sábado, 5 de julio de 2014

Kate y Cary, Grant y Hepburn

En 1935, Katharine Hepburn y Cary Grant coincidían por vez primera en “La gran aventura de Sylvia” (Sylvia Scarlett), producción de Pandro S. Berman para Radio Pictures que era estrenada en Nueva York el 12 de diciembre del citado año. 


George Cukor, no podía ser otro, dirigía esta historia que contaba con un guión de Gladys Unger, John Collier y Mortimer Offner basado en “The early life and adventures of Sylvia Scarlett”, novela escrita en 1918 por el autor escocés Compton Mackenzie.


Durante el rodaje de esta película, el empresario y productor cinematográfico Howard Hughes visitaba el set de rodaje para saludar a Cary Grant. Hughes quedaba encantado al conocer a Katharine Hepburn. El resto es ya historia del cine.


Katharine Hepburn nacía en Hartford, Connecticut (USA) el 12 de mayo de 1907. Más adelante, en 1928, se graduaría en el Bryn Mawr College, Bryn Mawr (Pennsylvania) con una licenciatura en historia y filosofía.


Cary Grant nacía en Horfield, Bristol (Inglaterra) el 18 de enero de 1904. A los catorce años dejaba el colegio pero sería un voraz lector a lo largo de toda su vida.

El debut cinematográfico de Katharine fue en 1932 con “Doble sacrificio”, título al que seguirían otros clásicos como “Gloria de un día”, “Las cuatro hermanitas”, “Sangre gitana” o “Sueños de juventud”. 



Cary debutaba a toda pantalla, también en 1932, con “Ésta es la noche”, título al que seguirían otros clásicos como “La Venus rubia”, “Lady Lou” “No soy ningún ángel” o “Alicia en el país de las maravillas”.


Tras coincidir por vez primera con Grant en “La gran aventura de Sylvia”, Katharine Hepburn aparecía, entre otras películas, en “María Estuardo”, “Olivia” y “Damas del teatro”.


Por su parte, Cary intervenía, entre otros títulos, en “Suzy”, “Una pareja invisible” y “La pícara puritana”…

… Y llegaba así para ambos la oportunidad de protagonizar la película que sería su descubrimiento como una de las mejores parejas de la gran pantalla. Sí, mis queridos espectadores, lo habéis adivinado…


En 1938, un sublime Howard Hawks dirigía a Hepburn y a Grant en “La fiera de mi niña” (Bringing up Baby), divertidísima historia escrita por Dudley Nichols y Hagar Wilde que tomaba como base “Bringing up Baby”, relato corto del propio Wilde que era publicado un año antes en el magazine Collier’s Weekly.

Katharine Hepburn, Cary Grant y unos también geniales Charles Ruggles, Barry Fitzgerald, May Robson y Walter Catlett formaban el reparto principal de esta producción de Howard Hawks para RKO Radio Pictures que se estrenaba en San Francisco el 16 de febrero del citado año.





Hawks modeló el personaje de Grant al estilo de las comedias de Harold Lloyd, incluyendo el mismo tipo de gafas. Katharine no había hecho comedia anteriormente así que se puso manos a la obra con la ayuda de Howard y Cary, excelentes maestros en la materia. Eso sí, ella se llevaba a las mil maravillas con el leopardo, Baby, quien en el relato original era una pantera.

Inmediatamente después, Hepburn y Grant volvían a formar pareja en “Vivir para gozar” (Holiday), una preciosa película en la que eran maravillosamente dirigidos, de nuevo, por George Cukor y arropados en el reparto por unos también magníficos Doris Nolan, Lew Ayres y Edward Everett Horton.




Producción de Everett Riskin para Columbia Pictures estrenada el 15 de Junio de 1938, contaba además con un más que correcto guión firmado por Donald Ogden Stewart y Sidney Buchman que estaba basado en la obra homónima de 1928 del dramaturgo americano Philip Barry.

En la obra original de Broadway, Katharine era la suplente de Hope Williams en el papel principal de Linda Seton. Donald Ogden Stewart, el guionista de la versión cinematográfica, interpretaba también un papel en la obra original de Broadway.

