renacimiento del western como género, y de qué manera. Hoy está considerada como uno de los más grandes clásicos de la historia del cine.




Los Oscar de la Academia la dintinguían galardonándola en las categorías de mejor película, mejor director, mejor actor secundario (Thomas Mitchell) y mejor banda sonora, nominándola también en lo referente al montaje, la fotografía y la dirección artística.

Por su parte, John Ford recibía el Premio de la Crítica Cinematográfica de Nueva York al mejor director.

Ésta es una gran película del tipo de las que van a parar a los libros de historia del cine
( A. Jimpson Harman. Evening News)

Y ahora, unas curiosidades…


Como el que el sombrero utilizado por John Wayne en “La diligencia” fuera suyo. Wayne lo usaría después durante dos décadas más hasta “Río Bravo”. Desde entonces, el ya mítico sombrero fue exhibido en una vitrina de su casa.


O el que los indios apaches de la historia fueran interpretados, en realidad, por indios navajos del lugar. O que Orson Welles visionara cerca de cuarenta veces “La diligencia” antes de crear su “Ciudadano Kane”. Pues mil gracias, John Ford.

Y como broche de lujo, una bonita anécdota. En 1970, El American Film Institute (AFI) comenzaba a interesarse activamente por la restauración y preservación de películas clásicas. Pero todas las copias existentes en 35 mm. de “La diligencia” habían sufrido daños irreparables. ¿Todas? No. El mismísimo protagonista de esta película guardaba en su garaje una copia en perfectas condiciones y se prestaba a donarla con todos los honores a tan loable iniciativa.


El ejemplo ideal de la madurez de un estilo llevado a la perfección clásica. John Ford encuentra el equilibrio ideal entre el mito social, la reconstrucción histórica, la verdad psicológica y el tema tradicional de la puesta en escena del western. Ninguno de estos elementos domina por encima del otro. ‘La diligencia’ es como una rueda, está concebida con tanta perfección que permanece en equilibrio sobre su eje en cualquier posición
(André Bazin, crítico francés)

jueves, 23 de enero de 2014

John Wayne en imágenes

“Nadie debería hacer cine si no puede servir de ejemplo
y de aliento a través de sus películas”


La gran jornada” (1930) nos presentaba a John Wayne en su primer papel protagonista… y ya como John Wayne.


En esta casa de Winterset, ciudad ubicada en Madison County (Iowa)…


… llegaba al mundo Marion Mitchell Morrison el 26 de mayo de 1907.


El niño fue llamado al nacer Marion Robert. En 1911 llegaba su hermano y sus padres decidían llamarle Robert, así que el nombre de nuestro protagonista pasaba a ser Marion Mitchell.


Marion con sus padres, su hermano y su perro Duke, fiel compañero en su infancia…


… y, más adelante, con su caballo Duke, fiel compañero en su serie de cortometrajes cinematográficos.



A mediados de los años 20, Marion Morrison era un reconocido jugador de fútbol americano en la Glendale High School y en la University of Southern California, respectivamente.






Junto a Howard Hawks en el set de rodaje de “Río Rojo” (1948). Wayne rodaría también con Hawks otros títulos como “Río Bravo”, “¡Hatari!”, “El Dorado” y “Río Lobo”.


En “Río Rojo”, John Wayne y Walter Brennan formaban una simpática pareja…


… y en “Río Bravo”, once años más tarde.


Y entre medias aún tenían tiempo para entonar alguna que otra canción. Wayne y Brennan coincidían por vez primera a principios de los 30 en “El ciclón tejano” y “La huella delatora” y, más adelante, en “Dakota”. Después llegarían ya “Río Rojo”, “Río Bravo”… y “La conquista del Oeste” aunque aquí aparecían en episodios diferentes, Brennan dirigido por Henry Hathaway y Wayne por John Ford.


Como Hondo Lane en “Hondo”(1953)…


… y el sombrero que lucía Wayne en este western.


