miércoles, 20 de enero de 2016

Personajes del cómic a toda pantalla


Christian Bale daba vida a Batman (Bruce Wayne) en la trilogía que, dirigida por Christopher Nolan, incluía “Batman Begins” (2005), “El Caballero Oscuro” (2008) y “El Caballero Oscuro: La leyenda renace” (2012). Me gusta mucho a mí este Batman de Bale,
el Batman profundo, como lo denomina mi sobrina Elsa. 

Batman ya aparecía en la televisión en dos seriales de los años 40 y en la mítica serie de los 60. Después veíamos a toda pantalla el Batman dirigido por Tim Burton (con Michael Keaton de protagonista) o los interpretados por Val Kilmer y George Clooney, en ambos casos dirigidos por Joel Schumacher. 

El personaje de Batman nacía en marzo de 1939 en el número 27 de "Detective Comics" de la mano de Bill Finger como guionista
y Bob Kane como dibujante.


Christopher Reeve interpretaba a Superman (Clark Kent) en cuatro entregas, la primera de ellas en 1978 y la última en 1987. 

Superman fue interpretado en televisión por Kirk Alyn en dos seriales de 1948 y 1950 y por George Reeves en otra serie de 1958. Tras Christopher Reeve, el personaje de Superman volvía a aparecer en otras dos series televisivas protagonizadas por Dean Cain y Tom Welling. Después, este super-héroe se asomaba a la gran pantalla en 2006 y en 2013 con los físicos de Brandon Routh y Henry Cavill, respectivamente.

El personaje de Superman nacía en junio de 1938 en el primer número de "Action Comics" de la mano de Jerry Siegel como guionista
y Joel Shuster como dibujante. 


Tobey Maguire encarnaba a Spider-Man (Peter Parker)
en tres entregas dirigidas por Sam Raimi entre 2002 y 2007. 

Nicholas Hammond interpretó en televisión a Spider-Man en 1977. Tras Tobey Maguire, el super-héroe fue encarnado en la gran pantalla por Andrew Garfield en dos títulos dirigidos por Mark Webb en 2012 y 2014. 

El personaje de Spider-Man nacía en junio de 1962 en el número 15 de "Amazing Fantasy" de la mano de Stan Lee como guionista y Steve Ditko como dibujante. 


Chris Evans daba vida al Capitán América (Steve Rogers) en la trilogía cinematográfica realizada sobre este super-héroe entre 2011 y el 2016 en el que estamos. 

En la pequeña pantalla, Dick Purcell interpretó al Capitán América en una serie de 15 episodios. Antes que Chris Evans, Reb Brown encarnaba en 1979 a este personaje en dos películas para la televisión y Matt Sallinger en 1990 y a toda pantalla. 

El personaje del Capitán América nacía en marzo de 1941 en "Captain America Comics" de la mano de Joe Simon como guionista
y Jack Kirby como dibujante. 


Chris Hemsworth ha protagonizado como Thor dos títulos cinematográficos al que se unirá más adelante el que completará su trilogía como el Dios del Trueno.

El personaje de Thor nacía en agosto de 1962 en el número 83 de "Journey into Mistery" de la mano de Stan Lee como guionista y Jack Kirby como dibujante. 


Jennifer Garner era Elektra en “Elektra” (2005), bajo la batuta de Rob Bowman y, dos años atrás, en “Daredevil”, junto a Ben Affleck.

El personaje de Elektra nacía en enero de 1981 en el número 168 de "Daredevil" de la mano de Frank Miller. 


Warren Beatty interpretaba en 1990 a Dick Tracy bajo su propia dirección en “Dick Tracy”.

Dick Tracy se asomaba ya en 1937 a la gran pantalla con el físico del actor norteamericano Ralph Byrd y con tal éxito que repetiría en otras cuatro entregas cinematográficas y una posterior serie de televisión. 

El personaje de Dick Tracy nacía en 1931 en el "Chicago Tribune-New York News Syndicate" de la mano de Chester Gould. 


Edward Norton daba vida a Hulk (Bruce Banner) en “El increíble Hulk”,
dirigido en 2008 por Louis Leterrier. 

