viernes, 15 de julio de 2011

Cine negro a toda pantalla



En un principio, Howard Hawks le dio a Lauren Bacall la oportunidad de elegir, para su debut en la gran pantalla, entre Cary Grant y Humphrey Bogart. Bacall eligió a Grant pero Hawks finalmente decidió emparejarla con Bogart en “Tener y no tener” (1944). El resto es ya leyenda en la historia del cine.


Finalmente protagonista de este clásico dirigido por Jacques Tourneur, Robert Mitchum fue la cuarta opción para dar vida a Jeff Bailey en “Retorno al pasado” (1947), tras considerarse anteriormente para el papel a Humphrey Bogart, John Garfield y Dick Powell.


Dirigido por Michael Curtiz, James Cagney recurrió a sus recuerdos del barrio neoyorkino donde se crió para interpretar a Rocky Sullivan, el protagonista de “Ángeles con caras sucias” (1938).


Edward G. Robinson realizó originalmente una prueba para el personaje secundario de Otero, dándose entonces cuenta el productor Hal B. Walis de que era el perfecto Little Caesar, protagonista de “Hampa dorada”, título hoy clásico dirigido por Mervyn LeRoy en 1931.


Dirigida en 1940 por Raoul Walsh, “La pasión ciega” supuso el lanzamiento de las carreras cinematográficas de Ida Lupino y un Humphrey Bogart aún en un papel secundario. George Raft, encabezando el reparto, ya estaba entonces consagrado como estrella de Hollywood.


Edward G. Robinson, Dan Duryea y Joan Bennett fueron dirigidos en 1944 por Fritz Lang en “La mujer del cuadro”. Al año siguiente, los tres actores se volverían a encontrar en la siguiente película de Lang, “Perversidad”.


La relación mostrada entre Cody Jarrett (un inolvidable James Cagney) y su dominante madre en “Al rojo vivo”, el mítico título rodado por Raoul Walsh en 1949, estaba inspirado en la vida real de Ma Baker y sus hijos, famosos ladrones de bancos.


 “Scarface, el terror del hampa” (1932) supuso el debut en la gran pantalla de George Raft quien, dirigido por Howard Hawks, no tuvo que buscar mucha inspiración sobre cómo interpretar su papel al criarse en una barrio pobre de Nueva York donde circulaban gángsters del calibre de Bugsy Siegel, Meyer Lansky, Joe Adonis o Lucky Luciano.


De nuevo bajo la maestra dirección de Howard Hawks, la mítica pareja Bogart-Bacall aparecía por segunda vez en la gran pantalla en uno de los títulos más clásicos del género, “El sueño eterno” (1946). Aún rodarían dos títulos más juntos, “La senda tenebrosa” y “Cayo Largo”.


Para muchos la mejor aportación de John Huston al género es “La jungla de asfalto” (1950), centrándose su mayor punto de interés en su acertada galería de personajes entre los que destaca Dix Handley, un correctísimo Sterling Hayden, al que secundaban a la perfección Louis Calhern, Sam Jaffe, James Whitmore y una jovencísima Marilyn Monroe.


 La primera elección para ser dirigida por Otto Preminger en “Laura” (1944) recayó en Jennifer Jones, quien rechazó el papel. Lo mismo ocurrió después con Hedy Lamarr. Gene Tierney, por su parte, no quería hacerla originalmente, pero tuvo que aceptar por obligaciones de su contrato. Hoy no nos imaginamos otra Laura que no tenga el maravilloso rostro de Gene.


Paul Muni era la primera opción como protagonista de “El último refugio” (1941), título hoy clásico dirigido por Raoul Walsh. Muni lo rechazó llegando finalmente a las manos de Humphrey Bogart, que volvió así a coincidir en el reparto con Ida Lupino tras “La pasión ciega”.


 En un principio, Edward Woods fue elegido para interpretar a Tom Powers, el protagonista de “El enemigo público” (1931). Y James Cagney daría vida a su amigo Matt Doyle. Sin embargo, William Wellman, el director del film, decidió cambiarles los roles al comprobar que Cagney resultaba mucho más efectivo como el protagonista de esta historia.


Jules Dassin, director de “La ciudad desnuda” (1948), rodó la mayor parte de las escenas exteriores en la ciudad de Nueva York sin el conocimiento de los ciudadanos. Con una cámara oculta en la parte trasera de una camioneta en movimiento, desde un quiosco de prensa falso o con la ayuda de un malabarista o un hombre lanzando un discurso para distraer la atención de la multitud.


