lunes, 22 de junio de 2015

The way they were (II)


Voló, en alas de la danza, hacia Río de Janeiro con sombrero de copa y a un ritmo… loco. Bailando nació el amor y fue elegante pareja de la alegre divorciada, de Amanda, de Irene Castle, de una cara con ángel, de la bella de Nueva York… y de la bella de Moscú. El límite era el cielo. O el valle del arco iris… Let’s dance.


Fue Slim, Vivien Rutledge, Irene Jansen, Nora Temple… en el más puro cine negro. También en su vida, un trompetista, un rey del tabaco y un asesinato en el Orient Express. Nos mostró cómo casarse con un millonario y fue desconfiada esposa y pícara soltera. Tener y no tener… Y ella lo tenía. 


De bote en bote, y siempre haciendo de las suyas, fueron héroes de tachuela, dos pares de mellizos, pescadores pescados, estudiantes en Oxford, marinos a la fuerza, compañeros de juerga, locos del aire... y una entrañable e inolvidable pareja cinematográfica. 


Fue una joven Wendy Darling, fue también Patty Jefferson y Tracy. Fue mujer bajo la luna y vivió dos vidas en un instante y una relación mortal. Fue también la Emma de Jane Austen, la Estella de Dickens y la musa de Shakespeare.


Nos presentó a su amiga Irma, y a Kimi, vivió su vida y estuvo loco por Anita. Fue recluta, marino, golfista, artista y modelo, botones… Dijo adiós a su luna de miel y fue también un marciano en California y un chalado en órbita. Y el ceniciento, un espía en Hollywood, un chiflado profesor… Y el rey de la comedia. 


Dio la vuelta al mundo en ochenta días (eso sí, como extra) y después fue Castrillo, monaguillo, Manolo en La verbena de la Paloma, Antonio Parrondo y Carnicero (ahí queda eso) y Jenaro el de los 14. También fue guardiamarina, cateto a babor y el novio de la niña de luto, conoció a Ninette (la del señor de Murcia) y a las que tienen que servir. Y a los que tocan el piano. Estuvo a 40 grados a la sombra y en una de las cuatro noches de boda. Y en las verdes praderas. Y fue también Germán Areta, el Bartolomé de la marrana, el temido Bandido Fendetesta y un extraordinario Paco, el Bajo. 


Fue Blake de Londres y O’Leary de Chicago, el Conde Axel de Fersen y Ferdinand de Lesseps. Fue también Benjamin Blake, el Capitán de Castilla, el Capitán King y El Zorro. Y el mítico Jesse James.


Anita Hoffman, Ilsa Lund, Juana de Arco, María, Anastasia… y Golda en la pequeña pantalla. Conoció el albergue de la sexta felicidad, a los cuatro hijos de Adán, al Dr. Jekyll (y a Mr. Hyde) y ayudó a recordar a John. Fue indiscreta y atormentada, viajó en el Orient Express y en una sonata de otoño. 


Fue Steve Biko, Demetrius Williams y Nick Styles, además de esclavo fugitivo, Malcolm X y, por tres veces, teniente. A través suyo conocimos al coleccionista de huesos y el informe pelícano. Fue también Huracán Carter, Ezekiel Rawlings y el Don Pedro de Shakespeare.


Fue Ann en la calle 42 antes de volar hacia Río de Janeiro donde, en alas de la danza, siguió a la perfección el ritmo loco de un sombrero de copa. Fue también dama del teatro, mamá a la fuerza, la menor del mayor, una mujer en la penumbra… y con ella nos sentimos rejuvenecer. 


De manos de este niño y al rítmico son de su batuta nos llegaban Los lirios del valle, El planeta de los simios, Patton, La balada de Cable Hogue, Río Lobo, El otro, Papillon, Chinatown, El viento y el león, La profecía, Alien, Poltergeist, Gremlins, El chip prodigioso, Desafío total, Los últimos días del Edén, L.A. Confidential, Mulan, La momia, La guarida… y los televisivos Cuentos asombrosos. Mágica banda sonora la de este genio musical.


En el mundo de Dickens fue Erbert Pocket, William Dorrit y un extraordinario Fagin. También fue el hombre vestido de blanco y oro en barras… de muchos quilates. Y el Padre Brown, El Cardenal, dos veces capitán, dos veces príncipe... Y una vez rey y otra vez Papa. También fue Marco Aurelio y Julio César. Y nada menos que ocho personajes en ocho sentencias de muerte. Y el profesor Marcus. Y Yevgraf para el Doctor Zhivago. Fue también un genio que andaba suelto. Y el mítico Coronel Nicholson. Y Sigmund Freud. Y un mayordomo de lo más singular. Y, por supuesto, nuestro Obi-Wan Kenobi. 


