“El circo debe continuar en tu interior, que siga
funcionando, y no tomes nada demasiado en serio porque al final será la única
forma de que las cosas funcionen”
(David Niven)
En “La mujer del obispo” (1949), David Niven unía sus grandes
dotes cómicas a las de otro maestro en este mismo género, Cary Grant. Una
auténtica delicia el disfrutar en una misma pantalla con estos dos elegantísimos
actores que hicieron de la comedia un arte.
De ascendecia irlandesa por parte de padre y francesa por
parte de madre, James David Graham Niven nacía el 1 de Marzo de 1910
en Belgrave Mansions (Londres).
Y con poco más de 20 años de edad era aceptado en la Real Academia
Militar de Sandhurst (Surrey, Inglaterra), donde se graduó, siendo después enviado al Regimiento de Infantería Ligera de los Highlanders.
En 1942, David Niven compartía reparto y era dirigido a su
vez por Leslie Howard en “El gran Mitchell”. Doble
elegancia a toda pantalla.
Y en 1963 era elegido para formar parte de un proyecto
producido por Samuel Bronston que dirigía Nicholas Ray sobre un guión de Philip
Yordan y Bernard Gordon y con una banda sonora firmada por Dimitri Tiomkin.
Éxito asegurado, pues, el de estos “55 días en Pekín”,
donde Niven compartió cartel, además, con Charlton Heston, Ava Gardner, John
Ireland, Philipe Leroy, Flora Robson, Alfredo Mayo… Todo un clásico.
Junto a Glynis Johns escuchando atentamente al director
Ralph Thomas durante el rodaje de “Cita con Venus” (1951).
David Niven y Ginger Rogers nos mostraban su buena química
en la pantalla dirigidos por Garson Kanin en “Mamá a la fuerza” (1939) y por
Frank Borzage en “La primera dama” (1946).
“La Pantera Rosa”, dirigida en 1963 por Blake Edwards, hacía coincidir
a David con Peter Sellers...
... y con dos auténticas bellezas del momento:
Capucine y Claudia Cardinale.
En el set de rodaje de “Caballero y ladrón” (1939) junto a
Dame May Whitty y Olivia de Havilland.
En 1956 David Niven era para nosotros Phileas Fogg. Y nadie
mejor que él para interpretar a este elegantísimo personaje de la novela de
Julio Verne en su más clásica adaptación cinematográfica, dirigida a toda pantalla por
Michael Anderson, donde Niven compartía cartel, entre otros muchos, con
Cantinflas, Peter Lorre, John Carradine, Buster Keaton o Shirley McLaine…
Actriz con la que tres años más tarde volvería a
coincidir Niven, dirigidos esta vez por Charles Walters, en la película “Todas las
mujeres quieren casarse”.
Ante un asombradísimo Sammy Davis, Jr. en un descanso del
rodaje de “Casino Royale”, donde David interpretaba al mismísimo James Bond
dirigido en 1967 por John Huston, Kenneth Hughes, Val Guest, Robert Parrish,
Joseph McGrath y Richard Talmadge.
La excelente interpretación de Niven en “Muerte en el Nilo”
se unía a la de Peter Ustinov, Bette Davis…
... Mia Farrow, Jack Warden, Angela Lansbury, Maggie Smith,
George Kennedy... en la más que correcta adaptación dirigida por John
Guillermin en 1978 de la famosa novela de Agatha Christie.
Junto a Shirley Jones y Marlon Brando en el set de rodaje de
“Dos seductores”, título dirigido en 1964 por el director
estadounidense Ralph Levy.
Niven en una instantánea tomada en 1979 por Dmitri
Kasterine, uno de los más significativos fotógrafos que trabajaron en Gran
Betraña desde finales de los 60 a mediados de los 80.
Doris Day y David Niven formaban una simpática pareja en la
muy entretenida comedia dirigida por Charles Walters en 1960 “No os comáis las
margaritas”.
Andrea Leeds y Gary Cooper acompañaban a Niven en la
maravillosa
“La jungla en armas”, mítico título clásico
dirigido en 1939 por Henry Hathaway.
En 1980, bajo la dirección de Andrew W. McLaglen...
David compartía cartel de lujo con Roger Moore, Trevor Howard y Gregory Peck en "Lobos marinos".
David Niven como Raymond y Jean Seberg como su hija Cecile
nos maravillaban en “Buenos días, tristeza” (1958),
excepcional película dirigida por Otto Preminger que estaba basada en la no
menos extraordinaria novela homónima de la escritora francesa Françoise Sagan.
En “Hechizo”, título dirigido en 1948 por
Irving Reis, Niven se hallaba muy bien acompañado por la siempre encantadora
Teresa Wright.
Junto a Gregory Peck y Anthony Quinn (menudo trío) en el set
de rodaje de “Los cañones de Navarone”, más que
reconocido clásico cinematográfico dirigido por
J. Lee Thompson en 1961 que reunía uno de los mejores repartos de la
historia del cine.