George Raft fue el primer elegido para dar vida a Sam Spade en “El halcón maltés” (1941), debut en la dirección de John Huston. Raft rechazó el papel por considerar poco importante este proyecto, lo que favoreció enormemente a Humphrey Bogart. Junto a él, Mary Astor, Peter Lorre y un excepcional Sydney Greenstreet en su primera aparición en la gran pantalla.

Del material con que se forjan los sueños,
a Marcos Callau, el sueño eterno del cine

domingo, 10 de julio de 2011

Tod y Toby

Tod es un pequeño zorro al que su madre salva de unos cazadores, siendo después criado por la viuda Tweed. Toby es un pequeño perro sabueso al que su dueño entrena para cazar. Sin pensar en que sus naturalezas contrapuestas les enfrentarán algún día, Tod y Toby se hacen amigos de inmediato.


El 10 de Julio de 1981, hace hoy ya 30 años, se estrenaba en Estados Unidos “Tod y Toby” (The fox and the hound), producción animada de Wolfgang Reitherman y Art Stevens para la Walt Disney Production dirigida por Ted Berman, Richard Rich y Art Stevens.


El gran Mickey Rooney fue en el original la voz de Tod adulto. Nosotros escuchamos a Tod a través de Arturo Mercado.


Keith Coogan (nieto del mítico “chico” de Charles Chaplin) prestaba su voz en el original al Tod cachorro. Aquí lo oímos a través de A. Mendoza.


Toby adulto hablaba en América a través de Kurt Russell. En España lo escuchamos a través de Juan Antonio Edwards.


Y Corey Feldman (al que más tarde conoceríamos gracias a “Los Goonies” y “Cuenta conmigo”) le puso la voz al Toby cachorro. E. Mendoza prestó la suya para la versión española.


El guión de “Tod y Toby” estaba basado en “The fox and the hound”, libro escrito en 1967 por Daniel Pratt Manis, escritor americano que además fue periodista, fotógrafo y adiestrador de animales.


Y la música de la película la firmaba Norman “Buddy” Baker, compositor americano creador también de otras bandas sonoras de Disney como los cortometrajes de Winnie Pu, “El abuelo está loco”, “Un ángel para Charlie” o “Un candidato muy peludo”.

“Tod y Toby” contaba también con el talento musical de Richard O. Johnston, Stan Fidel, Jim Stafford y Jeffrey C. Patch en sus canciones “Best of friends”, “Lack of education”, “A huntin’ man”, “Appreciate the Lady” y “Goodbye may seem forever”.


La actriz americana Jeannette Nolan era en el original la viuda Tweed, personaje que doblaba para España Beatriz Aguirre.


Al cazador Amos Slade le prestó su voz americana Jack Albertson. Nosotros le escuchamos a través de Cyro Calderón.


Pat Buttram, una voz habitual de los estudios Disney, hablaba en el original a través del inseparable compañero de Amos, Jefe. Aquí en España le oímos gracias a Francisco Colmenero.


La actriz y cantante Pearl Bailey le prestaba su voz a Mamá Búho en la versión americana. Para nosotros lo hizo Carmen Donadío.


“Tod y Toby” fue en su momento la película más cara de Disney con un presupuesto de doce millones de dólares. También fue la primera película animada producida por Walt Disney Productions desde “Los rescatadores” (1977) y tuvo una de las producciones más difíciles de la historia de clásicos animados del estudio.

Iniciado el proyecto en 1977, contaba en su mayor parte con jóvenes animadores que el estudio había ido reclutando durante los años 70. Pero muchos de los nuevos animadores no estaban conformes con el nuevo estilo de animación, entre otros, Don Bluth que decidió irse de allí y crear su propio estudio. Y a Bluth le siguieron una buena parte de los animadores.


Además, durante la producción de la película, el estudio sufrió el robo de gran parte del material ya elaborado y hubo que comenzar desde el principio. Cuando al fin se estrenó en 1981, no obtuvo demasiado éxito, principalmente por parte de la crítica.


“Tod y Toby” fue el ultimo título en el que trabajaron leyendas de la animación como Ollie Johnson o Frank Thomas, pero también el primero donde dieron sus primeros pasos animadores tan reconocidos después como Glen Keane, responsable más adelante de personajes animados de “La sirenita” (1989) o “Pocahontas” (1995).


