miércoles, 1 de septiembre de 2010

Recordando a Richard Farnsworth


Yo conocí a Richard Farnsworth a través de su entrañable Matthew Cuthbert en la serie canadiense “Ana de las Tejas Verdes”. Y he de reconocer que en ese mismo momento me cautivó con su maravilloso personaje.


Más adelante, le descubrí como ayudante del entrenador en “El mejor”.


Y como sheriff en “Misery”.


Y como ranchero en “Tom Horn”.
Y también le vi en “Habana”, “El juez de la horca”, “Papillon”…


Richard Farnsworth nació en Los Ángeles (California) hace hoy 90 años, el 1 de Septiembre de 1920, en una modesta familia. Con el fin de ayudar económicamente en casa, abandonó a temprana edad los estudios para encargarse, por seis dólares a la semana, de un establo de un campo de polo.

Tras aparecer, a los 17 años, como jockey en “Un día en las carreras”, en 1938 le ofrecieron su primer papel como especialista en “Las aventuras de Marco Polo”, protagonizada por Gary Cooper.


Su habilidad y destreza encima de un caballo le valió un trabajo más que regular a la hora de doblar a estrellas como el propio Gary Cooper, Roy Rogers, Kirk Douglas, Henry Fonda, Montgomery Clift o Steve McQueen, doblando Farnsworth también a menudo al malo de la película de turno.

Compaginándolo con su trabajo en los rodeos, Richard se fue afianzando como doble en papeles de jinete en títulos hoy ya clásicos como “Gunga Din”, “Cinco tumbas al Cairo”, “Duelo al sol”, “Fort Apache” o “Río Rojo”.

 Farnsworth como doble de Jimmy Wakely en “Lawless Code” (1949)

Títulos a los que se unirían otros no menos importantes como “Lo que el viento se llevó”, “Espartaco”, “El motín del Caine”, “La conquista del Oeste”, “Mayor Dundee”, “La ingenua explosiva”, “La carrera del siglo”, “Dos hombres y un destino”, “La leyenda de la ciudad sin nombre”…

Y, por supuesto, la que sería una de sus más queridas participaciones cinematográficas, como conductor de un carro romano, en “Los diez mandamientos”.


Cofundador en 1961 de la Stuntmen’s Association (Asociación de Especialistas), Farnsworth apareció por primera vez en los créditos dos años después. Y aunque en algunas de sus películas anteriores le habían dado ya una o dos líneas de diálogo, no fue hasta mucho más tarde cuando empezó a destacar en el terreno de la interpretación, convirtiéndose con el tiempo en un actor reconocido y respetado.


A los 58 años de edad le llegó su primera nominación al Oscar, como mejor actor secundario, por su papel en “Llega un jinete libre y salvaje” (1978). Compitió en esta categoría con actores de la talla de Jack Warden, John Hurt, Bruce Dern y Christopher Walken, quien se llevó finalmente la estatuilla por su soberbia actuación en “El cazador”.


En 1983, Richard fue galardonado con el Premio Genie (premio canadiense equivalente al Oscar) por “El zorro gris”, interpretación por la que también consiguió una nominación en los Globos de Oro.


Y en 1999, tras un período de semiretiro, David Lynch le ofreció protagonizar “The Straight story” (Una historia verdadera)". Richard no conocía entonces la carrera cinematográfica de Lynch pero sí su película “El hombre elefante”, y por esta referencia aceptó el papel.

“No, no hice prueba alguna. No había visto a David Lynch hasta la semana anterior al comienzo del rodaje”


Con 79 años de edad y compartiendo cartel con Sissy Spacek y Harry Dean Stanton, Farnsworth compuso en Alvin Straight un maravilloso personaje. La película se estrenó en el Festival de Cannes con un éxito instantáneo.


Tan sólo nominado por este papel al Oscar (se lo llevó Kevin Spacey por “American Beauty”) y a los Globos de Oro, sí obtuvo por el mismo el Premio del Jurado al mejor actor en el Lauderdale International Film Festival, el Independent Spirit Award y el NYFCC Award en los Premios del Círculo de Críticos Cinematográficos de Nueva York.

Richard, a la izquierda, como doble de Guy Madison en la serie de televisión “Adventures of Wild Bill Hickok”

Richard Farnsworth también trabajó como especialista en la pequeña pantalla, donde además se nos hizo un rostro familiar en series hoy ya míticas como “El gran chaparral”, “Bonanza”, “Raíces”, “La casa de la pradera” o “Autopista hacia el cielo”.


Pero sería en 1985, a través de “Ana de las Tejas Verdes”, donde Richard encontraría un papel que parecía escrito a su medida.


De ser simplemente el hermano de Marilla, la mujer que decide adoptar a la pelirroja Anne Shirley (una maravillosa Megan Follows), Farnsworth pasa rápidamente a ser el mejor cómplice de la niña y el que la ayuda incondicionalmente a hacerse con su nueva madre adoptiva, magníficamente interpretada por Colleen Dewhurst.