Hulk era cinco años atrás interpretado por Eric Bana en “Hulk”, bajo la dirección de Ang Lee. Y mucho antes, en 1978, Bill Bixby daba vida a David Banner y Lou Ferrigno a Hulk en la ya mítica serie televisiva. 

El personaje de Hulk nacía en mayo de 1962 en el número 1 de “The incredible Hulk” de la mano de Stan Lee como guionista y Jack Kirby como dibujante. 


Sam J. Jones interpretaba a Flash Gordon, bajo la dirección de Mike Hodges, en “Flash Gordon” (1980). 

Flash Gordon se asomaba ya a toda pantalla en 1936 bajo el aspecto del actor californiano Buster Crabbe, quien también lo interpretó en otros dos títulos cinematográficos de 1938 y 1940. Steve Holland dio vida a este personaje en una serie televisiva en 1954 y Eric Johnson en la más reciente de 2007.

El personaje de Flash Gordon nacía en 1934 en el "King Features Syndicate" de la mano de Alex Raymond como guionista (según argumento de Philip Wylie y Edwin Balmer) y como dibujante.


Vincent Cassel era Mike Blueberry, dirigido en 2004 por Jan Kounen,
en “Blueberry, la experiencia secreta”. 

El personaje de Blueberry nacía en 1963 en la revista "Pilote" de la mano de  Jean-Michel Charlier como guionista y Jean Giraud como dibujante.


Paul Rudd era Ant-Man (Scott Lang) en “Ant-Man” (2015),
bajo la dirección de Peyton Reed.

El personaje de Ant-Man nacía en septiembre de 1961 en el número 27 del cómic “Tales to Astonish”. Creado por Stan Lee (inspirándose en “El increíble hombre menguante” de Jack Arnold), con guión de Larry Lieber e ilustraciones de Jack Kirby. 


Brandon Lee interpretaba a Eric Draven, dirigido en 1994 por Alex Proyas, en “El Cuervo”.

Eric Draven era también interpretado en 1998 por Mark Dacascos en la serie televisiva “El Cuervo”. Vincent Perez protagonizaba en 1996 “El Cuervo: Ciudad de ángeles”, otra versión cinematográfica basada en este personaje, aunque llamándose aquí Ashe Corven.

El personaje de Eric Draven nacía en 1989 en el número 1 de "Caliber Presents", de la mano de James O’Barr. 


Robert Downey, Jr. daba vida a Iron Man (Tony Stark), dirigido por Jon Favreau, en las tres entregas “Iron Man” realizadas entre 2008 y 2013. También aparecía interpretando a este personaje en “Marvel Los Vengadores”, “Vengadores: La era de Ultrón”
y en “El increíble Hulk”.

El personaje de Iron Man nacía en marzo de 1963 en el número 39 de "Tales of suspense". Creado por Stan Lee, desarrollado en su guión por Larry Lieber y en sus dibujos por Don Heck y Jack Kirby.


Bill Campbell era Cliff Secord en “Rocketeer” (1991) bajo la dirección de Joe Johnston.

El personaje de Rocketeer nació en abril de 1982 en el número 2 del cómic "Starslayer" de la mano de Dave Stevens. 


Hugh Jackman daba vida a Lobezno (James Howlett) en “Lobezno inmortal” (2013). También interpretó a este mismo personaje en seis entregas de “X-Men” realizadas entre el año 2000 y el 2014.

El personaje de Lobezno nacía en octubre de 1974 en el número 180 de “The incredible Hulk” de la mano de Len Wein como guionista, y John Romita Sr. y Herb Trimpe como creadores de su dibujo.


