“Pero, ¿dónde está el maná de los cómicos? ¿En qué
tierra caerá que sea nuestra si nosotros no somos de ninguna parte?”
(Carlos Galván)
La familia Iniesta-Galván forma una compañía de teatro que va de pueblo en pueblo ofreciendo su arte. Un grupo de hombres y mujeres, "cómicos" en toda regla, que luchan por sacar adelante su profesión, y sobrevivir, en la España de los años 40 y 50.
El 15 de Octubre de 1986 se estrenaba en Madrid "El viaje a ninguna parte", una película clave en la carrera cinematográfica de Fernando Fernán-Gómez y fundamental en la historia del cine español.
Magistralmente dirigida por el propio Fernán-Gómez y producida por Maribel Martín y Julián Mateos para Ganesh Producciones Cinematográficas S. A., “El viaje a ninguna parte” añadía además
la acertada fotografía de José Luis Alcaine, quien ya había trabajado con
Fernán-Gómez en “Mambrú se fue a la guerra” y volvería a hacerlo después en “El
mar y el tiempo”, y la música original de Pedro Iturralde.
Fue el propio Julián Mateos
quien le ofreció a Fernando Fernán-Gómez llevar a la gran pantalla su novela
homónima escrita en 1985. Pero esta historia literaria tenía su verdadero origen
en una radionovela emitida ya en los años 80.
A
finales de los años 70, las radionovelas estaban a punto de desaparecer. Radio
Nacional hizo entonces un intento de renovar la ficción radiofónica fundiendo
los folletines de siempre con una mayor calidad en los textos. Y autores como
Jorge Martínez Reverte, Francisco Nieva o Manuel Gutiérrez Aragón fueron
apareciendo en antena con sus diferentes proyectos.
Fernando
G. Delgado, entonces director de Radio Nacional, propuso a Fernando Fernán-Gómez
desarrollar un serial por capítulos. Y Fernán-Gómez rescató para ello una idea
de un guión para una película que había iniciado con Jaime de Armiñán cuyo
argumento se centraba en el retrato de la vida de los cómicos del teatro
ambulante. Un total de 65 capítulos, de entre 15 y 20 minutos de duración, comenzó
a emitirse el 3 de Octubre de 1983.
El
montaje excepcional de este serial y, sobre todo, la calidad de su texto, no
pasaron en absoluto desapercibidos. Con lo que esta historia de cómicos aparecía más tarde como novela
y un año después como película.
Fernando
Fernán-Gómez interpretaba a un genial Don Arturo, el más veterano de los
cómicos de esta singular compañía teatral. Fernán-Gómez llevaba ya tras de sí
una fructífera carrera cinematográfica como actor, guionista y director.
“Las comedias tenemos que arreglarlas nosotros porque
los autores las escriben demasiado largas. Entre tu abuelo y yo las cortamos y
suprimimos los personajes que sobran. Si salen muchos, el público se marea”
José Sacristán daba vida maravillosamente
a Carlos Galván, hijo de Don Arturo y personaje clave de esta historia que nos
es contada a través de él. Sacristán hizo su debut en la gran pantalla con “La
familia… y uno más” (1965) y en 1994 volvía a ser dirigido por Fernán-Gómez
en “Siete mil días juntos”.
Y
Gabino Diego era el genuino Carlitos Piñeiro, hijo de Carlos Galván y nieto de
Don Arturo. Gabino ya había sido elegido en 1984 por Fernán-Gómez para
interpretar a Luisito en “Las bicicletas son para el verano”, su debut
en la gran pantalla. En “El viaje a ninguna parte”, Gabino nos vuelve a regalar
otro de sus inolvidables personajes.
"Es un retrato cálido y patético, divertido y entrañable, de esos cómicos sin hogar que van de un lado para otro con la oscura esperanza, los más jóvenes, de alcanzar algún día la fama"
(Jorge de Cominges, El Periódico)
A
Rosita del Valle, también actriz de la compañía y familiar de sus miembros, la
conocíamos a través de una magnífica Nuria Gallardo, quien había debutado como
actriz con once años en la serie “Cañas y barro” y en 1980, con trece, en la
película “Miedo a salir de noche”. Ese mismo año de 1986 ya había sido dirigida
por Fernán-Gómez en “Mambrú se fue a la guerra”.
Y
a través de un espléndido Juan Diego conocíamos a Sergio Maldonado, tan sólo
amigo de la familia pero imprescindible en el grupo teatral. Juan ya había sido
también dirigido por Fernán-Gómez en 1974 en la serie televisiva “El pícaro” y
había trabajado junto a él “La corte de faraón” (1985).
“Esto no es un oficio, Carlos. Somos vagabundos…
El
teatro se muere, Carlos, sobre todo el teatro de vagabundos”
Laura
del Sol formaba también parte de la
compañía como otra de sus actrices, Juanita Plaza, que además era la novia de
Carlos Galván. Laura ya había trabajado con Fernán-Gómez en “Las bicicletas son
para el verano” y había compartido cartel ese mismo año con él en “Los zancos”
de Carlos Saura.
María
Luisa Ponte, una de las grandes figuras de nuestra escena, era para nosotros una excepcional Julia
Iniesta, hermana de Don Arturo. María Luisa debutó en la gran pantalla en 1951,
y ya había sido dirigida en multitud de ocasiones por Fernando Fernán-Gómez,
entre otras, en 1958 en “La vida por delante”, un año más tarde en “La vida
alrededor”, en “La venganza de Don Mendo” (1961), “El extraño viaje” (1964), “Mambrú se fue a la guerra” (1986) o en la serie de “El pícaro”.
Y
Agustín González, otro nombre ilustre de nuestro cine, componía un extraordinario
personaje en su Zacarías Carpintero. Agustín debutó en la gran pantalla en 1934
y fue dirigido por Fernán-Gómez en “La vida alrededor” (1959), “Cinco
tenedores” (1979), “Las bicicletas son para el verano” (1984) y “Mambrú se fue
a la guerra” (1986), compartiendo también cartel con él en infinidad de
ocasiones.
Queta
Claver como Doña Leonor, Emma Cohen como Sor Martirio, Carlos Lemos como Daniel
Otero, Miguel Rellán como el Dr. Arencibia y Simón Andreu como Solís redondeaban un
reparto de auténtico lujo que completaban impecablemente otros nombres como José
María Caffarel, Antonio Gamero, Carmelo Gómez, Saturnino García, Oscar Ladoire,
Nacho Martínez, Mónica Molina, Tina Sáinz...
Entre
otros galardones y nominaciones, “El viaje a ninguna parte” recibió el Premio
Goya a la mejor película, mejor director y mejor guión, siendo también nominada
al mejor montaje (Pablo González del Amo) y mejor maquillaje (José Antonio
Sánchez).
"No parece exagerado ver en esta película la obra maestra de Fernando Fernán-Gómez, la culminación feliz de una carrera de actor, escritor y director absolutamente fuera de lo común"
(José Luis Guarner, La Vanguardia)
Una
auténtica obra maestra de nuestro cine.
“En el oficio de actor el éxito o el fracaso suelen
venir
muy acompañados de la casualidad”
(Fernando Fernán-Gómez)