Un encantador y entrañable personaje el de Matthew que le valió a Richard el canadiense Premio Gemini a la mejor interpretación secundaria.


Poco después del estreno de “The Straight story”, el crítico cinematográfico estadounidense Roger Ebert le hizo una entrevista a Farnsworth.  Entre otras cosas, le preguntó de qué se sentía más orgulloso el actor a lo largo de toda su carrera. Richard respondió que de no haber dicho un solo taco en más de sus 60 actuaciones. Todo un señor, como era de esperar.


Tristemente, en Octubre de este año hará ya diez que nos dejaba, a sus 80 años de edad, este caballero de la gran y pequeña pantalla. Gracias, Richard, por dejarnos también un valiosísimo legado cinematográfico y televisivo. Y hasta siempre, querido Matthew.

Trabajé para John Ford, Howard Hawks, Henry Hathaway, Raoul Walsh... Trabajé para directores realmente buenos
(RICHARD FARNSWORTH)

9 comentarios:

JLin™ dijo...

"Una historia verdadera" es una de esas películas que cada vez que me la mencionan recuerdo que debo ver, a ver si de esta no pasa.
"El mejor" con Robert Reford fue una de mis películas preferidas en la adolescencia y recuerdo al señor Farsnworth a la perfección.
Gran post, como siempre.

Clementine dijo...

Gracias, JLin. A mí me pasaba como a ti, que tenía "Una historia verdadera" pendiente para ver... hasta hoy. Porque ayer mismo busqué la película, la encontré, me la compré y me la acabo de ver (qué mejor día para hacerle un homenaje a este actor).
Y yo ya soy también de las que te la pueden recomendar, y mucho. No dejes de verla. Es una historia preciosa con detalles made in "David Lynch".
En cuanto al señor Farnsworth, como siempre, entrañable y encantador, y de los que llenan totalmente la pantalla. Y en cuanto a su personaje, pues sólo te diré que está ya en la lista de mis preferidos.
Saludos verdaderos. Como esta historia.

Alicia dijo...

Verdaderamente quiero ver la historia verdadera.
Mira que ser especialista, con lo buen actor que es.. (se siente, mis comentarios a veces son así)

Besos

Clementine dijo...

Ya sabía yo que ibas a querer verla, en caso de no haberlo hecho ya. Te llegará, te llegará el momento, descuida.
Más besos... verdaderos, claro.

Jose el del Tractor dijo...

"Una historia verdadera" es una película deliciosa. Solamente el argumento es de los que, por su ternura y riesgo, nos enganchan a los extinguibles cinéfilos que todavía preferimos las buenas historias a los tiros, persecuciones, efectos y 3Ds. Un hombre de 80 años cruza medio país en su tractor para visitar a su hermano agonizante. Tan sencillo y tan difícil de hacer.
Es una lástima que el título sea intraducible: David Lynch hace un juego de palabras con "La historia verdadera" y "La historia de Straight" (de Alvin Straight). Pero bueno, esta vez no es culpa de los traductores...
Y el resto de la filmografía de Farnsworth es para quitarse el sombrero, aunque sea ese sombrero que lucía su último personaje.
Creo que no he vuelto a ver "Una historia verdadera" desde que se estrenó... esta es una buena ocasión para volver a viajar con Richard y con su tractor.
Saludos.

PEPE CAHIERS dijo...

Yo lo recuerdo en la serie de "Ana de las tejas verdes", cuyo personaje apenas hablaba y lo decía todo con esa mirada entrañable.

Clementine dijo...

Sí, Pepe Cahiers, en esa serie tuve yo el honor de conocerle. Y decidí quedarme ya con él. Gracias por unirte a nuestro homenaje a tan maravilloso actor.
Y a ti, Jose el del Tractor, te agradezco las referencias que haces de "Una historia verdadera", que complementan a la perfección mi entrada. Que al hablar de la filmografía completa de Farnsworth no me puedo entretener mucho en esta película. Pero igual le cae una entrada para ella sola, mira tú.
Porque "Una historia verdadera" ya está entre las mejores películas, y mejor contadas, que he visto yo. Y he visto muchas así, vive Dios.
Y Farnsworth también está ya (desde hace tiempo pero ahora más), entre los mejores "transmisores de emociones a través de la pantalla" que he visto. Y también he visto mucho de eso.
Saludos verdaderos también para vosotros.

Roberto Béjar dijo...

Otro más que se apunta para ver "Una historia verdadera". Curiosa su evolución de especialista a actor, creo que con Charles Bronson ocurrió lo mismo. Y ya decía yo que me sonaba mucho su cara, a ver si vuelvo a ver "El mejor". Como bien dices, uno de esos actores que sólo con su presencia llenan la pantalla.

Feliz Septiembre!

Clementine dijo...

Buen propósito el tuyo, Roberto, de ver esta película. Es de esas historias que luego te alegras un montón de haber visto. Como dice Jose el del tractor, tan sencillo el tema y tan difícil el contarlo bien.
Feliz Septiembre para ti también.