Tras “Vivir para gozar”, Cary Grant rodó otros títulos como “Gunga Din”, “Sólo los ángeles tienen alas”, “Luna nueva” o “Mi mujer favorita”. Katharine, por el contrario, no reaparecería en la gran pantalla hasta 1940, año en que ambos volvían a coincidir en otro gran clásico de la comedia americana…




Sí, lo habéis vuelto a adivinar. “Historias de Filadelfia” (The Philadelphia Story), una vez más bajo la magistral dirección de George Cukor. Inolvidable producción de Joseph Leo Mankiewicz para Metro-Goldwyn-Mayer, estrenada el 26 de diciembre de 1940 y protagonizada por Katharine, Cary y unos también exquisitos James Stewart, Ruth Hussey, John Howard, Roland Young, Mary Nash y Virginia Weidler.


Donald Ogden Stewart firmaba el extraordinario guión que se basaba en la obra homónima de Philip Barry. Donald aseguraba que la obra original era tan perfecta que su adaptación había sido el trabajo más fácil que había realizado para Hollywood.

Katharine había protagonizado anteriormente en Broadway la obra de teatro original compartiendo cartel con Joseph Cotten y Van Heflin. Para la película, a  Cary se le dio a elegir entre los dos papeles protagonistas. Y escogió, sorprendentemente, el que aparecía menos en pantalla. 

Katharine Hepburn y Cary Grant... Cuatro títulos juntos, cuatro clásicos de la historia del cine.


Ah, ¿que queréis saber más cosas sobre ellos? Vale, vale, pues rebusco, rebusco, a ver qué me encuentro…

Os puedo contar que Katharine fue firmemente considerada para interpretar a Scarlett O’Hara y que, más adelante, hizo de dama de honor en la boda de Vivien Leigh y Laurence Olivier. O que era por todos reconocida como buena golfista, tenista y nadadora. Y por conducir la mar de bien su bicicleta por Manhattan. 


También os cuento que, en sus rodajes, era ella la que finalmente hacía todas las acrobacias requeridas porque nunca lo hacía lo suficientemente bien la especialista de turno. Y que era la actriz favorita de Bette Davis. Ya ves tú. 

Y de Cary queréis también saber más, ¿verdad? Os cuento, os cuento…


Ian Fleming modeló su James Bond con Grant en mente pero el actor rechazó interpretarlo en la pantalla por considerarse demasiado mayor para ese papel. También le fueron ofrecidos los protagonistas de títulos como “Ha nacido una estrella”, “Lolita”, “Ladrón de bicicletas” o “My fair lady”. Y fue un gran fan de Elvis Presley. 

Kate y Cary, Grant y Hepburn. Belleza, naturalidad, elegancia, buen hacer, simpatía, clase… ¿Acaso existe una pareja mejor?

A JLin,
con todo mi cariño.

jueves, 19 de junio de 2014

Un año de cine: 1965


Henry Fonda y Glenn Ford protagonizaban “Los desbravadores” (The rounders), un más que divertido y entrañable western de Metro Goldwyn Mayer dirigido por un acertadísimo Burt Kennedy sobre un guión del propio director basado en la novela “The rounders” de Max Evans. El reparto lo completaban magníficamente otros nombres clásicos como Chill Wills, Edgar Buchanan, Kathleen Freeman o Denver Pyle.


Columbia Pictures nos presentaba “Lord Jim”, una preciosa película basada en la novela homónima de Joseph Conrad que Richard Brooks dirigía en su adaptación a la gran pantalla, firmando asimismo el guión. Peter O’Toole protagonizaba maravillosamente esta historia, muy bien secundado, eso sí, por James Mason, Curd Jürgens, Eli Wallach y Jack Hawkins.


La historia más grande jamás contada” (The greatest story ever told), uno de los grandes clásicos del cine que nos llegaba a través de la United Artists, contaba también con un impecable guión de James Lee Barrett y George Stevens basado en el libro homónimo de Fulton Oursler. Stevens dirigía también esta joya del cine que, protagonizada por un extraordinario Max von Sydow, reunía en su reparto otros nombres como Carroll Baker, Charlton Heston, Roddy McDowall, Sidney Poitier o Van Heflin.


Dirigido por Sidney J. Furie, protagonizaba Michael Caine “Ipcress” (The Ipcress File) sobre un guión de W. H. Canaway y James Doran basado en la novela homónima de Len Deighton. Nigel Green y Gordon Jackson, entre muchos otros, completaban el reparto de este clásico de The Rank Organisation.