. Diccionario del Cómic. Patrick Gaumer y Claude Moliterni
Larousse Planeta S.A. (1996)
. Diccionario de los Cómics. La Edad de Oro. Javier Coma
Plaza & Janes Editores (1991)


A mis personajes favoritos del cómic: natsnoC, SuperJLin,
Pepe Cahiers, El Tirador Solitario, Miquel Zueras…
mi querido Dr Pepper…
y JuanBatman, mi más paciente Maestro Jedi.

viernes, 8 de enero de 2016

Grandes clásicos del cine


Gregg Toland se iniciaba como director de fotografía allá por 1926 con “El murciélago”. Ese mismo año trabajaba a las órdenes de Henry King en “Flor del desierto” y, ya en la época sonora, bajo la batuta de Erich von Stroheim en “La reina Kelly”; de King Vidor en “La calle”; de Howard Hawks en “El camino de la gloria”, “Bola de fuego” y “Nace una canción”; de Gregory Ratoff en “Intermezzo”; de John Ford en “Las uvas de la ira” y “Hombres intrépidos”; de Orson Welles en “Ciudadano Kane”; de Henry Koster en “La mujer del obispo”… Incluso dejó su sello en las imágenes no animadas de “Canción del Sur”, de la factoría Disney. Y con el director William Wyler formó Toland un maravilloso tándem que nos regaló auténticas maravillas cinematográficas como “Esos tres”, “Rivales”, “Calle sin salida”, “Cumbres Borrascosas”, “El forastero”, “La loba” o “Los mejores años de nuestra vida”. Si tuviera nombre propio la perfección, se llamaría Gregg Toland.


John Carradine debutaba en el cine en 1930. A lo largo de su extensa carrera nos dejó títulos como “Tol’able David”, “El signo de la cruz”, “El hombre invisible”, “Satanás”, “Cleopatra”, “La novia de Frankenstein”, “María Estuardo”, “El jardín de Alá”, “Huracán sobre la isla”, “Corazones indomables”, “Aguas pantanosas”, “El capitán King”, “La mansión de Drácula”, “Johnny Guitar”, “Sinuhé, el egipcio”, “La vuelta al mundo en ochenta días”, “La historia de la humanidad”, “El gran combate”, “El último pistolero”, “Peggy Sue se casó”… Y también fue para nosotros Long Jack en “Capitanes intrépidos”, Bob Ford en “Tierra de audaces” y “La venganza de Frank James”, Hatfield en “La diligencia”, Casy en “Las uvas de la ira” o Aaron en “Los diez mandamientos”. Inolvidable, Mr. Carradine.


Las melodías de Irving Berlin sonaron en títulos cinematográficos como “El cantor de Jazz”, “Espejismos”, “Los cuatro cocos”, “El gran Ziegfeld”, “Laurel y Hardy en el Oeste”, “El orgullo de los yanquis”, “Holiday Inn”, “Un espíritu burlón”, “Cielo azul”, “¡Qué bello es vivir!”, “Desfile de Pascua”, “La novia era él”, “Navidades Blancas”, “Luces de candilejas”… Y a su ritmo bailaron Fred Astaire y Ginger Rogers en “Sombrero de copa”, “Sigamos la flota”, “Amanda” o “La historia de Irene Castle”. Maravilloso Irving Berlin, maravilloso, maravilloso, maravilloso…


En su filmografía como director, David Wark Griffith atesora un sinfín de cortometrajes. Y peliculas como “Judith de Betulia”, “La conciencia vengadora”, “El nacimiento de una nación”, “Intolerancia”, “La culpa ajena”, “Las dos tormentas”, “Las dos huérfanas”, “Sally, la hija del circo”, “Crimen y castigo”, “Las tristezas de Satán” o “La melodía del amor”. Aunque no haría falta decir nada más que... Griffith. Historia del cine.


Shelley Winters nos ha maravillado siempre como actriz en títulos como “Doble vida”, “Una vida marcada”, “El gran Gatsby”, “La torre de los ambiciosos”, “Soy una cámara”, “El diario de Ana Frank”, “Harper, investigador privado”, “Confidencias de mujer”, “La aventura del Poseidón”, “El quimérico inquilino”… O a través de su Lola Manners en “Winchester 73”, su Alice Tripp en “Un lugar en el sol”, su Willa Harper en “La noche del cazador”, su Charlotte Haze en “Lolita”, su Ruby en “Alfie, su ‘Ma’ Kate Baker en “Mamá sangrienta”… Extraordinaria Shelley Winters.