Conoció la sombra del hombre delgado y estuvo en la cabaña y en la casa encantada. Y en Pekín. Fue Kitty Collins, Venus, Pandora, la condesa descalza, Julie LaVerne, Lilly Langtry y Sarah en la biblia… Y el animal más bello del mundo.


Fue lancero bengalí, músico de trombón, Wild Bill Hickok y profesor de lengua. También Marco Polo, el forastero, Beau Geste, Alvin C. York, Robert Jordan, Juan Nadie, Howard Roark, el orgullo de los Yankees, policía montada del Canadá… Estuvo en duda su honor, conoció a Ariane, se quedó solo ante el peligro, a nada de ser ahorcado y bajo la sombra de la sospecha. 


Fue la Princesa Victoria, Constanze Hübner y Niddy Hoevelmann. Y una maravillosa Sissi. La vimos después a pleno sol y en la piscina, en las cosas de la vida y como una mujer singular. 


Rocky Sullivan, Eddie Bartlett, un sublime Cody Jarrett y un extraordinario George M. Cohan. Fue también Bottom en el sueño de una noche de verano. Y enemigo público, propietario de una palmera, el mismísimo Lon Chaney, el chico de Oklahoma y, en la pequeña pantalla, el terrible Joe Moran. 


Fue caballero y ladrón. Y el padre de Cecile. Fue también obispo con mujer… y ángel, y James Bond. Coincidió con el prisionero de Zenda, y con Lady L, y con la pantera rosa. Fue cuatro veces capitán y otras cuatro coronel, cinco mayor, dos teniente y una general. Fue también un maravilloso Phileas Fogg y la Pimpinela Escarlata. Y un correctísimo Edgar Linton.


Amy Kane, Linda Nordley, Margot Wendice, Lisa Fremont…. Y Nancy, Georgie, Catherine, Frances, Tracy… Y la princesa Alexandra. Y a todas ellas les imprimió su espectacular belleza y su extraordinaria elegancia. 


Estuvo en el club de los chalados y en el pelotón chiflado. Y en la tienda de los horrores. Fue amigo de Tootsie, y de Ed Wood, y de los ángeles de Charlie. Fue también cazafantasmas. Y Phil… sí, como la marmota. 


Nos fue presentada como una espectacular y bellísima Sherezade, y después fue la Beatriz de Cristobal Colón y la Elena del Zorro. Una trampa y una guarida y aparecía ante nosotros como Velma Kelly de Chicago, otra mujer espectacular. 


Protagonizó la historia de dos ciudades y un extraño suceso. Fue portero de noche, médico en la marina, jardinero español, ángel vestido de rojo… Asistió a la caída de los dioses, tuvo como objetivo un puente lejano y vivió un motín en el Defiant. Y fue Frank Liszt, el Dr. Longman, Gustav von Aschenbach, Charlie Hook y Barrett, el sirviente. Y un maravilloso Roald Dahl en la pequeña pantalla. 


“El que no cree en la magia nunca la encontrará.”
(Roald Dahl)

miércoles, 27 de mayo de 2015

AMPARO BARÓ

“Ser actor es una vocación, si uno no puede
involucrarse y emocionarse no sirve para nada”


Amparo Baró… Una de las actrices más grandes de nuestra escena. 


Como Amparo Baró San Martín venías al mundo el 21 de septiembre de 1937 en Barcelona, asistiendo en esta misma ciudad al colegio La Divina Pastora. Y contabas que tu afición por los libros procedía de tu abuelo, quien te leía los “Cuentos de las Mil y una Noches”.

Más adelante, comenzabas a estudiar Filosofía y Letras…


… descubriendo después tu verdadera vocación al ingresar en el Teatro Español Universitario

Debutabas en las tablas dirigida por Ángel Carmona en 1955 con “El burlador de Sevilla”, de Tirso de Molina. Pero tu gran oportunidad como actriz llegaba un año después al sustituir a Amparo Soler Leal en la obra “Harvey”, de Mary Chase, bajo la dirección de Adolfo Marsillach. Obra a la que siguieron más adelante otras como “Alejandro Magno”, de Terence Rattigan; “Ondina”, de Jean Giraudoux o “Bobosse”, de André Roussin. También fuiste una de las protagonistas de “Calumnia”, de Lillian Hellman. 


Y en 1965 formabas tu propia compañía teatral con compañeros de la profesión como Luis Prendes, Elvira Quintillá y Manuel Galiana. Venían después otras obras como “La tetera”, de Miguel Mihura; “Los buenos días perdidos”, de Antonio Gala; “El décimo hombre”, de Paddy Chayefski… 


… o “La venganza de Don Mendo”, de Pedro Muñoz Seca, donde compartías cartel con un también divertídisimo (y cuándo no) Manolo Gómez Bur. 

