miércoles, 23 de enero de 2013

El fabuloso Andersen

Érase una vez... En Dinamarca vivía un gran escritor de cuentos llamado Hans Christian Andersen. Ésta no es la historia de su vida, sino un cuento de hadas sobre este gran narrador de cuentos de hadas”


El 25 de noviembre de 1952 se estrenaba en Nueva York “El fabuloso Andersen” (Hans Christian Andersen), una preciosa y mágica producción de la Samuel Goldwyn para la Metro Goldwyn Mayer.


Fabulosamente dirigida por Charles Vidor, cineasta húngaro que había debutado tras las cámaras en 1933 y ya nos había dejado títulos como “Las modelos”, “Canción inolvidable”, “Gilda” o “Los amores de Carmen”, “El fabuloso Andersen” basaba su mágico argumento en una preciosa historia del escritor norteamericano Myles Connolly. Historia que el dramaturgo neoyorkino Moss Hart convertía más adelante en un maravilloso guión cinematográfico.

MAESTRO: “La historia de Dinamarca empleada para atar la cuerda de una cometa…”
HANS: “A la historia de cualquier país no le viene mal un poco de aire fresco, maestro. ¿No ha oído usted el cuento de aquel libro de historia que se tomó unas vacaciones y volvió con una historia mucho mejor?”


La también fabulosa fotografía de este film venía firmada por Harry Stradling Sr., en el cine desde 1920 y ya con grandes títulos a sus espaldas como “Pygmalion”, “La posada de Jamaica”, “Intermezzo”, “Sospecha”, “Escuela de sirenas”, “Desfile de Pascua” o “Un tranvía llamado deseo”. Extraordinario Stradling.


Daniel Mandell se hacía cargo del montaje. Mandell había debutado a toda pantalla en 1924 y llevaba ya tras de sí grandes clásicos como “Esos tres”, “Cumbres borrascosas”, “La jungla en armas”, “El forastero”, “Juan Nadie”, “La loba”, “Bola de fuego”, “El orgullo de los yanquis”, “Arsénico por compasión” o “Los mejores años de nuestra vida”… Otro fabuloso del cine.


La dirección artística de Clavé (también diseñador de vestuario del ballet que aparecía en esta historia) y Richard Day (responsable también de la dirección artística en otros títulos como “El cisne negro”, “Juana de Arco” o “Un tranvía llamado deseo”) redondeaba la espléndida factura de esta mágica producción.



“Wonderful Copenhagen”, “The king’s new clothes”, “Inchworm”, “I’m Hans Christian Andersen”, “Thumbelina”, “Dream Ballet”, “The ugly duckling”, “Anywere I wander”, “Fantasy wedding sequence”, “No two people”…


Y los fabulosos temas musicales de una banda sonora repleta de preciosas canciones con letra y música de Frank Loesser


… dirección musical de Walter Scharf


… y orquestaciones de Jerome Moross, genio musical que, seis años más tarde, nos regalaría “Horizontes de grandeza”, una de la más grandes bandas sonoras de la historia del cine.

“Iré a las puertas de la ciudad, me dirigiré a la primera persona que vea y le diré: ¿Qué tal? Soy Hans Christian Andersen… Desde luego, pasaré por las puertas de la ciudad y diré: Soy Hans Christian Andersen”

Tras aparecer en diversos cortos cinematográficos y una película para la televisión, Danny Kaye debutaba a toda pantalla en “Rumbo a Oriente” y ya había sido visto también en “Un hombre fenómeno”, “El asombro de Brooklyn”, “La vida secreta de Walter Mity”, “Nace una canción”, “El inspector general” y “En la costa azul”…


… antes de presentarnos a su maravilloso, fabuloso, mágico Hans Christian Andersen, sin duda alguna la interpretación más entrañable de toda su carrera. Un personaje de cuento que, realmente, parecía escrito para él.

Samuel Goldwyn elegía, en un principio, a Moira Shearer para el personaje de Doro, la  principal bailarina de esta historia. Moira, finalmente, se retiraba del proyecto al descubrir que estaba embarazada...


Y así le llegaba la feliz ocasión a la bailarina francesa Zizi Jeanmaire, quien en 1949 había conseguido una enorme y exitosa popularidad gracias a su protagonismo en el ballet de la londinense producción de “Carmen”. Tras “El fabuloso Andersen”, Jeanmaire intervenía también en otros títulos cinematográficos…


… y en 1954 contraía matrimonio con el bailarín y coreógrafo Roland Petit, quien aparecía también en “El fabuloso Andersen” como el príncipe del ballet de “La sirenita”. 


El actor estadounidense Farley Granger daba vida a Niels, el marido de Doro. Granger debutó en la gran pantalla en 1943 dirigido por Lewis Milestone en “La estrella del norte” y ya había trabajado también a las órdenes de Alfred Hitchcock en “La soga” y “Extraños en un tren”, de Nicholas Ray en “Los amantes de la noche” o de Mark Robson en “No quiero decirte adiós”.


Y el extraordinario John Qualen interpretaba al Burgomaestre. En el cine desde 1931, Qualen ya llevaba tras de sí infinidad de clásicos cinematográficos como “Contrastes”, “La reina de Nueva York”, “Luna nueva”, “Las uvas de la ira”, “Hombres intrépidos”, “El libro de la selva”, “Casablanca” o “El capitán Kidd”… Sencillamente magistral.
Completaban el fabuloso reparto, entre otros, Joey Walsh (Peter), John Brown (maestro), Peter Votrian (Lars), Philip Tongue (Otto) o Jeanne Lafayette (Celine).