Max Von Sydow nos lleva deleitando con su interpretación desde 1949. En su filmografía, películas con la impecable firma de Ingmar Bergman: “El séptimo sello”, “Fresas salvajes”, “En el umbral de la vida”, “El rostro”, “El manantial de la doncella”, “Como en un espejo”, “Los comulgantes”, “La hora del lobo”… Pero Max también nos ha dejado un excepcional trabajo en otros títulos como “La historia más grande jamás contada”, “Los emigrantes”, “El exorcista”, “El lobo estepario”, “Los tres días del cóndor”, “Hannah y sus hermanas”, “Pelle, el conquistador”, “Las mejores intenciones” o, incluso, “La tienda” (de Stephen King). A mí Max Von Sydow directamente me hipnotiza. Y punto.


En 1951 iniciaba su andadura como compositor cinematográfico Elmer Bernstein. La película fue “El ídolo”, a la que siguieron después otras muchas: “El hombre del brazo de oro”, “Los diez mandamientos”, “La colina de los diablos del acero”, “Chantaje en Broadway”, “Cazador de forajidos”, “Los bucaneros”, “Como un torrente”… Y “Los siete magníficos”, “Los comancheros”, “La gata negra”, “El hombre de Alcatraz”, “Matar a un ruiseñor” (mi debilidad musical tuya, Elmer, lo sabes), “La gran evasión”, “La batalla de las colinas del whisky”, “Los cuatro hijos de Katie Elder”, “Millie, una chica moderna”, “Valor de ley”, “Amanecer Zulú”, “El don del coraje”, “¡Aterriza como puedas!”, “Elegidos para la gloria”, “Los cazafantasmas”, “Mi pie izquierdo”, “La edad de la inocencia”… Transmitiendo energía y sensibilidad a partes iguales. Un genio musical Elmer Bernstein. Y la mar de simpático.


Irving Thalberg debutaba en lo suyo, la producción cinematográfica, allá por 1921. En su filmografía, grandes títulos mudos como “El jorobado de Notre Dame”, “Avaricia”, “La viuda alegre”, “El gran desfile”, “Ben Hur”, “El demonio y la carne”, “Y el mundo marcha”… Ya en el sonoro, otros tantos como “La melodía de Broadway”, “Anna Christie”, “El campeón”, “Mata Hari”, “La parada de los monstruos”, “Tarzán de los monos”, “Gran hotel”, “Rasputin y la zarina”, “Una noche en la ópera”, “La tragedia de la Bounty”, “Romeo y Julieta”, “Margarita Gautier”, “Un día en las carreras” o “María Antonieta”. Imprescindible Irving Thalberg en la historia del cine.


Perteneciente a una de las más grandes familias de los escenarios teatrales, Ethel Barrymore iniciaba en 1914 su carrera cinematográfica con “The nightingale”, título al que siguieron otros como “The white raven”, “Rasputin y la zarina” (donde compartía cartel con Lionel y John, sus dos hermanos), “Un corazón en peligro” (preciosísima historia y maravillosa su interpretación), “La escalera de caracol”, “Un destino de mujer”, “El proceso Paradine”, “Jennie”, “Pinky”... Una auténtica dama del teatro y del cine que a mí siempre me ha fascinado.


Ingmar Bergman nos regaló como director títulos como “Tres mujeres”, “Sonrisas de una noche de verano”, “El séptimo sello”, “Fresas salvajes”, “El rostro”, “Como en un espejo”, “Persona”, “La hora del lobo”, “Pasión”, “Gritos y susurros”, “Cara a cara al desnudo”, “El huevo de la serpiente”, “Sonata de otoño” o “Fanny y Alexander”. Sin duda, uno de los más grandes narradores cinematográficos de la historia.