Poca presentación necesita esta familia… pero allá vamos. United Artists, el exquisito guión de Ernest Lehman basado en el libro “The story of the Trapp Family Singers” de María von Trapp y en el libreto de la obra musical de Howard Lindsay y Russel Crouse, y la magistral dirección de Robert Wise, nos dejaban estas “Sonrisas y lágrimas” (The sound of music), uno de los más populares y extraordinarios títulos de la historia del cine que estaba protagonizado por Julie Andrews, Christopher Plummer, Eleanor Parker, Richard Haydn… y los maravillosos e inolvidables niños von Trapp.


Columbia Pictures nos presentaba en “Mayor Dundee” (Major Dundee) a Charlton Heston dirigido por Sam Peckinpah y a través de un guión firmado por el director, Oscar Saul y Harry Julian Fink sobre una historia del propio Fink. Richard Harris, James Coburn, Michael Anderson, Jr. y Senta Berger completaban el reparto de esta preciosa película.


Tony Leblanc, Concha Velasco, José Luis López Vázquez, Antonio Garisa, Alfredo Landa, Manuel Alexandre, Gracita Morales, Luis Varela… Puro lujo para estas “Historias de la televisión”, uno de nuestros más grandes clásicos que producía Hesperia Films / Pedro Masó bajo la dirección de José Luis Sáenz de Heredia y con un ingeniosísimo guión escrito por el propio Sáenz de Heredia y Vicente Coello sobre una historia ideada por ambos. 


Universal Pictures presentaba “El valle de la violencia” (Shenandoah), western de renombre dirigido por Andrew V. McLaglen sobre un guión de James Lee Barrrett que protagonizaban James Stewart, Doug McClure, Glenn Corbett, Patrick Wayne y Katharine Ross.

1965


Anthony Quinn y James Coburn nos maravillaban en “Viento en las velas” (A high wind in Jamaica), una producción de 20th Century Fox dirigida por Alexander Mackendrick que basaba el guión de Stanley Mann, Ronald Harwood y Denis Cannan en la novela homónima de Richard Hughes. Nigel Davenport y Gert Fröbe redondeaban un magnífico reparto.


Columbia Pictures nos presentaba “El coleccionista” (The collector), una más que correcta película firmada en su dirección por William Wyler y en su guión por John Kohn, Stanley Mann y Terry Southern según la novela “The collector” escrita por John Fowles. Terence Stamp y Samantha Eggar protagonizaban esta historia bien secundados por Mona Washbourne y Kenneth Moore.


La colina” (The hill), producción de Metro Goldwyn Mayer dirigida por Sidney Lumet sobre un guión de Ray Rigby y basada en la obra creada por él mismo y por R. S. Allen, nos contaba una historia protagonizada por Sean Connery, Harry Andrews, Ian Bannen y Michael Redgrave.


Un guión de Walter Newman y Frank Pierson basado en la novela “The ballad of Cat Ballou” de Roy Chanslor, daba como resultado “La ingenua explosiva” (Cat Ballou), una divertida producción de Columbia Pictures dirigida por Elliot Silverstein y protagonizada por Jane Fonda, Michael Callan, Dwayne Hickman, Nat King Cole, Stubby Kaye… y un sensacional Lee Marvin.


A través de la Warner Bros., Blake Edwards dirigía “La carrera del siglo” (The great race) con un disparatado guión firmado por Arthur A. Ross basado en una historia original del propio Edwards y del propio Ross. Jack Lemmon, Tony Curtis, Natalie Wood, Peter Falk, Keenan Wynn y Arthur O’Connell configuraban el exquisito reparto.


John Wayne, Dean Martin, Earl Holliman y Michael Anderson, Jr. eran “Los cuatro hijos de Katie Elder” (The sons of Katie Elder), un imprescindible western de Paramount Pictures dirigido por Henry Hathaway. El ingenioso guión de William H. Wright, Allan Weiss y Harry Essex estaba basado en una historia de Talbot Jennings. Y Martha Hyer, James Gregory, Paul Fix, George Kennedy, Dennis Hopper y John Qualen redondeaban el reparto.


La batalla de las colinas del whisky” (The Hallelujah Trail) nos traía a Burt Lancaster, Lee Remick, Jim Hutton, Pamela Tiffin y Donald Pleasence bajo la dirección de John Sturges y a través de United Artists. El guión de John Gay se basaba en la novela homónima de William Gulick


Otra familia que no necesita presentación. “La familia… y uno más”, producción de C. B. Films dirigida por Fernando Palacios con un guión firmado por Vicente Coello, Rafael J. Salvia y Antonio Vich. En el reparto, ya sabéis, Alberto Closas, José Luis López Vázquez, Margot Cottens, Julia Gutiérrez Caba, Erasmo Pascual, Rafaela Aparicio… y demás familia. 