Con Jean Arthur en el set de rodaje de “La chica y el vaquero” (1943).


Recibiendo la visita de Gary Cooper durante el rodaje de “La flota silenciosa” (1951).


John Wayne y Gary Cooper, de vacaciones, en una maravillosa imagen tomada por el reconocido fotógrafo norteamericano Phil Stern.


Como el joven Matt en “El pastor de las colinas” (1941).


John Wayne y su hijo Patrick compartiendo cartel en “Río Grande”. Patrick era el tercero de los hijos de Wayne y Josephine, su primera mujer, con la que también tuvo el actor a Michael, Toni y Melinda. Patrick también aparecía con su padre en “El hombre tranquilo”, “El conquistador de Mongolia”…


… “Centauros del desierto”, “El Álamo”…


… “Los comancheros”, “La taberna del irlandés”…


… “El gran MacLintock”, “Boinas verdes” y “El gran Jack”.



Patrick y su hermano mayor, Michael. Entre ellos su famoso padre.

Michael aparecía como actor, junto a John, en “El hombre tranquilo” y “El conquistador de Mongolia”. Más adelante, ya como productor, Michael firmaba títulos protagonizados por su padre como “El Álamo”, “El gran MacLintock”, “Boinas verdes”…


… “Chisum”, “El gran Jack”, “Ladrones de trenes”, “La soga de la horca”, “McQ” o “Brannigan”.


Toni, nacida Mary Antonia, llegaba a este mundo antes que Patrick y aparecía como actriz junto a su padre en “El hombre tranquilo” y “El Álamo”.


Y Melinda, la pequeña de estos cuatro hermanos, actuaba también en “El hombre tranquilo”. Aquí la vemos junto a su padre y sus hermanos mayores en el set de esta película.


John Wayne y Katharine Hepburn, compañeros de rodaje en “El rifle y la Biblia” (1975).


Entre Maureen O’Hara e Yvonne De Carlo, sus compañeras de reparto en “El gran MacLintock” (1963).


En esta película veíamos al personaje que encarnaba Wayne jugando una partida de ajedrez con el personaje que encarnaba Jack Kruschen.

Wayne, en la vida real, era un apasionado del ajedrez, tal y como nos demuestran estas fotografías…


… en el set de rodaje de “Forja de corazones” (1942), jugando con Marlene Dietrich


… en el set de rodaje de “Los comancheros” (1961)…


… en el set de rodaje de “Primera victoria” (1965), jugando con Kirk Douglas


…en el set de rodaje de  “Hondo”…


… o en 1969 con el fotógrafo Dave Sutton, quien coincidió con Wayne en los rodajes de “Chisum”, “El gran Jack”, “John Wayne y los cowboys”, “Ladrones de trenes”, “La soga de la horca”, “El rifle y la Biblia” y “El último pistolero”. Se calcula que pudieron jugar juntos alrededor de 5.000 partidas de ajedrez.


En “El día más largo” (1962), John Wayne formaba parte de un espectacular reparto: Eddie Albert, Richard Burton, Sean Connery, Henry Fonda, Gert Fröbe, Jeffrey Hunter, Roddy McDowall, Robert Mitchum, Rod Steiger…


Visitando a su hijo Patrick y a Tyrone Power en el set de “Cuna de héroes”, clásico del cine dirigido por John Ford.





John Wayne y su hija Aissa, fruto del matrimonio del actor con la actriz Pilar Pallete, su tercera mujer, con la que también tuvo a Ethan y a Marisa.


La pequeña Aissa actuó junto a su padre en “El Álamo”…


… “Los comancheros”…


… “La taberna del irlandés” (preciosa foto ésta)…


… y “El gran MacLintock”.


Por su parte, el pequeño Ethan aparecía con su padre en “Río Lobo”…


… y un año después en “El gran Jack”, en esta ocasión como nieto del personaje que encarnaba el actor.