A toda pantalla desde 1916, Max Steiner nos dejaba su maravillosa música en títulos cinematográficos como “La melodía de la vida”, “Ave del paraíso”, “Doble sacrificio”, “King Kong”, “Gloria de un día”, “Las cuatro hermanitas”, “La patrulla perdida”, “El delator”, “El pequeño Lord”, “La carga de la Brigada Ligera”, “Ha nacido una estrella”… Y “Las aventuras de Tom Sawyer”, “Jezabel”, “Ángeles con caras sucias”, “La solterona”, “El sargento York”, “Murieron con las botas puestas”, “Casablanca”, “Arsénico por compasión”, “El sueño eterno”, “Belinda”, “El manantial”, “El halcón y la flecha”, “El motín del Caine”, “Centauros del desierto”, “El árbol del ahorcado”… Qué maravilla, Max.


Thomas Mitchell iniciaba su carrera como actor cinematográfico allá por 1923. Pronto fue rostro conocido de la gran pantalla a través de titulos como “Horizontes perdidos”, “Huracán sobre la isla”, “La diligencia” (extraordinario su Doc Boone), “Sólo los ángeles tienen alas”, “Caballero sin espada”, “Lo que el viento se llevó” (espléndido como el padre de Scarlett O’Hara), “Esmeralda, la zíngara”… Y “Seis destinos”, “El forajido”, “Las llaves del reino”, “¡Qué bello es vivir!” (maravilloso su Tío Billy), “Solo ante el peligro” o “Un gángster para un milagro”. Un grandísimo profesional Thomas Mitchell y tan entrañable como su Tío Billy.


Thelma Ritter debutó en el cine en 1947, en un pequeño papel y compartiendo cartel con Maureen O’Hara, Edmund Gwenn y Natalie Wood en “De ilusión también se vive”. Después aparecía junto a Kirk Douglas en “Carta a tres esposas”, con Bette Davis en “Eva al desnudo”, con James Stewart y Grace Kelly en “La ventana indiscreta” (inolvidable su Stella), con Fred Astaire en “Papá, piernas largas”, con Rock Hudson y Doris Day en “Confidencias a medianoche”... Y junto a Marilyn Monroe, Montgomery Clift y Clark Gable en “Vidas rebeldes”, con Burt Lancaster en “El hombre de Alcatraz”, con Gregory Peck en “La conquista del Oeste”, con Paul Newman y Joanne Woodward en “Samantha” o con Tony Curtis y Jerry Lewis en “Boeing Boeing”. Y siempre que aparecía en escena, no podías dejar de mirarla… Magistral Thelma Ritter.


Dejando a un lado sus sobradas aptitudes como actor (lo sé, Vittorio, te debo una entrada), Vittorio De Sica nos ha regalado un buen número de extraordinarias historias como director. Tras las cámaras desde 1940, llevan su firma títulos cinematográficos tan maravillosos como “El limpiabotas”, “Ladrón de bicicletas”, “Milagro en Milán” (mi debilidad, bien lo sabes, Vittorio), “Estación Termini”, “Dos mujeres”, “El juicio universal”, “Matrimonio a la italiana”, “Los girasoles”… Un cineasta en letras mayúsculas de la mejor época del cine italiano. Grazie mille, Vittorio.


Y cerramos este recorrido de grandes clásicos del cine con otro tipo de magia, el de las palabras. Y de la mano de Robert Riskin, uno de los mejores guionistas de la edad dorada de Hollywood. A toda pantalla desde 1931, Riskin nos dejó su huella escrita en títulos como “La jaula de oro”, “El carnaval de la vida”, “Pasaporte a la fama”, “El hombre delgado vuelve a casa”, “Ciudad mágica”… Y formó equipo de lujo con el director Frank Capra en “La locura del dólar”, “Dama por un día”, “Sucedió una noche”, “Estrictamente confidencial”, “El secreto de vivir”, “Horizontes perdidos”, “Vive como quieras” (maravilloso, maravilloso, maravilloso) o “Juan Nadie”. Mil gracias, Robert.

viernes, 1 de enero de 2016

¡¡¡ FELIZ 2016 !!!


Que la fuerza os acompañe.
Y la suerte, y la salud, y la paz, y la alegría.
¡Feliz 2016!

viernes, 25 de diciembre de 2015

La mujer del obispo


La mujer del obispo” basaba su historia en la novela homónima del novelista y poeta estadounidense Robert Nathan. Anteriormente habían sido adaptadas al cine otras novelas suyas como “One more spring” (Otra primavera) o “The enchanted voyage” (Wake up and dream) y un año después de “La mujer del obispo”, era adaptada a la pantalla otra: “Portrait of Jennie”, que se convirtió en un clásico del cine protagonizado por Jennifer Jones y Joseph Cotten. 