Los inseparables Trabalenguas y Dinky hablaban en el original a través de los actores Paul Winchell y Richard Bakalyan, respectivamente En España los oímos en las voces de P. Larrañaga y Hector Lee.


Vixey, la compañero adulta de Tod, tenía la voz en el original de la actriz y cantante Sandy Duncan. En la versión española, nos llegó a través de Diana Santos.


Y los personajes del Puercoespín y del Tejón tenían el gran honor de hacerse oír por dos grandes actores del cine clásico: John Fielder y John McIntire, respectivamente. Aquí los oímos en las voces de Polo Ortín y Pedro de Aguillón.

Entre las curiosidades de esta producción, el que fuera la primera película de animación que se presentaba en sonido Dolby.


O el hecho de que Wolfgang Reitherman, uno de sus productores, llevara al estudio a la mascota de su hijo, un zorro, como referencia para los animadores.


O el que Art Stevens, co director del film, sirviera como modelo de acción en vivo para el personaje del cazador Amos Slade.


O que el gruñido del oso al que se enfrenta Toby fuera el mismo gruñido emitido por Shere Khan en “El Libro de la Selva” (1967) y por Brutus y Nerón, los cocodrilos de “Los rescatadores” (1977).


“Tod y Toby” hacía el número 24 entre los títulos hoy ya clásicos de Walt Disney. Tras esta película llegarían otras como “Tarón y el caldero mágico”, “Oliver y su pandilla”, “La sirenita”, “La bella y la bestia”, “Aladdin”, ”El rey león”, “Pocahontas”, “El jorobado de Notre Dame”, “Mulan”, “Tarzán”… La magia Disney, de manera diferente, seguía brillando a toda pantalla.

lunes, 4 de julio de 2011

El silbido Morricone



Estrenada el 12 de Septiembre de 1964 en Italia, supuso el primer trabajo conjunto entre Sergio Leone y Ennio Morricone. Tras considerar a Henry Fonda, Leone ofreció el papel principal a James Coburn, que resultó demasiado caro. Charles Bronson lo rechazó por su guión y le llegó el papel entonces a Richard Harrison, que lo rechazó también pero sugirió en su lugar al protagonista de la serie televisiva “Rawhide”, quien tampoco lo aceptó pero propuso a su coestrella, Clint Eastwood. El resto ya es historia.


Compositor, director de orquesta, arreglista, músico, silbador… Alessandro Alessandroni, nacido en Marzo de 1925 en Roma, ha trabajado en unas 50 bandas sonoras para el cine y el documental, siendo su trabajo más notable el realizado junto a Ennio Morricone y Sergio Leone.



Estrenada el 18 de Diciembre de 1965 en Italia. Sergio Leone quería a Lee Marvin para el papel del Coronel Douglas Mortimer, pero cuando el actor le pidió más dinero, Leone lo cambió por Lee Van Cleef. A excepción de Clint Eastwood, los actores Mario Brega, Benito Stefanelli, Aldo Sanbrell y Antonio Molino Rojo son los únicos que aparecen en la completa trilogía del dólar.


Los caminos de Alessandroni y Morricone se cruzaron mientras ambos trabajaban en la televisión italiana. La amistad fue creciendo entre ellos y Morricone pronto le requirió para tocar la guitarra y crear las voces de los coros de sus bandas sonoras.



Estrenada el 23 de Diciembre de 1966 en Italia. Como Sergio Leone apenas hablaba inglés y Eli Wallach apenas el italiano, se comunicaban el uno con el otro en francés. Según el propio Wallach, Leone le eligió para el papel de Tuco no tras verle en “Los siete magníficos” sino tras verle como bandido en “La conquista del Oeste”.


Cuando en 1964 Sergio Leone eligió a Ennio Morricone para la banda sonora de sus spaguetti westerns, Morricone no dudó en incluir a Alessandro Alessandroni en su obra musical, tanto las maravillosas voces de sus coros como su talento único como silbador. La formación coral I Cantori Moderni y él se convirtieron en piezas esenciales en la música de estas películas.

En España, estas bandas sonoras creadas por Morricone y Alessandroni fueron enormemente popularizadas a través de Curro Savoy, también conocido como "el rey del silbido".


Nacido en Andújar (Jaén) en 1948, como Kurt Savoy fue pionero de la guitarra eléctrica en nuestro país en los años 60. Apareció en diversos programas radiofónicos como cantante y en múltiples espacios televisivos como “Los Chiripitiflaúticos”, “La casa de los Martínez” o los presentados por Alfredo Amestoy.

