viernes, 18 de enero de 2013

El fabuloso Danny Kaye

“No nací tonto, me tomo el trabajo de parecerlo”


Hoy, Danny Kaye, celebramos en esta gran pantalla el centenario de tu feliz llegada a este mundo. Y es que, como David Daniel Kaminsky, nacías en Brooklyn (Nueva York) el 18 de enero de 1913.

Perteneciente a una familia de inmigrantes ucranianos, dejabas el colegio a tus trece años de edad para iniciar una carrera como showman en un circuito de hoteles de vacaciones y campings ubicado en las neoyorkinas Catskill Mountains.


Y en 1939, tras desempeñar diversos trabajos, hacías tu debut como actor teatral en Broadway con la obra “Straw hat revue”. Aunque fue al año siguiente, en la posterior producción teatral del musical “Lady in the dark”, cuando comenzaste a ser ya aclamado por crítica y público.

“Dibuja un círculo, y no un corazón, alrededor del nombre de la que amas porque un corazón se puede romper pero un círculo permanece para siempre”


En ese mismo año de 1940 contrajiste matrimonio con Sylvia Fine, importantísima figura no sólo en tu vida sino también en tu carrera profesional pues no sólo colaboró contigo en la elaboración de tus múltiples gags sino que, además, compuso muchos de los temas musicales que interpretaste a lo largo de tu carrera.

Aunque tu especialidad fueron los tongue-twisters, tus famosos y logrados trabalenguas en canciones y monólogos…

“Un especialista es una persona que cada vez sabe más sobre menos, hasta que termina sabiéndolo todo sobre nada… y nada sobre todo”


De la mano de Samuel Goldwyn, y compartiendo cartel con Dinah Shore, Dana Andrews, Louis Calhern y Margaret Dumont, debutabas en el cine en 1944 a través de “Rumbo a Oriente”, éxitoso comienzo cinematográfico al que siguieron otros títulos como “Un hombre fenómeno”, “El asombro de Brooklyn” o “La vida secreta de Walter Mity”.

En 1948, dirigido por Howard Hawks, protagonizabas “Nace una canción” y, a través de tu profesor Hobart Frisbee, te codeabas con figuras musicales de la talla de Benny Goodman, Tommy Dorsey, Louis Armstrong, Lionel Hampton, The Golden Gate Quartet… Menudo nivel.

“El inspector general”, “En la costa azul”…


Y en 1952, “El fabuloso Andersen” donde, dirigido por Charles Vidor y con una maravillosa banda sonora de Walter Scharf, nos regalabas una entrañable y mágica composición de Hans Christian Andersen, tu fabuloso personaje en esta historia.

Tras “Un gramo de locura” (¿sólo un gramo?) participaste en otro gran título de la historia del cine, “Navidades blancas” (1954), donde fuiste dirigido por Michael Curtiz…


… y compartiste cartel con Bing Crosby, Rosemary Clooney y Vera Ellen, otras tres buenas piezas musicales. Otra maravillosa película en la que, curiosamente, figuraba Bob Fosse como coreógrafo.

Después llegarían “El bufón de la corte”, “Loco por el circo”, “Yo y el coronel”…

Y el 10 de marzo de 1958 dirigías nada menos que a la Philarmonic Orchestra de Nueva York en un inolvidable concierto benéfico celebrado en el Carnegie Hall, ilustre sala de conciertos ubicada en Manhattan.


En 1959 nos presentabas a toda pantalla “The five pennies” (Tu mano en la mía) (1959), otra preciosa historia en la que maravillosamente dabas vida al genial cornetista y compositor norteamericano Red Nichols y compartías protagonismo y canciones con Louis Armstrong, Barbara Bel Geddes y la mágica Susan Gordon.

Un año después comenzabas a aparecer en la pequeña pantalla en diversos espacios televisivos…


… haciéndote finalmente con el tuyo propio, “The Danny Kaye Show”. Show que se mantuvo de 1964 a 1967 y en el que aparecieron nombres tan ilustres como Gwen Verdon, Art Cartney, Vincent Price, Buddy Ebsen, Louis Armstrong…


Y Harry Belafonte, con el que nos brindabas una versión muy especial del tema “Mama look a boo boo”.


Y en 1969 intervenías en “La loca de Chaillot”, precioso título dirigido por Bryan Forbes y John Huston en el que compartías cartel con Katharine Hepburn, Paul Henreid, Yul Brynner, Donald Pleasence, John Gavin y Richard Chamberlain.

Después, una serie de películas para la televisión. “Peter Pan” (1976), donde dabas vida al Capitán Hook, “Pinocho” (1976), donde interpretabas a Gepetto…


Y “Skokie” (1981), telefilm dirigido por Herbert Wise en el que trabajaste junto a Eli Wallach, Kim Hunter, Brian Dennehy y John Rubinstein.