El guión de “La mujer del obispo” venía firmado por el dramaturgo estadounidense Robert E. Sherwood. Autor de las obras en las que se basaron “El puente de Waterloo” y “El bosque petrificado” y autor de la historia original de “Escándalos romanos”, Sherwood había también intervenido en los guiones de “Rasputín y la zarina”, “La pimpinela escarlata”, “El fantasma va al Oeste”, “Las aventuras de Marco Polo”, “María Antonieta”, “Lincoln en Illinois”, “Paso al Noroeste”, “Rebeca” o “Los mejores años de nuestra vida”. Qué maravilla.

En el guión de “La mujer del obispo” también colaboró Leonardo Bercovici. Y una pareja de lujo, Billy Wilder y Charles Brackett, que fueron llamados para reescribir un par de escenas. 


La mujer del obispo” era dirigida por Henry Koster, director alemán que llevaba tras las cámaras desde 1932 y tras de sí títulos como “Peter”, “La madrecita” o “La sensación de París”. También había dirigido ya “Al compás del corazón”, “La danza inconclusa”, ambas con Margaret O’Brien, y otros seis títulos con Deanna Durbin. Tras “La mujer del obispo”, Koster nos regalaba otros clásicos como “El inspector general”, “El invisible Harvey”, “La túnica sagrada” o “Desirée”.

“Todos venimos de nuestro propio planeta. Por eso somos todos diferentes. Y eso es lo que hace la vida interesante”


Cary Grant daba vida a Dudley, el ángel. Cary llevaba a toda pantalla desde 1932 y tras de sí un buen número de títulos cinematográficos, entre los que se encontraban “La Venus rubia”, “No soy ningún ángel”, “La gran aventura de Sylvia”, “Una pareja invisible”, “La pícara puritana”, “La fiera de mi niña”, “Vivir para gozar”…


… y otros clásicos (madre mía, qué guapo) como “Sólo los ángeles tienen alas”, “Luna nueva”, “Mi mujer favorita”, “Historias de Filadelfia”, “Sospecha”, “Arsénico por compasión”, “Un corazón en peligro”, “Noche y día” o “Encadenados”. Cary tenía ya un perfecto dominio de la comedia. Su interpretación en “La mujer del obispo” resulta, sencillamente, perfecta.

“¿Seguro que es usted un ángel?”


A través de David Niven conocíamos a Henry Brougham, el obispo. También desde 1932 en el cine, el espectador le había visto ya en títulos como “Ciudad sin ley”, “La tragedia de la Bounty”, “Esplendor”, ”La carga de la Brigada Ligera”, “El prisionero de Zenda”, “La octava mujer de Barba Azul”, “The Dawn Patrol”…


… y en otros clásicos como “Cumbres Borrascosas”, “Mamá a la fuerza”, “La jungla en armas” o “Caballero y ladrón”. David no se quedaba atrás en el arte de la comedia. Su actuación en esta película es, simplemente, magistral. 


Henry, Dudley y…

“Hay pocas personas que saben crear un cielo en la Tierra, y usted es una de esas personas”


Julia Brougham nos era presentada por Loretta Young. Loretta llevaba en la gran pantalla algo más, desde el aún silente 1917, y había aparecido ya en títulos como “El caíd”, “Sangre en las olas”, “Beau Ideal”, “La jaula de oro”, “Fueros humanos”, “La llamada de la selva”, “Las cruzadas”…


… y en otros clásicos como “Suez”, “Kentucky”, “El gran milagro”, “Eternamente tuya”, “El caballero del Oeste”, “El extraño”, “Un matrimonio perfecto” o “Un destino de mujer”. Loretta hacía también un correcto papel como la mujer del obispo Brougham. 