Ya en los años 80, “Casa de muñecas”, de Henrik Ibsen, para muchos tu mejor interpretación en los escenarios. Y “Un marido de ida y vuelta”, de Enrique Jardiel Poncela, “Materia reservada”, de Hugh Whitemore, “El poder de la mandrágora”, de Peter Shaffer… 

La década de los 90 traía para ti obras como “Hazme de la noche un cuento”, de Jorge Márquez; “Leticia”, de Peter Shaffer... Y “Siempre en otoño”, de Santiago Moncada, junto a tus dos grandes amigas, Irene y Julia Gutiérrez Caba.

Siempre hemos conservado un nexo muy fuerte desde esa etapa. Tuve la inmensa suerte de trabajar con dos grandes actrices… Amparo fue una gran actriz de una calidad incalculable. Era una espléndida actriz y una gran cómica que abarcaba todo
(Julia Gutiérrez Caba

Los que la hemos conocido sabemos de lo que hablamos, y muchos de vosotros también, porque uno demuestra cómo es delante de la cámara y Amparo era, claramente, la pura verdad
(Carmen Machi)

Era una mujer que amaba el teatro y la interpretación, 
una lección para todos los actores
(Alicia Borrachero)


Junto a Carmen Machi y Alicia Borrachero compartías en 2011 tu última representación en los escenarios, “Agosto”, de Tracy Letts, bajo la dirección de Gerardo Vera.

Fue un placer dirigirla y ver cómo abarrotaba el teatro día a día dando por última vez una muestra histórica de lo que una actriz puede hacer en un escenario

En la gran pantalla, Amparo, debutabas como actriz en 1956 en “Carta a Sara”, coproducción italo-española basada en una historia de Juan Antonio Bardem. Y, tras títulos como “Rapsodia de sangre”, “Llama un tal Esteban”, “Trío de damas” o “Adiós, Mimí Pompón”… 


… llegaba en 1961 tu intervención en “Margarita se llama mi amor”, título en el que compartías cartel, y aula, con nombres de nuestro cine como Manuel Zarzo, Ángel del Pozo, Goyo Lebrero, Pepe Isbert, Margot Cottens, José Luis Ozores… Y, sí, claro, qué remedio, también con Margarita, encarnada aquí por Mercedes Alonso. 


Junto a José Luis López Vázquez, Manolo Gómez Bur y Tony Leblanc rodabas ese mismo año “Tres de la Cruz Roja”, divertido clásico de nuestro cine. Qué bien lo debisteis pasar durante este rodaje. 

Y después, otros títulos cinematográficos como “Sendas cruzadas”, “Tierra de todos”, “Operación: Embajada”, “La chica del trébol” o “Tengo 17 años”, tras los cuales orientabas tu camino casi exclusivamente a la pequeña pantalla, medio en el que ya habías aparecido anteriormente. Pero a partir de 1964 lo harías con mucha más frecuencia en series y espacios televisivos como “Primera fila”, “Confidencias”, “El tercer rombo”, “Tiempo y hora”, “Autores invitados”, “Telecomedia de humor”, “La pequeña comedia”…

Y el memorable “Estudio 1”, apareciendo entre 1966 y 1984 en un total de 13 obras de teatro entre las que se encontraban “El barón”, “Los extremeños se tocan”, “Diálogos de carmelitas”, “Las aleluyas del señor Esteve” o “Tres sombreros de copa”.


“Empecé en la tele con Jaime de Armiñán, Adolfo Marsillach, Pilar Miró, Josefina Molina…, con personas muy serias que me han ayudado siempre”

Después, también para la pequeña pantalla, llegaban “Fábulas”, “Hora once”, “Del dicho al hecho”, “Sospecha”, “Las doce caras de Eva”, “Historias de Juan Español”, “Si yo fuera rico”, “Silencio, estrenamos”, “El quinto jinete”, “El teatro”, “Novela” o “Teatro estudio”, con alguna incursión cinematográfica como “La banda del Pecas” o “Carola de día, Carola de noche”.


Alternabas ya con mayor frecuencia la pequeña pantalla con el cine, apareciendo en películas como “Al servicio de la mujer española”, “El divorcio que viene”, “El nido”, “Apaga… y vámonos”…


… “127 millones libres de impuestos” o “En septiembre”. Y más televisión a través de “Historias para no dormir” o “Cuentos imposibles”.

A toda pantalla llegaba luego para ti “Stico” (1985), curiosísimo título de nuestro cine en el que eras dirigida por Jaime de Armiñán y compartías cartel de lujo con Fernando Fernán Gómez, Agustín González, Carmen Elías, Manuel Galiana, Mercedes Lezcano y Manuel Zarzo, sí, tu marido en esta historia. 

Y después interviniste en “El elegido”, “Cara de acelga” o “Mi general”, otros títulos cinematográficos…


… que compaginaste con la serie televisiva “Recordar, peligro de muerte”  y el espacio “Tarde de teatro”. 