También en la pequeña pantalla, apareciste en un episodio de la serie “Más allá de los límites de la realidad”…


…antes de tu última interpretación como actor en “La hora de Bill Cosby” (1986) donde en el episodio “The dentist” diste vida al divertido Dr. Burns.

“Si no cocinas con alegría, felicidad y amor, no cocinas bien”

Cierto, fuiste también un destacado cocinero (especialista en comida china), y dieron buena cuenta de tus habilidades culinarias invitados tuyos como Shirley McLaine, Michael Caine, Cary Grant, John Denver…


También fuiste un excelente piloto de aviación...

“La vida es un gran lienzo sobre el que hay que arrojar toda la pintura que se pueda”

Y el comediante favorito de Humphrey Bogart y Bob Hope…

“Me convertí en un artista no porque quisiera sino porque estaba destinado a ello”

De 1954 a 1987 representaste a UNICEF como Embajador de Buena Voluntad, siendo elegido en 1965 para aceptar en su nombre el Premio Nobel de la Paz.




“Nadie puede experimentar una emoción más grande que ésta... Raza, color, credo, orígenes, política, olvídenlos. Un niño desamparado nada sabe de todo eso. Un niño desamparado sólo conoce el sufrimiento y el socorro…

Estoy plenamente convencido de que los niños son más poderosos que el petróleo, más hermosos que los ríos, más preciosos que cualquier otro recurso que pueda tener un país… Siento que la actividad más gratificante de mi vida ha sido mi asociación con el UNICEF”


Y eras un extraordinario cuentacuentos. No es casualidad que mi película tuya favorita sea “El fabuloso Andersen”, podías haber sido él…


Recibiste en 1955 un merecidísimo Oscar Honorifico por tu talento único, tu servicio a la Academia, a la industria del cine y al público americano.


Y en 1982 un no menos apropiado Premio Humanitario Jean Hersholt.

Los Globos de Oro te galardonaban como mejor actor por “En la costa azul” (1951) y “Yo y el coronel” (1958). Y te nominaban además por tus interpretaciones en “El fabuloso Andersen” (1952), “El bufón de la corte” (1955) y el telefilme “Skokie” (1981).


Y te era otorgado un Premio Emmy por tu “The Danny Kaye Show”  de 1963, nominándote también por “The Danny Kaye Show with Lucille Ball” (1962), por “Live from Lincoln Center” (An evenig with Danny Kaye and the New York Philarmonic) (1976) y por tu divertido papel del Dr. Burns en el episodio “The dentist” de “La hora de Bill Cosby” (1984).

Muy, muy tristemente te nos ibas, a los 74 años de edad, el 3 de marzo de 1987...




Pero nos dejabas aquí tu maravillosa sonrisa y tu completísimo legado como artista. Y una enorme multitud de preciosos temas musicales: “Otchi Tchorniya Number”, “Everything is tickety-boo” “Ballin’ the Jack “The best things happen while you’re dancing”, “Snow”, “White Christmas”, “The ugly duckling”, “Thumbelina”…


También nos dejabas, como artista invitado de lujo en el “Muppet Show” de 1978, tu genuino “Cheek to cheek”…


…y tu maravilloso “Inchworm”. Mágico, mágico Danny Kaye.


Gracias de todo corazón, Danny, por tu inigualable sentido del humor, por tu grandeza, por tu magia, por tu ingenio, por tu sabiduría, por tu arte, por tu creatividad, por tu ilimitada humanidad…

Y por ser, sencillamente, fabuloso.

También el tonto tiene a veces inteligentes pensamientos,
solo que no se entera
(DANNY KAYE)

16 comentarios:

Pablo J. Álvarez dijo...

El cariño y la alegría que transmitía llenaron de sentido años muy revueltos y épocas complejas. Junto con Navidades Blancas, "La vida privada de Walter Smith" es una de mis películas favoritas. Un cómico, que trabajó siempre con humildad y dedicación, capaz de dirigir orquestas sin saber una palabra de música. Gracias Clementine por no olvidarlo.

natsnoC dijo...

Pedazo laguna la mía, por lo que veo. Lo he mirado y remirado y su cara no me suena de nada. Tampoco ninguna de las películas que mencionas.

¿Acaso alguien me ha lanzado un obliviate sin que yo me haya enterado?

Conocía la frase del especialista pero no sabía que era suya (cómo lo voy a saber si no sabía que existía). Ponme un negativo, Clementine.

PEPE CAHIERS dijo...

Yo si que lo conozco, pero entiendo a natsnoC, pues Danny Kaye no se prodiga demasiado en ningún canal, ni tan siquiera en los especializados en cine. En mi infancia no era raro ver, de vez en cuando, alguna de sus películas, pero hace una eternidad que no me tropiezo con él.