La maravillosa fotografía de “La mujer del obispo” era obra de un auténtico maestro en la materia. El norteamericano Gregg Toland llevaba deleitando con su trabajo al espectador cinematográfico desde 1926 en títulos como “Flor del desierto”, “La reina Kelly”, “Caballero y ladrón”, “Escándalos romanos”, “Noche nupcial”, “Esos tres”, “Rivales”, “Calle sin salida”, “Cumbres Borrascosas”, “Intermezzo”, “Las uvas de la ira”, “El forastero”, “Ciudadano Kane”, “La loba”, “Bola de fuego”, “Los mejores años de nuestra vida”… Qué grande Toland, qué grande. Inmenso. 

La buena factura de “La mujer del obispo” quedaba redondeada con el montaje de Monica Collingwood y la dirección artística firmada por Perry Ferguson y George Jenkins…


Y por la banda sonora a cargo del compositor californiano Hugo Friedhofer, en el cine desde 1929 y ya con trabajos a sus espaldas como “El conquistador”, “El carnet amarillo”, “La pequeña coronela”, “Sueño de amor eterno”, “El signo del Zorro”, “Naúfragos”, “La mujer del cuadro”, “Gilda” o “Los mejores años de nuestra vida”.


En el departamento musical de “La mujer del obispo”, además, se encontraba como arreglista Jerome Moross, futuro compositor de la banda sonora de “Horizontes de grandeza”.

“¡Así no se empieza!
Los cuentos empiezan ‘Érase una vez’…”


Karolyn Grimes era Debbie, la hija de Julia y Henry. Karolyn ya era rostro conocido de la pantalla por haber interpretado el año anterior en “¡Qué bello es vivir!” a Zuzu, una de las hijas de George Bailey...


…Sí, ésta era, que confiaba plenamente en que su padre le pegaría los pétalos rotos a su pequeña flor. Karolyn había debutado a toda pantalla en 1945 y en su filmografía se encontraban ya también otros títulos como “Aquella noche contigo”, “Amor sublime”, “Cielo azul”, “La vida privada de Bel Ami” o “Los inconquistables”. 

“Me compro un árbol de Navidad porque me recuerda a mi infancia. No sé por qué pero ésta es una buena época del año para mirar atrás…”


Monty Woolley era el entrañable Profesor Wutheridge. Monty había ya aparecido en el cine en títulos como “La reina de Nueva York”, “La vuelta de Arsenio Lupin”, “Tres camaradas”, “Cómicos en París”, “Zaza”…


… y en otros clásicos como “Medianoche”, “El hombre que vino a cenar”, “The pied piper”, “Desde que te fuiste” o “Noche y día”. Monty nos brindaba un impecable profesor en “La mujer del obispo”. 

“¿Ya no cree que eso pueda dar la idea de que toda la catedral es en honor de mi marido?”


La señora Hamilton era interpretada por Gladys Cooper, actriz teatral que se asomaba al cine en 1913 y había dejado ya su buen trabajo en las pantallas en películas como “Rebeca”, “Espejismo de amor”, “Lady Hamilton”, “El gato negro”…


… y otros clásicos como “La extraña pasajera”, “Mr. Lucky”, “La canción de Bernadette”, “Las rocas blancas de Dóver”, “El valle del destino” o “Cartas a mi amada”. Gladys nos regalaba en “La mujer del obispo” una exquisita composición de su personaje.

“Ni un centavo, señor, ni un centavo. Tengo los bolsillos repletos de satisfacción. ¿Quieren saber por qué? Porque usted y la señora me han devuelto la fe en la naturaleza humana, así de simple”


El bueno de Sylvester, el taxista, nos llegaba a través del maravilloso James Gleason, a toda pantalla desde 1922 y ya con títulos a sus espaldas como “La melodía de Broadway”, “La canción del Ritz”, “La flota suicida”, “Noche de fantasmas”…


… y otros clásicos como “Asesinato en el acuario”, “El primer amor”, “La mina fantástica”, “Nido de águilas”, “Juan Nadie”, “Chicos de Broadway”, “Mi chica favorita”, “Seis destinos”, “Dos en el cielo”, “Arsénico por compasión”, “Las llaves del reino”, “Lazos humanos” o “La diosa de la danza”. Su Sylvester de “La mujer del obispo” era casi tan entrañable como él. 