Era una actriz de teatro de las de toda la vida. Formaba parte de ese conjunto de actores que nació en el teatro y han dado la vida por él. Ellos eran los personajes, no interpretaban ni opinaban sobre lo que hacían, sino que lo hacían directamente y magistralmente. No tenían que ser altos, guapos y fuertes. Eran excelentes actores y eso era más que suficiente
(José Luis Cuerda)


En 1987 nos maravillabas a través de tu Amelia de “El bosque animado”, formando además pareja con una también sensacional Alicia Hermida y siendo ambas acompañadas en el reparto por Alfredo Landa, Tito Valverde, Alejandra Grepi, Fernando Rey, Encarna Paso, Luis Ciges, Miguel Rellán, María Isbert y Manuel Alexandre bajo la dirección de un soberbio y mágico José Luis Cuerda. 

Llegarían luego más intervenciones televisivas en series como “Recuerda cuándo”, “Lorca, muerte de un poeta”, “Farmacia de guardia” o “Una gloria nacional”, entre las que participaste también en otros títulos cinematográficos como “Soldadito español” o “Las cosas del querer”…



… y en “Primera función”, espacio televisivo en el que te pudimos ver en obras como “El cianuro… ¿solo o con leche?”, divertidísima genialidad teatral escrita por Juan José Alonso Millán y adaptada y dirigida por Mara Recatero, en la que compartías maestría interpretativa con Aurora Redondo y Mari Carmen Prendes. Tres grandes cómicas de nuestra escena, sin duda alguna. 

“Es muy sano reírse, aunque también me acusan de irónica, cosa que no me gusta. Es cierto que a veces utilizo la ironía, pero no es excesivamente buena”

Después eras dirigida a toda pantalla por Jaime de Armiñán en “Al otro lado del túnel” y en “El palomo cojo”. Y por Manuel Gómez Pereira en “Boca a boca”. Y te seguías asomando a la televisión a través de series como “Juntas pero no revueltas”, “En plena forma” o “Tío Willy”. 

Espero que siga repartiendo collejas allá donde esté, sin distinguir
(Toni Cantó)


En 1999 llegaba tu personaje Sole de la serie de televisión “Siete vidas”, papel que interpretaste en la pequeña pantalla a lo largo de siete años…

“La considero una maestra, una mujer de la que aprendí mucho, honesta, sincera, que no se andaba con medias tintas, y eso se agradecía… Nunca fallaba, siempre se lo sabía todo… Llegó al gran público con Sole de ‘7 vidas’, pero era una gran dama del cine, del teatro y de la televisión”
(Anabel Alonso)

… años durante los cuales compartirse plató con Toni Cantó, Anabel Alonso, Javier Cámara, Gonzalo de Castro… 

Uno tenía la sensación de no saber hacer nada cuando Amparo Baró estaba delante… Maestra fantástica y profesional desde el primer día hasta el último
(Javier Cámara)

Amparo ha sido una actriz extraordinaria, una mujer que ha encontrado en la escena y en la pantalla un lugar insustituible. Era buena compañera, buena amiga, tierna, pequeña, menuda
(Gonzalo de Castro)

… y con Blanca Portillo, Carmen Machi, Eva Santolaria, Santi Rodríguez, Paz Vega, Guillermo Toledo, María Pujalte o Florentino Fernández.

“No he vuelto a dar una colleja desde que dejé la serie ‘7 vidas’”

Y también coincidiste en el plató de esta serie con actores tan clásicos como tú: Agustín González, María Isbert, Manuel Alexandre, Luis Barbero, Alicia Hermida, Amparo Soler Leal… A través de tu peculiar y genial Sole adquiriste gran popularidad entre las generaciones más jóvenes de telespectadores. 

En 2003, bajo la dirección de Achero Mañas, interpretabas en cine a Helena en “Noviembre”…


… en 2005 le prestabas tu voz a la abuelita de “La increíble pero cierta historia de Caperucita Roja”. Glenn Close lo hacía en su versión original. 


Y en 2007 dabas vida a Emilia en “Siete mesas de billar francés”. Este mismo año de nuevo adquirías gran popularidad en la pequeña pantalla…


… a través de Jacinta García, tu personaje en otra serie televisiva de éxito: “El internado”.


En 2011, tu último título para la gran pantalla, “Maktub”, bajo la dirección de Paco Arango y con Aitana Sánchez-Gijón, Goya Toledo, Rosa María Sardá, Enrique Villén, Mariví Bilbao o Jorge García como compañeros de reparto. 

“Ahora me levanto a las seis y media de la mañana, la misma hora a la que me acostaba durante muchos años… Me lo pasaba estupendamente con compañeros y amigos. Creo que era una forma ideal de descargar adrenalina”


Y en ese mismo 2011, Amparo, participaste con tus monólogos en “El club de la comedia”. Sobra decir que también fue una auténtica delicia verte aquí.