EDITOR: “Hans, si escribe alguno de esos cuentos del mismo modo que se los cuenta a los niños, los imprimiré. Y le pagaré por ellos”
HANS: “Casi no lo puedo creer. ¿Cuándo estará en el periódico?”
EDITOR: “Mañana”
HANS: “¿Mañana?”
EDITOR: “Y pondrá Hans Christian Andersen, todo el día de mañana”
HANS: “Todo el día…”



El fabuloso Andersen” fue candidata a los Premios Oscar en las categorías de mejor fotografía, dirección artística, diseño de vestuario, banda sonora original, canción original (la maravillosa “Thumbelina”) y sonido.


También fue nominada en los Globos de Oro como mejor película y mejor actor (Danny Kaye).

“Eres Hans Christian Andersen… Contarás cuentos, escribirás cuentos e incluso los cantarás…
Siempre, siempre, siempre”


A las tres mágicas princesas de Chez Morera

14 comentarios:

natsnoC dijo...

Vaya si he tomado nota, Clementine. Y atento atentísimo que esta no se me podía escapar. Gracias

Clementine dijo...

Y tanto que no se te puede escapar ésta, natsnoC. Porque es mi película favorita de Danny Kaye, porque el protagonista de esta historia es mi escritor preferido de cuentos, de siempre, y mira que me gustan a rabiar todos los demás, pero para mí Andersen es muy, muy especial. Y porque tiene una banda sonora llena de canciones fabulosas y una ambientación de cuento maravillosa también.

Sí, realmente espero que no se te escape ésta, merece mucho la pena. Yo me la acabo de ver otra vez y, vamos, como una enana :-)

Ah, y de nada.

PEPE CAHIERS dijo...

Recuerdo haberla visto pero hace mucho, mucho tiempo. Solo recuerdo cuando se queda encerrado en una habitación y no puede ver la representación de uno de sus cuentos, pero se la imagina. ¿O esto es de otra película?.

natsnoC dijo...

Vuelvo ahora con menos prisas, tras haber leido entera la entrada (ayer fue un vistazo rápido) y ya te digo que no tardaré en ponérsela a las princesas Morera, y que las acompañaré en el visionado, que promete merecer mucho la pena.

Clementine dijo...

Recuerdas bien, Cahiers, es de ésta película, y el cuento representado es el de La sirenita.

Genial entonces, natsnoC, además de las canciones tiene escenas de ballet que les va a encantar, sobre todo el de La sirenita, precisamente.
El comienzo de ésta de Andersen me recuerda a mí mucho al comienzo de otra película... No te digo más de momento, a ver si coincidimos :-)

Clementine dijo...

natsnoC, que se me olvidaba comentarte, dices que atento, atentísimo a esta entrada... Y tanto, casi que le di a publicar y ya estaba tu primer comentario. Corcho.

El Tirador Solitario dijo...

Me pasa como, Cahiers...vi la película en Sesión de Tarde, y sería el año 1978, seguramente...recordaba la canción de I'm Christian Andersen...y lo mismo me animo a buscarla y verla 35 años despues...
Por cierto, me encantan los cuentos clásicos infantiles...y es que ahí hay mucha miga, mucho saber arcano, misticismo y esoterismo por doquier, me has dado una idea para una próxima entrada!!
Estupenda doblete de Danny Kaye en La gran pantalla!

Clementine dijo...

Muchas gracias, Tirador. Me sigue asombrando la agenda que llevas en tu cabeza con las fechas de tus visionados peliculeros, y debería estar ya acostumbrada... Mirátela de nuevo pero no con ojos del adulto (espero) que eres ahora, que esta película no cuadra con eso, sino como si fuera eso mismo que dices tú, un cuento clásico infantil. Y precioso.
Me alegra haberte dado una idea para una próxima entrada, ya me pondrás entonces en los agradecimientos :-)

PEPE CAHIERS dijo...

¿Recuerda Tirador qué día de mes era y lo que desayunó ese día?

Clementine dijo...

Cahiers, si fue en Sesión de Tarde seguro que se estaba merendando ya sus tostadas con mantequilla y Nesquik... lo estoy viendo.

Alicia dijo...

Yo como Tirador: la ví en Sesión de Tarde y me acordaba del I'm Christian.. Y si él dice que fue en el 78, así sería. Y la canción de Copenhague la conozco muchííísimo, pero no la ubicaba en esta peli.
Vaya año que lleva Danny, oye..

Clementine dijo...

Claro, Alicia, como que es su año de centenario, qué menos que recordar también a Andersen, que también es él... La de Copenhague es preciosísima.

natsnoC dijo...

A ver, vamos a probar...

¡Hop! Ya está.

¿Lo has notado, Clementine?

¿No? Pues acabo de darte un empujoncito.

Y ya que estoy en esta entrada, comentarte que me he hecho con la peli y no tardaremos en visionarla.

Clementine dijo...

¿A que va a resultar, natsnoC, que tú también eres mágico? Qué bien, así ya tendré dos amigos así :-) Gracias, Chez Morera, eres en-can-ta-dor.

Ayer me compré una de tus recomendaciones libreras, con lo que antes o después apareceré por tu correspondiente entrada porque tengo la (sana) intención de colar este título en mi larga lista de pendientes, en cuanto se me despiste el resto, vamos.

Espero que os guste "El fabuloso Andersen", aunque estoy segura de que así será.