“Nadie pretende que sea normal, es un obispo”


Elsa Lanchester nos presentaba a Matilda, la criada. Elsa llevaba en el cine desde 1925 y ya era rostro conocido por títulos como “La vida privada de Enrique VIII”, “David Copperfield”, “El fantasma va al Oeste”, “Rembrandt”, “El hijo de la furia”, “Seis destinos”, La escalera de caracol”, “El filo de la navaja” y, por supuesto, “La novia de Frankenstein”. En "La mujer del obispo" Elsa nos ofrecía una memorable Matilda

“Ella y el obispo se han ido a hacer unas visitas,
la última a la señora Hamilton”


Sara Haden daba vida a Mildred Cassaway, la secretaria del obispo. Sara era ya conocida por el espectador desde 1934 a través de películas como “Mística y rebelde”, “La pasión de Vergie Winters”, “Música en el aire”, “Las manos de Orlac”, “A través de la tormenta”, “La pequeña vigía”, “Las vacaciones del juez Harvey”, “El bazar de las sorpresas”, “Barnacle Bill” o “La mujer del año”. Sara era en “La mujer del obispo” una secretaria de lo más eficaz. 

Completaban el sensacional reparto Dorothy Vaughan (Delia, la cocinera), Erville Anderson (Stevens), Tito Vuolo (Maggenti), Regis Toomey (Mr. Miller), Sarah Edwards (Mrs. Duffy), Eugene Borden (Michel)…


… el Mitchell Boys Choir, que nos deleitaban con “Noël (Montez à Dieu)” de Charles Gounod… 


… el perro Queenie, que se interpretaba a la perfección a sí mismo…


… y Bobbie Anderson, en un pequeño papel como compañero de juegos de Debbie. Bobbie había sido ya visto el año anterior como George Bailey de niño en “¡Qué bello es vivir!”.


Seguro que ahora queréis que os cuente más cosas sobre “La mujer del obispo”. Pues vamos allá...

En un principio, la película iba a ser dirigida por William A. Seiter. Se había elegido como protagonista a Teresa Wright y el nombre de Dana Andrews sonaba como candidato para uno de los otros dos papeles principales. Entonces Seiter fue despedido del proyecto por Goldwyn y se decidió no mantener tampoco a Teresa al conocerse que estaba embarazada.


Finalmente fue elegida Loretta Young. Y Cary Grant y David Niven, que harían, respectivamente, de obispo y de ángel. Pero el nuevo director del proyecto, Henry Koster, vio lo que se había rodado hasta entonces y se dio cuenta de que los dos actores debían cambiar sus personajes. También se dice que fue Grant quien sugirió esta idea. Sea como fuere, no pudo ser más acertada. 

Al demorarse la producción de la película por el cambio de director y guión, varios de los actores de reparto tuvieron que retirarse por tener compromisos previos. Entre ellos, Elsa Lanchester, que había sido elegida para interpretar a Matilda. Pero se retrasó tanto la producción que a Elsa le dio tiempo a completar su otro compromiso y unirse a este otro proyecto…


Y anda que estaba poco contenta Elsa, digo, Matilda… Pues normal. 



La interpretación de arpa que hacía Dudley para la señora Hamilton corrió a cargo del arpista norteamericano Gail Laughton. Las manos en primer plano que se ven en la pelicula eran de Laughton. 

Y en cuanto a The Mitchell Boys Choir (también conocido como The Robert Mitchell Boy Choir) debéis saber que aparecieron en otros veinte títulos cinematográficos entre 1938 y 1958, así como en tres diferentes programas de televisión entre 1958 y 1969. 


Producción de Samuel Goldwyn Company, “La mujer del obispo” (The bishop's wife) fue estrenada el 9 de diciembre de 1947 en Nueva York.




Obtuvo el Oscar al mejor sonido siendo también nominada a mejor película, director, montaje y banda sonora. 


¡FELIZ NAVIDAD A TODOS!