Pongo y Perdita, una pareja de dálmatas, viven felices con sus 15 cachorros en casa de sus amos, Roger y Anita. Hasta que entra en escena la malvada Cruella De Vil…
El 25 de Enero de 1961 se estrenaba en el Radio City Music Hall de Nueva York “101 dálmatas” (One hundred and one dalmatians), otra mágica película de la factoría Disney.
Bajo la dirección de Wolfgang Reitherman, que firmaría también otros títulos de este estudio de animación como “Merlin, el encantador”, “El libro de la selva”, “Los aristogatos”, “Robin Hood”, “Los rescatadores” o los cortos clásicos de “Winnie the Pooh”, “101 dálmatas” basaba su historia en “The hundred and one dalmatians”, libro escrito en 1956 por Dodie Smith, exitosa dramaturga y novelista inglesa que tenía en su haber tantas obras de teatro como novelas.
Como Anita, la mujer de la película, Dodie llegó a tener en la vida real hasta 15 cachorros de dálmata.
Y como en la historia animada, uno nació sin apenas respirar y fue reanimado por el marido de la escritora. Lejos de quedarse con todos ellos, el matrimonio regaló buena parte de la camada. Fue precisamente un amigo quien le dio a Dodie la idea de escribir sobre ellos al ver a todos juntos y comentar: “Los perros harían un hermoso abrigo de piel”.
La banda sonora de esta maravillosa película la firmaba otro incondicional del estudio Disney llamado George Bruns, que compuso también las mágicas obras musicales de “La bella durmiente”, “Merlín, el encantador”, “Los aristogatos”, “El libro de la selva” y “Robin Hood”.
“101 dálmatas” fue la primera película realizada íntegramente con una cámara Xerox, perfeccionada además por Ub Iwerks, cerebro creador junto a Disney, lo que simplificaba la tarea de simular el movimiento en la producción de dibujos animados.
Participaron en esta película más de 150 artistas que dibujaron más de 113.000 fotogramas de todos los perros con sus casi 6.500.000 manchas.
Y otra curiosidad. Un cameo en “101 dálmatas”, en tres planos diferentes, de Reina y Golfo, de Jock, y de Peggy y Bull, todos ellos personajes que ya conocimos seis años atrás en “La dama y el vagabundo”.
Marc Davis, destacado director de animación de la factoría Disney, se basó en el temperamento de la actriz Tallulah Bankhead y en los rasgos de la también actriz Viveca Lindfords para crear a Cruella De Vil, una de las villanas más singulares de la historia de la animación.
Betty Lou Gerson prestó su voz a tan malvado personaje. Curiosamente, esta misma actriz fue también la narradora, once años atrás, de otra maravilla de Disney que se llamó “La Cenicienta”.
El actor Rod Taylor hablaba a través de Pongo, el perro protagonista de esta historia.
Martha Wentworth era la voz de Nanny y, dos años más tarde, la de Madam Mim en “Merlin, el encantador”.
Ben Wright, Roger en esta película, fue también la voz del lobo Rama en “El libro de la selva” y de Grimsby en “La sirenita”.
J. Pat O’Malley le prestaba la suya al Coronel y al malvado Gaspar. Actor inglés recordado en títulos como “Testigo de cargo”, “El largo y cálido verano” o “Hello, Dolly!”, O’Malley fue también rostro popular de la pequeña pantalla en series como “Maverick”, “Mike Hammer”, “Embrujada” o “Enredo”.
Habitual también entre las voces de Disney, O'Malley nos habló también a través de Tweedledee, Tweedledum y Walrus, la morsa en “”Alicia en el País de las Maravillas”, el Coronel Hathi y Buzzie en “El libro de la selva”, el perro Otto de “Robin Hood” y varios personajes animados de “Mary Poppins”.
Y Clarence Nash, la legendaria voz del Pato Donald, hizo uso de su reconocida maestría a través de varios personajes adicionales de "101 dálmatas".
Film más taquillero de 1961 en Estados Unidos, recaudando 37 millones de dólares, "101 dálmatas" obtenía en 1962 el Premio Bafta de la Academia Británica al mejor largometraje de animación.
Y es que estamos hablando de Walt Disney. Y de una película que reúne tantas buenas cualidades como perros aparecen en ella. Una auténtica delicia.

