Junto a Fred Astaire en el estreno de “Emboscada en el
Extremo Oriente” (1974)… ¿Se puede pedir más elegancia en una misma fotografía?
A través de su singular Henry Brittingham-Brett de “La
cabaña” (1957), David Niven nos regalaba uno más de sus
extraordinarios y divertidísimos personajes, formando además con Ava Gardner y
Stewart Granger un auténtico trío de lujo bajo la impecable dirección de Mark
Robson.
David Niven junto a su hijo David Niven, Jr., actor y
productor cinematográfico.
Niven y su primera mujer, Primula Rollo (quien murió prematuramente
a los 28 años de edad) junto a sus hijos David Jr. y Jamie.
Con su segunda mujer, la modelo sueca Hjördis Tersmeden,
Niven amplió la familia adoptando a dos niñas, Kristina y Fiona.
Dirigido en 1936 por H. C. Potter en “Adorable enemiga”, David compartía cartel con Brian Aherne y Merle Oberon…
… actriz con la que desarrollaría el actor una estrecha
amistad y con la que volvería a coincidir tres años después a toda pantalla en
otro título hoy ya mítico…
llamado “Cumbres Borrascosas” (1939) en
el que, a las órdenes de un magistral William Wyler, David nos ofrecía una
maravillosa composición de su personaje, el siempre correctísimo Edgar Linton.
En el estreno de “La condesa descalza” (1954) junto a su
mujer Hjördis y Lauren Bacall, actriz con la que también entablaría Niven una duradera amistad…
Así como con Grace Kelly, a la que David dedicaba esta
maravillosa mirada en presencia del mismísimo Rudolf Nureyev.
David Niven junto a su mujer Hjördis y un también
elegantísimo Gary Cooper asistiendo a la boda de James Stewart en 1949. Antes de coincidir en "La jungla en armas", Niven y
Cooper ya habían compartido cartel en “La octava mujer de Barba Azul”.
Junto a Hjördis desarrollando uno de sus hobbies: la
pintura.
Laurence Olivier, David Niven y John Mills en la Inglaterra
de 1944.
Vaya tres patas para un banco…
David visitando a Vivien en el set de
“Un tranvía llamado deseo” (1951).
Durante el rodaje de “Cumbres Borrascosas” (1939), Niven entabló
una estrecha amistad con Olivier y su ya entonces pareja Vivien Leigh, amistad
que perduraría a lo largo de los años. Dios los cría…
En 1976, bajo la magistral dirección de Robert Moore, David compartía pantalla y asesinato en la divertidísima “Un cadáver a los postres”
con nombres tan ilustres como Peter Falk, Maggie Smith…
… Peter Sellers, Elsa Manchester, Alec Guinness, James Coco,
James Cromwell… y el mismísimo Truman Capote, sobre un extraordinario guión
escrito por Neil Simon.
En 1958 Roulette Records editaba un LP que recogía, a través de la voz de David Niven, las más famosas cartas de amor firmadas, entre otros, por Mark Twain, Franz Liszt, Abraham Lincoln, Gustave Flaubert, Edgar Allan Poe, Ludwig van Beethoven, Robert Schumann... Puro lujo.
Ese mismo año de 1958, Clark Gable, Cary Grant, Bob Hope y David Niven eran fotografiados por Leonard McCombe para la revista Life durante un descanso en
los ensayos de la ceremonia de los Premios Oscar.
Me chifla esta foto.
Año también en el que Delbert Mann dirigía de forma
impecable “Mesas separadas”, clásico por derecho propio de la historia del cine
que incluía en su reparto a Deborah Kerr, Rita Hayworth, Wendy Hiller, Burt
Lancaster, Rod Taylor... y un magistral David Niven.
Al año siguiente, la memorable actuación de Niven era
reconocida con el Oscar al mejor actor. Susan Hayward por “Quiero vivir” y Burl
Ives por “Horizontes de grandeza” también brillaron en esta misma ceremonia.
A lo largo de su vida, David escribió cuatro libros: “Round
the rugged rocks”, novela publicada en 1951; “The moon’s a
balloon”, autobiografía escrita por el actor en 1971 que llegó a vender cinco millones de copias; “Bring on the empty
horses”, colección de pasajes sobre la edad de oro de Hollywood publicada en
1975 y “Go slowly, come back quickly”, novela publicada en 1981 mucho más exitosa
que la primera en la que Niven aportaba sus propias experiencias en la Segunda Guerra
Mundial.
Muy, muy tristemente, David Niven se nos iba el 29 de Julio de
1983. Dos años más tarde, el servicio postal del Reino Unido emitía su sello
conmemorativo según una fotografiada realizada en 1954 por Cornell Lucas.
Elegancia, simpatía, estilo, gracia, naturalidad.. Y clase, mucha clase.
“Nunca hay una segunda oportunidad
de causar una buena primera impresión”
Y muy feliz día, correctísimo y
clásico amigo cinematográfico