1965 


A través de 20th Century Fox y una magistral dirección de Carol Reed nos adentrábamos en “El tormento y el éxtasis” (The agony and the ecstasy), una magistral historia escrita por Philip Dunne según la novela homónima de Irving Stone, que protagonizaban unos exquisitos Charlton Heston, Rex Harrison, Diane Cilento, Harry Andrews y Tomas Milian.


El rey del juego” (The Cincinnati Kid), inolvidable producción de Metro Goldwyn Mayer dirigida por Norman Jewison, y con un guión escrito por Ring Lardner Jr. y Terry Southern basado en la novela homónima de Richard Jessup, nos presentaba a un magistral Steve McQueen muy bien secundado por Ann-Margret, Karl Malden, Tuesday Weld y Edward G. Robinson. 


Ninette y un señor de Murcia”, dirigida por Fernando Fernán-Gómez, quien también firmaba el guión junto a José María Otero basándose en la magistral obra de Miguel Mihura… Con esto sería suficiente, ¿verdad? Pues añadid además un reparto en auténtico estado de gracia: Fernando Fernán-Gómez, Alfredo Landa, Rosenda Monteros, Aurora Redondo y Rafael López Somoza. Y preparaos para no dejar de reír.


Nouvelles Éditions de Films y Les Productions Artistes Associés coproducían “¡Viva María!” (Viva Maria!), una entretenida película dirigida por Louis Malle sobre un guión suyo y de Jean-Claude Carrière que nos traía a unas maravillosas Jeanne Moreau y Brigitte Bardot.


Producción de 20th Century Fox bajo la dirección de Robert Aldrich, “El vuelo del Fénix” (The flight of the Phoenix) nos presentaba un guión de Lukas Heller basado en la novela homónima de Trevor Dudley Smith. James Stewart, Richard Attemborough, Peter Finch, Hardy Krüger y Ernest Borgnine formaban el espléndido reparto.


Luciano Vincenzoni y Sergio Leone escribían el guión de “La muerte tenía un precio” (Per qualche dollaro in più), magistral western dirigido por Leone que nos deleitaba a toda pantalla a través de las interpretaciones de Clint Eastwood, Lee Van Cleef, Gian María Volonté, Klaus Kinski o nuestros Aldo Sanbrell y Tomás Blanco. 


John Rich dirigía en “Boeing, Boeing” a Tony Curtis, Jerry Lewis y Thelma Ritter en una producción de Paramount Pictures sobre un guión de Edward Anhalt basado en la obra de Marc Camoletti.


Doctor Zhivago”, clásico inmortal de Metro Goldwyn Mayer dirigido por un magistral David Lean, nos contaba a través de un excelente guión de Robert Bolt basado en la novela homónima de Boris Pasternak, una de la más románticas historias de la gran pantalla protagonizada por unos maravillosos Omar Shariff y Julie Christie muy bien secundados por Geraldine Chaplin, Tom Courtenay, Rod Steiger, Alec Guinness o Ralph Richardson.


A ese antiguo eremita solitario algo huraño,
aprendiz de mucho, maestro de nada… 
A ése, a ése.

sábado, 7 de junio de 2014

Siete novias para siete hermanos


Desde que leyera casualmente “Las mujeres sabinas” (The Sobbin’ Women), cuento corto perteneciente a la colección de historias “Thirteen O’Clock: Stories of several worlds” escrita en 1937 por el autor neoyorkino Stephen Vincent Benét, el productor norteamericano Jack Cummings andaba tras la idea de llevar esta singular historia a la gran pantalla en forma de musical, género que se había convertido ya en su especialidad.


Pese a ser el sobrino de Louis B. Mayer, presidente de la MGM, Jack Cummings empezaba en la compañía como chico de los recados y llegaba a convertirse en productor en 1935 firmando como tal títulos como “La fuga de Tarzán”, “La nueva melodía de Broadway”, “Los hermanos Marx en el Oeste”, “Escuela de sirenas”, “Bésame, Kate”…


… y “Tres chicas con suerte”, musical dirigido por Stanley Donen, el hombre que Cummings necesitaba para inferirle a este proyecto la vitalidad y frescura que requería su idea. 