Marisa no apareció en ningún título junto a su padre pero sí estuvo con él en el set de rodaje de “El último pistolero”…


… y en el set de rodaje de “Valor de ley”. Más adelante, ya como madre, Marisa le ponía a su segundo hijo el nombre de Duke Morrison.


Parche utilizado por John Wayne en “Valor de ley” (1969).


En el set de “Valor de ley” también estuvo Ethan…con John y Marisa. 

El pequeño Ethan acompañó a su famoso padre también en los rodajes de “Río Bravo”, “Los cuatro hijos de Katie Elder”…


… “Ataque al carro blindado”…


… “Boinas verdes”, “John Wayne y los cowboys”…


… y “Ladrones de trenes”.


Ethan Wayne aparecería mucho después en títulos cinematográficos como “Scream”, “Cacería de hombre” o “Comanche” y en diversas series televisivas como “El coche fantástico”, “De repente, Susan” o “Belleza y poder”.

Según cuentan, Ethan recibía este nombre por el personaje de Wayne en “Centauros del desierto”…


… el inolvidable Ethan Edwards.


Esta ya mítica imagen pertenece a una ya clásica escena de “Centauros del desierto”. John Wayne adoptaba en ella una postura que era característica de otro maravilloso clásico del cine…


…el actor Harry Carey, para Wayne “el más grande actor de western de todos los tiempos”.

Carey fallecía en 1948 y John le rendía en “Centauros del desierto” este precioso homenaje ante la presencia de la mujer de Carey y de su hijo, quienes también intervenían en el film. Qué grande Wayne, qué grande.




En el set de rodaje de “Centauros del desierto” (1956)…


…y el sombrero utilizado por Wayne en este maravilloso western.





John (John Wayne), Tom (Dean Martin), Bud (Michael Anderson Jr.) y Matt (Earl Holliman) serán siempre “Los cuatro hijos de Katie Elder”.


A caballo…


Al piano…


… leyendo en su casa…


.. firmando fotos…


… anunciando Chocolates Whitman


… y en una foto publicitaria de “La gran jornada”.


John Wayne, Henry Fonda, John Agar y Shirley Temple en el set de rodaje de “Fort Apache” (1948).


Junto a Peter y Henry Fonda, en 1978, durante el programa “American Film Institute salute to Henry Fonda”. Fonda y Wayne coincidían en 1948 en “Fort Apache” y en 1962 en el reparto de “El día más largo” y “La conquista del Oeste”.


Con su nieto Brendan, hijo de Toni.


A Brendan, también actor, le hemos visto en títulos cinematográficos como “S.W.A.T.: Los hombres de Harrelson”, “Regreso al infierno” o “Cowboys & Aliens”.


Curiosamente, Brendan participaba en 2009 en un remake para la televisión del clásico de John Wayne “El ángel y el pistolero” (Angel and the bad man), aunque el nieto no interpretaba el mismo personaje que su abuelo.





En 1969 Wayne aparecía de esta guisa en uno de los catorce episodios en los que, interpretándose a sí mismo, intervenía en el programa de TV “Laugh-In” presentado por Dan Rowan y Dick Martin.


En el set de rodaje de “¡Hatari!” (1962) junto a Elsa Martinelli


… bailando con una jirafa…


… y cambiando impresiones con un compañero de rodaje la mar de chulo.


Como Olsen en “Hombres intrépidos” (1940).


Con Spencer Tracy


… con Gary Cooper


… con Michael Landon…  


… en bicicleta y en moto.


Junto a Lauren Bacall en un descanso de rodaje de “El último pistolero” (1976), también último título cinematográfico rodado por el actor.