Clementine dijo...

Para mí ha sido siempre muy entrañable además de un artista con mayúsculas ¿cómo olvidarlo? Y con la música siempre a su alrededor, y menuda calidad de música... Gracias a ti, Pablo, por unirte a su recuerdo.


¿Ponerte un negativo yo a ti, natsnoC? ¿Se te ha olvidado con quién estás hablando?

Mejor te lo presento. En mi humilde opinión cinéfila, Danny Kaye es, junto a Bob Hope y Jerry Lewis, uno de los más grandes showman americanos que ha habido, uno de esos actores cómico-musicales de lo más completo que te puedas imaginar.

Si tienes ocasión, asómate a alguna de sus películas. Te doy pistas. Sabiendo cómo te gusta el musical, te recomiendo mucho “The five pennies”, “Nace una canción” (versión musical de “Bola de fuego”) o “Navidades blancas”. Y para conocerle aún más, te puede valer también “Un hombre fenómeno”, “El asombro de Brooklyn” o, como señala Pablo, “La vida secreta de Walter Mity”.

Ah, y toma buena nota de lo que saldrá en la siguiente entrada de esta gran pantalla, una preciosa película de cuento que vas a poder poner a tus tres princesas...


En tu infancia, Cahiers, se le veía muy a menudo en la Primera Sesión de los sábados televisivos. Ahí le conocí yo, en tu infancia :-) Y desde entonces me sigue acompañando, creo que es un elemento tremendamente importante en la historia del cine.

El Tirador Solitario dijo...

Lo que me habré divertido de crío con las pelis de Danny Kaye...muy especialmente con la del Asombro de Brooklyn (si no me equivoco ésta es un remake de una obra maestra de Harold Lloyd) y la de Walter Mity...hace una eternidad que no las veo, porque como dice Cahiers, no circulan esos filmes como debieran...así que me pongo manos a la obra, y busco algunas!
Gracias por recordánoslo, Clementine!

Clementine dijo...

De nada, Tirador, y eso, búscate algunas y recuérdalo como bien merece, que para eso nos lleva acompañando desde la infancia de Cahiers...
Sí, "El asombro de Brooklyn" es un remake de "La Vía Láctea" de Harold Lloyd, y después de Danny Kaye llegó nuestro José Luis Ozores con "El tigre de Chamberí". Vaya tres ejemplares para una misma historia...

miquel zueras dijo...

Me encanta esa frase de Danny sobre la cocina, para enmarcarla. También recuerdo una aparición suya en los Óscars recitando de corrido los nombres de cien compositores rusos.
Me encantó en "La vida secreta de Walter Mitty" con Boris Karloff en el papel de un loquero y en la curiosa "Yo y el coronel" con Curt Jurgens.
Ah, te he nombrado en mi blog. Besos y buen fin de semana. Borgo.

Wolffo dijo...

Fantástico, Clems. Un placer volver a leerte en esta enooorme pantalla.
Un beso gordo.

Clementine dijo...

Sí, Miquel, yo también lo recuerdo, Danny Kaye ha tenido momentos memorables a lo largo de su larga carrera. ¿Me has nombrado en tu blog? Pues eso sólo puede ser bueno. Muchas gracias, Borgo, muchos besos y buen fin de semana para ti también.

¡¡¡ Wolffo !!! ¡Ilustre y pionero comentarista de esta gran pantalla, qué alegría más grande verte de nuevo por aquí! Muchas gracias, el placer es tooodo mio. Otro beso gordo para ti.

Marcos Callau dijo...

En mi opinión, es uno de los grandes artistas de la década de los cuarenta y los cincuenta, un gran cómico. Además cantaba muy bien, me encanta la película de los "Five pennies", por ejemplo y sus canciones on Crosby. Una excelente entrada, clementine. Besos.

Clementine dijo...

Gracias, Marcos. Compartimos opinión, para variar. Danny Kaye es uno de los grandes, sin duda alguna y me alegra mucho que conozcas "The five pennies", a mí también me parece maravillosa esa película, con esa preciosa historia y esa magistral banda sonora. Besos, Callau.

natsnoC dijo...

Me apunto esas películas musicales, y sobre todo estoy ya expectante con esa anunciada entrada de cuento.

Clementine dijo...

Y harás muy bien.

Érase una vez...

Anónimo dijo...

Yo a este hombre le quiero un montón.. Y tengo la impresión de haber visto sus pelis cientos de veces, pero igual me equivoco.

Bonita entrada, Clemen

Alicia dijo...

Era yo la de antes..

Clementine dijo...

Yo también, Alicia anónima, le tengo mucho cariño de siempre, y seguro que has visto sus películas cientos de veces... conmigo. Gracias, me alegra que te guste la entrada, a mí también.