Entre los numerosos y merecidísimos premios que recibiste a lo largo de tu extensa carrera interpretativa, Amparo, se encuentran la Antena de Oro de televisión en 1963, el premio Miguel Mihura de Teatro por su interpretación en “Isabelita la miracielos”, el Premio Goya a la mejor actriz de reparto por “Siete mesas de billar francés”, 4 premios de la Unión de Actores (uno por la película “Maktub” y tres por la serie “7 vidas”)…


… el Premio Ceres a la mejor actriz en el Festival de Mérida, por la obra teatral “Agosto”, que te entregaba Gonzalo de Castro…


… la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes


… y el Premio Nacional de Teatro Pepe Isbert concedido por la Asociación de Amigos de los Teatros de España, de la mano de Tony Isbert y Manuel Galiana.

Y ahora, Amparo, permíteme añadir otras obras de teatro no citadas anteriormente que han tenido también el honor de contar contigo como una de sus más distinguidas intérpretes… 


El pan de todos”, de Alfonso Sastre; “Cándida”, de George Bernard Shaw; “Mi adorado Juan”, de Miguel Mihura; “Los ángeles no deben aterrizar”, de Enrique Suárez de Deza; “George & Margaret”, de Gerald Savory; “Petición de mano”, de Anton Chekhov; “Las preciosas ridículas”, de Molière; “César y Cleopatra”, de George Bernard Shaw; “El comprador de horas”, de Jacques Deval; “Tengo un millón”, de Victor Ruiz Iriarte; “Rapto”, de Edgar Neville; “Asesinato en el Nilo”, de Agatha Christie…

“Nunca olvido que el teatro es de una fuerza inimaginable, es un espejo que te plantan delante para que te avergüences y te remueva la conciencia, el teatro conmueve y conciencia, pero es imposible trasladarlo a la televisión porque siempre es un milagro de complicidad con el público, que sabe que aquello nunca más a suceder”

… “Una cigüeña bromista”, de André Roussin; “Veraneando”, de Alfonso Paso; “La pareja”, de Jaime de Armiñán; “Juegos de invierno”, de Jaime Salom; “El increíble señor Pennypacker”, de Liam O’Brien; “Carmelo”, de Juan José Alonso Millán; “Ángela María”, de Carlos Arniches y Joaquín Abati; “La casa de las chivas”, de Jaime Salom; “Pedro de Urdemalas”, de Pedro Calderón de la Barca, “El décimo hombre”, de Paddy Chayefsky…


… “Salsa picante”, de Joyce Rayburn; “Los peces rojos”, de Jean Anouilh; “Vamos a contar mentiras”, de Alfonso Paso; “Herminia”, de Claude Magnier; “Los habitantes de la casa deshabitada”, de Enrique Jardiel Poncela; “Borkman”, de Henrik Ibsen; “El sombrero de copa”, de Vital Azal; “El Barón”, de Leandro Fernández de Moratín; “Las mujeres sabias”, de Molière; “Destino: Broadway”, de Neil Simon; “La opinión de Amy”, de David Hare…

El pasado 29 de enero, a los 77 años de edad, te nos ibas, Amparo, muy, muy, muy tristemente. Sabes que nunca te olvidaremos, porque con nosotros dejas tu profesionalidad, tu simpatía, tu tremendo sentido del humor, tu inconfundible voz, tu arrebatadora personalidad, tu gracia, tu grandísima altura, tu saber hacer… 


Gracias, Amparo, de todo corazón. Sin ti, sin tu extraordinario arte, sin tu impecable trabajo, la escena española no habría sido ni la mitad de grande. 

“Cuando miro hacia atrás, pienso: ‘Qué suerte has tenido, Amparo’. He trabajado en lo que me gustaba, he podido elegir y nunca he tenido baches… Y sigo siendo una mujer absolutamente vocacional, con la misma pasión por ser actriz”
(AMPARO BARÓ)

sábado, 9 de mayo de 2015

Un año de cine: 1972


Paul Sand, Ron Leibman, Robert Redford y George Segal formaban un grupo de lo más singular en “Un diamante al rojo vivo” (The hot rock), divertida película de la 20th Century Fox, bajo la dirección de un más que correcto Peter Yates, que contaba además con un brillante guión firmado por William Goldman y basado en la novela “The hot rock” del escritor americano Donald E. WestlakeEl compositor Quincy Jones quedó tan impresionado con la interpretación de sus músicos en la banda sonora, que pidió a la 20th Century Fox que incluyera sus nombres en los títulos de crédito finales. Bien hecho, Quincy.