Stanley Donen debutaba con 17 años como bailarín en Broadway. En 1949 se le presentaba la oportunidad de dirigir, junto a Gene Kelly, “Un día en Nueva York”, título al que seguirían otros en su filmografía como “Bodas reales”, “Cantando bajo la lluvia” o “Tres chicas con suerte” antes de estas “Siete novias para siete hermanos”. Más adelante, Donen nos regalaría otros clásicos como “Siempre hace buen tiempo”, “Una cara con ángel”, “Indiscreta”, “Charada”, “El pequeño príncipe” o “Movie, movie”.


Albert Hackett y Frances Goodrich, reconocido matrimonio de guionistas, firmaban el guión para este nuevo proyecto basado en “The Sobbin’ Women”. Y Donen accedía encantado a formar parte de él. 





La extraordinaria voz de barítono de Howard Keel era descubierta en 1946 por el libretista estadounidense Oscar Hammerstein II, quien le llevaba de inmediato a Broadway. Keel iniciaba su carrera cinematográfica en 1948, haciéndose poco a poco familiar a toda pantalla con títulos como “La reina del Oeste”, “Magnolia”, “Bésame, Kate” o “Rose Marie”. 


Como Adam, el mayor de estos siete hermanos Pontipee, Keel nos maravillaba en todas y cada una de sus canciones. 



Tras ser una niña prodigio que cantaba en un programa radiofónico de Portland, su ciudad natal, Jane Powell debutaba en el cine en 1944, apareciendo después en más de una decena de títulos entre los que se encontraban “Adorable coqueta”, “Bodas reales” o “Una chica de pueblo”. A través de su Milly de “Siete novias para siete hermanos”, y de su maravillosa voz de soprano, nos llegaban también preciosas melodías.



Jeff Richards era Benjamin. Jeff había sido jugador profesional de béisbol antes de pasar al mundo de la actuación. En el cine desde 1948, había ya aparecido en títulos como “Belinda”, “Trece por docena” o “Cautivos del mal” antes de “Siete novias para siete hermanos”. Jeff era el único de los hermanos que no bailaba.


Matt Mattox nos presentaba a Caleb. Para dar vida a este personaje, Matt fue llamado de Broadway. Había ya debutado en la gran pantalla en 1935 y llevaba ya tras de sí títulos como “Ziegfeld Follies”, “Hasta que las nubes pasen”, “Letra y música”, “La viuda alegre”, “Los caballeros las prefieren rubias” o “Melodías de Broadway”. Tras “Siete novias para siete hermanos” apareció también en “Luces de candilejas” y “Ellos y ellas”.


A Daniel le conocíamos a través de Jacques d’Ambroise, bailarín del prestigioso New York City Ballet que debutaba a toda pantalla con estas “Siete novias para siete hermanos”. Dos años después, Jacques aparecía también en “Carrusel”.



Marc Platt era Ephrain. Figura destacada del Ballet Theatre, Marc llevaba en el cine desde 1941, y el público americano ya le había visto también en “Esta noche y todas las noches” o “La diosa de la danza”. Tras “Siete novias para siete hermanos” le veíamos también en “Oklahoma!”.


Tommy Rall daba vida a Flo (Frank en el original). Tommy también fue llamado de Broadway y llevaba en el cine desde 1942 con títulos como “La estrella del norte”, “Ziegfeld Follies” o “Bésame, Kate”. Tras “Siete novias para siete hermanos”, Rall nos dejaría también su maestría en otros títulos como “Mi hermana Elena”, “Invitación a la danza”, “Loco por el circo” o, más recientemente, “Dinero caído del cielo”. 


Y Russ Tamblyn interpretaba a Gedeón, el menor de los siete hermanos Pontipee. Tamblyn debutaba en la gran pantalla con tan sólo catorce años en “El muchacho de los cabellos verdes”, título tras el cual llegarían otros como “Sansón y Dalila”, “Capitán Carey”, “El padre de la novia” o “El padre es abuelo”. Tras “Siete novias para siete hermanos”, donde nos demostraba con creces sus tremendas cualidades como bailarín acrobático, Russ daba vida al otro personaje crucial de su carrera cinematográfica: su magnífico Riff de “West Side Story”. Y en los años 90 volvería a conquistarnos, esta vez con un personaje televisivo: su Dr. Lawrence Jacoby de la serie “Twin Peaks”.



El neoyorkino George Folsey firmaba la extraordinaria fotografía de “Siete novias para siete hermanos”. Folsey llevaba en el cine desde 1919 y un buen número de títulos a sus espaldas entre los que cabría destacar “Los cuatro cocos”, “El gran Ziegfeld”, “Las chicas de Harvey”, “La costilla de Adán” o “Melodías de Broadway”.