Y desde mediados de los 60 hasta mediados de los 70, su popularidad fue en aumento gracias a su habilidad para silbar melodías. Capaz de silbar desde rock hasta jazz pasando por el flamenco, consiguió un gran éxito por sus interpretaciones silbadas de las bandas sonoras de Morricone y Alessandroni.


Estrenada el 21 de Diciembre de 1968 en Italia. Tras completar la trilogía del dólar, Leone no quería hacer otro western  y comenzó a trabajar en “Érase una vez en América”.  Dado el éxito obtenido en Estados Unidos con su trilogía del Oeste, quiso producir aquí su nuevo proyecto y comenzó a promocionarlo.

Pero los estudios americanos no aceptaron llevarlo a cabo hasta que no hiciera un western más para ellos. Con lo que Leone decidió iniciar una nueva trilogía: “Hasta que llegó su hora”, “¡Agáchate, maldito!" y “Érase una vez en América”, tres períodos históricos distintos que endurecieron a América.

 “Alessandro Alessandroni, un extraordinario director de coros… Él también es capaz de silbar como si fuera un instrumento más… Una cosa es cierta, sin el sonido de su silbido esas películas no serían lo que son” 
(ENNIO MORRICONE)

viernes, 1 de julio de 2011

PETER FALK

“Una versión chapucera de Sherlock Holmes. Tiene aspecto de haber sido víctima de una inundación.  Uno siente pena por él. Parece ser incapaz de ver nada, pero en realidad lo está viendo todo. Bajo tanto desaliño, hay una mente brillante trabajando”


En 1971, Peter Falk aceptaba encarnar en la televisión a un singular detective por el que ya sería reconocido durante toda su vida. Y aunque la serie de “Colombo” tan sólo duró hasta 1989, el personaje siguió apareciendo posteriormente en diversos telefilmes hasta 2003.

Por este papel, Falk fue candidato diez veces a los Emmy, ganando en cuatro ocasiones, y en nueve a los Globos de Oro, de los que obtuvo tan sólo uno.


Nacido en Nueva York el 16 de Septiembre de 1927, Peter Michael Falk provenía de una familia con raices polacas, húngaras y checas. Apasionado de los deportes, compitió en atletismo, béisbol y baloncesto, alistándose más adelante como cocinero en la marina mercante.


A mediados de los años 50 comenzó su dedicación al teatro en una compañía de actores aficionados y en 1956 se mudó a Nueva York para probar fortuna, consiguiendo pronto una gran reputación en los escenarios teatrales.


Durante los años 60 no dejó de trabajar en televisión y cine, en películas como “La carrera del siglo”, “El mundo está loco, loco, loco” o “La batalla de Anzio”. En 1969 actuó junto a John Cassavetes en el film italiano “Las Vegas 1970”.


Y un año más tarde, Cassavetes le dirigía en “Maridos”. La creciente amistad entre ambos les volvía a unir en “Una mujer bajo la influencia” donde Falk formaba pareja con Gena Rowlands, mujer en la vida real de Cassavetes, “Mikey y Nicky”, “Opening night”, “Un hombre en apuros” e incluso en un episodio de “Colombo”.


En la década de los 70 y 80, Peter Falk siguió apareciendo en la gran pantalla dirigido por Robert Moore en “Un cadáver a los postres”, por William Friedkin en “El mayor robo del siglo”, por Arthur Hiller en “Los suegros”, por Wim Wenders en “Cielo sobre Berlín” y “¡Tan lejos, tan cerca!” o por Rob Reiner en  “La princesa prometida”.


Candidato al Oscar en 1960 por “El sindicato del crimen”, fue también nominado en ese mismo año a los Emmy por la serie “The law and Mr. Jones”. Un año más tarde, y dirigido por Frank Capra, volvía a ser candidato por “Un gángster para un milagro” y a estar nominado a un Emmy por su aparición en la serie “The Dick Powell Show”.

Tristemente, el pasado 23 de Junio, Peter Falk nos dejaba a los 83 años de edad. Sí, perdíamos al teniente Colombo, emblemático personaje televisivo por el que siempre será recordado. Pero, además, se nos iba un gran actor de la pantalla y del escenario teatral.


Por cierto, sólo una cosa más… Muchas gracias, Peter, y hasta siempre.

“Peter tenía una gran capacidad para pasar de la comedia al drama.
Podría romperte el corazón, pero también la mandíbula”
(William Friedkin)