First Artists nos presentaba “Los indeseables” (Pocket money), título dirigido por Stuart Rosenberg y basado en la novela “Jim Kane” de J.P.S. Brown. Paul Newman, Lee Marvin, Strother Martin, Wayne Rogers, Hector Elizondo y Richard Farnsworth, entre otros, hacían el resto. En un principio, el título de la película fue “Jim Kane”, pero se cambió con el fin de poner más enfásis en la relación entre los dos protagonistas. 


Diversas historias del escritor británico Christopher Isherwood, “I’m a camera” (adaptación teatral del comediógrafo John van Drutten sobre los textos de Isherwood) y “Cabaret” (posterior adaptación musical de esta obra en los escenarios de la mano de Joe Masteroff, John Kander y Fred Ebb) servían como base a “Cabaret”, uno de los más grandes musicales de la historia del cine que nos presentaba la ABC Pictures Corporation bajo la soberbia dirección de un genio llamado Bob Fosse y a través de unos intérpretes de auténtico lujo: Liza Minnelli, Michael York, Helmut Griem, Joel Grey, Marisa Berenson… Como dato curioso, el que en la obra original de Broadway el escritor fuera americano e inglesa la cantante y, en la película, inglés el escritor y la cantante americana.


En una historia de Jaime de Armiñán y José Luis Borau se basaba “Mi querida señorita”, título de El Imán/Incine dirigido por el propio Armiñán e interpretado por un magistral José Luis López Vázquez al que acompañaban en el reparto Julieta Serrano, Antonio Ferrandis, Chus Lampreave y Mónica Randall. Primera película de este 1972 protagonizada por López Vázquez, que era dirigido antes por Mariano Ozores en “La graduada” y después por José María Forqué en “La cera virgen”.


Paramount Pictures nos traía “Hermano Sol, Hermana Luna” (Fratello sole, sorella luna), poético título a tener en cuenta bajo la dirección de Franco Zeffirelli y a través de las interpretaciones de Graham Faulkner, Judi Bowker, Leigh Lawson, Kenneth Cranham, Lee Montague, Valentina Cortese y Alec Guinness. Se les pidió a Los Beatles aparecer en la película en papeles principales pero no pudieron por problemas de programación. También fue considerado Al Pacino para el personaje principal. Muy curioso todo, ¿que no?


El padrino” (The Godfather)… Paramount Pictures, Francis Ford Coppola en la dirección, Mario Puzo firmando la novela en la que está basada… Y dando (magistral) vida a los distintos personajes: Marlon Brando, Al Pacino, James Caan, Robert Duvall, Sterling Hayden, Diane Keaton, John Cazale… Los abuelos maternos de Pacino emigraron a América desde Corleone, Sicilia. Igual que Vito.


A través de Ultra Film/Les Productions Artistes Associés, Federico Fellini (no podía ser otro) nos regalaba la dirección de “Roma”, singular título de su filmografía que nos contaba una historia escrita por el propio Federico Fellini y por Bernardino Zapponi. En el fabuloso reparto nombres como Peter Gonzales Falcon, Fiona Florence, Britta Barnes, Pia De Doses, Renato Giovannoli… Y Anna Magnani, Gore Vidal y el propio Fellini interpretándose a sí mismos. 


Bruce Lee, Nora Miao, James Tien, Maria Yi y Robert Baker, entre otros, protagonizaban “Furia oriental” (Jing wu men), película dirigida por Wei Lo para National General Pictures. Según fuentes históricas, el real Chen Zhen, personaje al que interpreta Bruce Lee, escapó de Shangai con éxito. Que lo sepáis. 


Herbert Ross se hacía cargo de la dirección de “Sueños de un seductor” (Play it again, Sam), genial título de la Paramount Pictures protagonizado por Woody Allen, Diane Keaton, Tony Roberts, Susan Anspach… y Jerry Lacy, que contaba con un brillante guión (y cuándo no) de Woody Allen que estaba basado en su homónima obra teatral. La obra original de Broadway se estrenó el 12 de febrero de 1969 y se mantuvo en cartel durante 453 representaciones.


Uta Hagen, Chris y Martin Udvarnoky, Victor French, Diana Muldaur y John Ritter nos presentaban “El otro” (The other), inquietante y sensacional título dirigido para la 20th Century Fox por un extraordinario Robert Mulligan. Como era necesario que fuera verano, el pueblo de Murphys, California, fue en realidad localizado en Connecticut.

1972


Universal Pictures nos presentaba “Frenesí” (Frenzy), penúltimo título en la carrera de Alfred Hitchcock como director. Basada en la novela “Goodbye Piccadilly, farewell Leicester Square” del británico Arthur La Bern, esta película fue interpretada por Jon Finch, Alec McCowen, Barry Foster, Billie Whitelaw, Vivien Merchant y Jean Marsh, entre otros. Patricia Hitchcock encontró tan perturbadora esta historia de su padre que no se la permitió ver a sus hijos en muchos años.