El montaje de “Siete novias para siete hermanos” corría a cargo del canadiense Ralph E. Winters, a toda pantalla desde 1941 y ya con títulos como “El hombre delgado vuelve a casa”, “Mujercitas”, “Un día en Nueva York”, “Quo Vadis” o “Bésame, Kate”. 

Hugh Hunt y Edwin B. Willis se ocupaban de los múltiples y maravillosos decorados…


… que un exquisito Frank Wesselhoff se encargó de pintar. En el cine desde 1943, Frank ya había dejado su arte, entre otros muchos títulos, en “La cadena invisible”, “Escuela de sirenas”, “El retrato de Dorian Gray”, “Levando anclas”, “El cartero siempre llama dos veces”, “Tres padrinos”, “La costilla de Adán”, “La jungla de asfalto”, “Un americano en París”, “Caravana de mujeres” o “Melodías de Broadway”. Un artista con mayúsculas.


La película se completaba con el diseño de vestuario de Walter Plunkett y Charles Arrico


… la espléndida dirección artística a cargo de Cedric Gibbons y Urie McCleary


… y, por supuesto, la magistral banda sonora compuesta por dos genios en este terreno: Johnny Mercer y Gene de Paul.

De Paul, antiguo pianista y cantante, había ya compuesto infinidad de canciones para películas. Mercer, por su parte, era bien conocido por el carácter nada ortodoxo de sus letras. Unidos nos ofrecieron una banda sonora realmente insuperable. 


Y no nos olvidemos de un imprescindible Michael Kidd, extraordinario bailarín y genio de la coreografía tanto en Broadway como en Hollywood que en esta película llegaba a convertir su trabajo en obra maestra. Al año siguiente, Kidd sería uno de los tres actores protagonistas de otro clásico musical dirigido también por Stanley Donen: “Siempre hace buen tiempo”. Más adelante, y una vez más dirigido por Donen, Michael aparecía también en “Movie, movie”. 


Dorcas, Ruth, Martha, Sarah, Liza y Alice eran las otras seis novias…




… interpretadas, respectivamente, por Julie Newmar, Ruta Lee, Norma Doggett, Betty Carr, Virginia Gibson y Nancy Kilgas.


Completaban este musical reparto otros nombres como Ian Wolfe (Reverendo Allen), Russell Simpson (Mr. Bixby) o Marjorie Wood (Mrs. Bixby). Y Howard Petrie, Earl Barton, Kelly Brown, Matt Moore, Dick Rich, Ann Baker, Billy Dix…


Producción de Jack Cummings para la Metro-Goldwyn-Mayer, “Siete novias para siete hermanos” (Seven brides for seven brothers) se estrenaba el 22 de julio de 1954.

Entre otros premios y nominaciones le fue otorgado el Oscar a la mejor banda sonora, siendo también nominada en las categorías de mejor película, guión, fotografía y montaje.

Y ahora, cómo no, os añado unas pocas curiosidades. Como el que la película se fuera a llamar en un principio “The Sobbin’ women” y los ejecutivos finalmente pensaran que la audiencia no se iba a mostrar interesada con este título. Entonces se pensó en “Una novia para siete hermanos”, y fue entonces a los censores a los que no le pareció buena idea.


Aún hay más… Para darle mayor espectacularidad, se decidió rodar en el formato Cinemascope, convirtiéndose en la primera película de la MGM rodada en este formato.

También os puedo contar que la MGM llegó a esperar hasta cinco años para adquirir los derechos de la historia corta de Stephen Vincent Benét. O que la propia productora consideraba esta película como de serie B y por ello le restringió bastante el presupuesto, obligando a Stanley Donen a utilizar telones pintados en lugar de rodar en paisajes naturales.



Y, en el apartado musical, debéis saber también que el productor Jack Cummings originalmente planeaba utilizar para la banda sonora canciones americanas ya existentes. Tras meses buscando se decidió finalmente por una partitura original. Incluso el mismísimo coreógrafo Michael Kidd rechazó inicialmente el proyecto y cambió inmediatamente de opinión al escuchar la banda sonora… Y es que no era para menos. 



A mi padre, por ser su película favorita.
“Uuuuh, uuuuh, uuuuh, uuuuh, uuuuh, uuuuh, uuuuuuuuuh…”