John Wayne comenzaba su andadura con John Ford allá por 1928. “¡Madre mía”, “Cuatro hijos”, “Legado trágico”, “Shari, la hechicera”, “El triunfo de la audacia”, “Tragedia submarina” o “El intrépido” eran títulos en los que John hacía de extra o pequeños papeles…


Dirigido también por Ford veríamos después a Wayne en “La diligencia”, “Hombres intrépidos”, “No eran imprescindibles”, “Fort Apache”, “Tres padrinos”, “La legión invencible”, “Río Grande”, “El hombre tranquilo”, “Centauros del desierto”, “Escrito bajo el sol”, “Misión de audaces”…




… “Los comancheros”, “El hombre que mató a Liberty Valance” y “La taberna del irlandés”, títulos estos en los que John Wayne compartía protagonismo con Lee Marvin.


El sombrero utilizado por Wayne en “Los comancheros” (1961).




John Wayne y John Ford, más de una veintena de películas juntos. Menudo lujo.



John Wayne compartiendo con John Ford, Henry Fonda y Ward Bond una partida de cartas y un día de pesca.


En “Río Grande” (1950) como el Teniente Coronel Kirby Yorke.




En el set de rodaje de “El hombre tranquilo” (1952). Menudo equipo.


En el set de rodaje de “Los indestructibles” (1969).


Con el director Burt Kennedy en el set de “Ataque al carro blindado” (1967).


Como Genghis Khan en “El conquistador de Mongolia” (1956).


Con John Ford en el set de rodaje de “Tres padrinos” (1948)…



.. clásico cinematográfico en el que Wayne compartía protagonismo con el niño (que en realidad era una niña) y con Harry Carey Jr. y Pedro Armendáriz.


Junto a William Holden y Constance Towers en el set de “Misión de audaces”.


Y el sombrero utilizado por Wayne en este clásico cinematográfico.

“Estoy orgulloso de haber puesto en imágenes y para el mundo esta historia. Confío en que las nuevas generaciones recuerden lo caro que a veces resulta mantener la libertad”


En 1960, John Wayne dirigía y protagonizaba “El Álamo”…


… y recibía la visita en el set del mismísimo John Ford.


En 1968, Wayne protagonizaba “Boinas verdes”, título que, además, codirigía con Ray Kellogg y Mervyn LeRoy…



… y recibía la visita en el set de rodaje del mismísimo John Ford.


Entre toma y toma de “Él y su enemiga” (1944).


John Wayne en una fotografía de Raymond Depardon.


Junto a John Ford y Ben Johnson en el set de rodaje de “La legión invencible” (1949)…


… precioso clásico de la gran pantalla en el que John interpretaba al Capitán Nathan Cutting Britttles.


Junto a Irene Dunne, Rosalind Russell y James Stewart en el estreno de “La conquista del Oeste” (1962)…


… película en la que, dirigido por John Ford, Wayne daba vida al General Sherman.


En 1972, John Wayne protagonizaba “John Wayne y los cowboys”…


… y John Ford les hacía una visita en el set a Wayne y a Mark Rydell, el director de esta película.



James Stewart, John Ford y John Wayne, trío de lujo para “El hombre que mató a Liberty Valance” (1962).


Durante el rodaje de una ya mítica escena de la película…


... el equipo actoral al completo… junto a Ford...


... y el sombrero que llevaba Wayne en “El hombre que mató a Liberty Valance”.


La familia de John Wayne al completo.


John en el set de rodaje de “Río Bravo” (1959)…


… recibiendo la visita de su hijo Patrick y compartiendo cartel con Walter Brennan...



Angie Dickinson, Dean Martin y Ricky Nelson… bajo la sabia dirección de Howard Hawks.


En 1975 John Wayne le hacía entrega a Howard Hawks de su Oscar Honorífico.


John recibía su propio Oscar al mejor actor por “Valor de ley” (1969).



Y aquí nos quedamos, con John Wayne y su nieto Michael Ian en el set de rodaje de “El gran Jack”. Qué personaje tan entrañable este Wayne.

“El mañana es la cosa más importante en la vida. Llega a nosotros muy claro a medianoche. Es perfecto cuando llega y se pone en nuestras manos. Espera que hayamos aprendido algo del ayer”
(John Wayne)