El candidato” (The candidate) nos llegaba a través de Warner Bros. Pictures y la dirección de Michael Ritchie. Robert Redford, Peter Boyle, Karen Carlson, Melvyn Douglas… y Natalie Wood (haciendo de ella misma) configuraban el reparto de esta historia cinematográfica. Redford, también aquí como productor ejecutivo, fue el que originó este proyecto, contratando personalmente a Michael Ritchie para la dirección por haber éste trabajado anteriormente como asesor técnico en diversas campañas políticas. 


Clint Eastwood, Robert Duvall, John Saxon y Don Stroud bajo la siempre sabia dirección de John Sturges nos presentaban “Joe Kid”, título de Universal Pictures/Malpaso Company. El guionista Elmore Leonard ciertamente sabía sobre armas de fuego clásicas, teniendo especial cuidado en que todas ellas pertenecieran a la época de la historia que se contaba en la película. 


Columbia Pictures nos traía “Fat City”, película dirigida por John Huston y basada en la novela homónima del norteamericano Leonard Gardner. Stacy Keach, Jeff Bridges, Susan Tyrrell, Candy Clark y Nicholas Colasanto, entre otros, configuraban el reparto. Huston quería en un principio a Marlon Brando, pero como Brando no se decidía a aceptar, el director eligió a Keach. También quería Huston a Beau Bridges para el otro papel, pero Beau se veía demasiado mayor para este personaje y recomendó a su hermano Jeff.


Junior Bonner” nos acercaba a un encantador Steve McQueen muy bien secundado por nombres de la talla de Ida Lupino, Robert Preston o Ben Johnson. Sam Peckinpah dirigía esta bonita película para la ABC Pictures Corp. McQueen pudo acercarse a uno de los toros, al más manso, pero no le fue permitido acercarse a otro que era mucho más temido.


Les Productions Artistes Associés/Produzioni Europee Associati nos presentaban “Los cuentos de Canterbury” (I racconti di Canterbury), película interpretada por Hugh Griffith, Laura Betti, Ninetto Davoli, Franco Citti y Josephine Chaplin, dirigida por Pier Paolo Pasolini y basada en “The Canterbury tales”, del autor inglés Geoffrey Chaucer. Segundo de los títulos de la “Trilogy of life” del director, la película seguía a “El Decamerón” y continuaba en “Las mil y una noches”.


Robert Redford protagonizaba, junto a Will Geer, Delle Bolton, Josh Albee, Charles Tyner y Matt Clark, “Las aventuras de Jeremiah Johnson” (Jeremiah Johnson), maravilloso título de la Warner Bros. que era dirigido por un magistral Sydney Pollack. El guión tomaba como base la novela “Mountain man” del americano Vardis Fisher y “Crow killer”, una historia escrita por Raymond W. Thorp y Robert Bunker. Y Jeremiah Johnson estaba basado en un personaje real, John Johnston, que habitó en las montañas de Utah. 


Greenwich Film Productions nos traía “El discreto encanto de la burguesía” (Le charme discret de la bourgeoisie), título interpretado por Fernando Rey, Paul Frankeur, Delphine Seyrig, Bulle Ogier, Stéphanie Audran, Jean-Pierre Cassel y Michel Piccoli bajo la dirección de Luis Buñuel. En su autobiografía, Buñuel comentaba que tuvo dificultades en encontrar el título de la película. El día que se terminó de escribir el guión, alguien sugirió “Le charme de la bourgeoisie”. El adjetivo “discret” fue añadido después. 


Robert Aldrich dirigía, entre otros, a Burt Lancaster, Bruce Davison, Richard Jaeckel, Joaquín Martínez y Richard Farnsworth en “La venganza de Ulzana” (Ulzana’s raid), título de la Universal Pictures. Más adelante, Aldrich admitiría no quedar del todo satisfecho con el resultado final del film.


La novela homónima de Robert Louis Stevenson servía de base a esta versión de “La isla del tesoro” (Treasure island) de la National General Pictures que firmaba como director Andrea Bianchi. El reparto estaba compuesto por Orson Welles, Kim Burfield, Lionel Stander, Walter Slezak, Ángel del Pozo y Aldo Sanbrell. A Welles ya le había sido ofrecido el papel de John Silver para un proyecto de 1964 que no llegó a buen puerto. Finalmente lo pudo interpretar en la versión que nos ocupa.

1972


Laurence Olivier y Michael Caine nos regalaban “La huella” (Sleuth), obra maestra de la 20th Century Fox basada en la homónima del británico Anthony Shaffer que era dirigida para la gran pantalla por un soberbio Joseph Leo Mankiewicz. Trabajar con Olivier suponía tal orgullo para Caine que, al conocerse, éste le preguntó de qué manera debía dirigirse a él. Olivier le dijo entonces: “Bien, yo soy Lord Olivier y tú eres Mr. Caine. Por supuesto sólo la primera vez que te dirijas a mí. Después, yo seré Larry y tú serás Mike”.


United Artists nos presentaba “El hombre de La Mancha” (Man of La Mancha) bajo la dirección de Arthur Hiller. Película basado en “El Quijote” de Cervantes y en la obra “I, Don Quixote” del dramaturgo americano Dale Wasserman, contaba en su reparto con Peter O’Toole, Sophia Loren, James Coco, Harry Andrews, Ian Richardson y John Castle. Uno de los actores que interpretaron a Don Quijote en los escenarios fue José Ferrer, actor al que O'Toole admiraba desde que coincidiera con él, diez años atrás, en “Lawrence de Arabia”.


Ronald Neame dirigía a Gene Hackman, Ernest Borgnine, Red Buttons, Roddy McDowall y Shelley Winters, entre otros muchos, en “La aventura del Poseidón” (The Poseidon adventure), clásico título de la 20th Century Fox que basaba su historia en la novela homónima escrita por Paul Gallico, novela que encontraba su inspiración en un viaje que realizó el propio Gallico en el Queen Mary.


Steve McQueen, Ali McGraw, Ben Johnson y Slim Pickens formaban el reparto de “La huida” (The getaway), producción de First Artists bajo la dirección de Sam Peckinpah y basada en la novela de mismo nombre del estadounidense Jim Thompson. Peckinpah quería a Jack Palance para uno de los papeles secundarios, pero no se pusieron de acuerdo en lo referente al salario. 


El libro “Roy Bean: Law West of the Pecos” de C.L. Sonnichsen servía como base a “El juez de la horca” (The life and times of Judge Roy Bean), título de la First Artists en el que John Huston dirigía a un sensacional Paul Newman al que acompañaban en el reparto Victoria Principal, Ned Beatty, Stacy Keach, Ava Gardner, Roddy McDowall o el mismísimo John Huston. El oso que aparece en esta película tuvo como amistoso compañero de viaje a un león macho africano. Ambos tenían su propia habitación en el motel. 


United Artists nos presentaba “El último tango en París” (Ultimo tango a Parigi), título dirigido por Bernardo Bertolucci e interpretado por Marlon Brando, María Schneider, María Michi, Luce Marquand, Catherine Breillat y Jean-Pierre Léaud. Alain Delon y Jean-Paul Belmondo rechazaron el papel de Paul, para el que fue también considerado Jean-Louis Trintignant. Para el de Jeanne se pensó en un principio en Dominique Sanda. 


George Cukor dirigía magistralmente a Maggie Smith, Alec McCowen, Louis Gossett, Jr. y a nuestros José Luis López Vázquez, Javier Escrivá, Julio Peña y Aldo Sanbrell en “Viajes con mi tía” (Travels with my aunt), título de la Metro-Goldwyn-Mayer que basaba su historia en la novela homónima de Graham Greene. Katharine Hepburn estuvo muy cerca de protagonizar esta película. Hoy no podríamos imaginarla sin Maggie. 


El efecto de los rayos gamma sobre las margaritas” (The effect of gamma rays on man-in-the-moon marigolds), título de la 20th Century Fox bajo la dirección de Paul Newman, estaba basado en la obra de mismo nombre del dramaturgo americano Paul Zindel. Joanne Woodward protagonizaba esta película junto a Nell Potts y Roberta Wallach, que interpretaban a sus hijas en esta historia. Roberta, la mayor, era hija de Eli Wallach. Nell, la pequeña, de Joanne y Paul. Eli y Paul habían coincidido diez años atrás en “Cuando se tienen veinte años”.


Svenska Filminstitutet y Cinematograph AB nos traían “Gritos y susurros” (Viskningar och rop), título dirigido por Ingmar Bergman e interpretado por Harriet Andersson, Kari Sylwan, Ingrid Thulin, Liv Ullman y Anders Ek. En esta película aparecían también Ingrid Bergman, mujer de Ingmar, y Lena, hija del director. 


Helmut Berger, Trevor Howard, Silvana Mangano, Gert Fröbe, Helmut Griem y Romy Schneider como la emperatriz Elizabeth, conformaban el reparto de “Luis II de Baviera, el rey loco” (Ludwig II), producción de Mega Film/Cinétel/Dieter Geissler Filmproduktion/Divina-Film, bajo la artística dirección de Luchino Visconti, que basaba su guión en una historia del propio Luchino y de Enrico Medioli, con la colaboración de Suso Cecchi D’Amico. Tras haber dado vida a Sissi en tres películas de los años cincuenta, Romy tenía muy claro que no quería interpretar más a la emperatriz. Tan sólo aceptó hacerlo aquí por su gran amistad con Visconti. 


A ese buen y gran amigo
que de cine sabe (casi) más que yo…

¡Muy feliz día!