“Robert Redford no quería ser el típico guapo, el niño mimado.
Pero es que, es tan guapo…”
(SYDNEY POLLACK)
Guapísimo, rubísimo, tremendamente sexy, buen actor y director, muy comprometido con el buen cine, declarado defensor de la Naturaleza, tremendamente romántico, atractivísimo, dueño de una sonrisa de las que quitan el hipo … Bueno, que me pierdo, si es que Robert Redford es mi chico ideal…“Descalzos por el parque”, “El jinete eléctrico”, “Las aventuras de Jeremiah Johnson”, “Tal como éramos”, “El gran Gatsby”, “Memorias de Africa”, “Dos hombres y un destino”, “Todos los hombres del Presidente“,
“El golpe”, “Brubaker"… Un diamante al rojo vivo.
Yo es que hablo de Robert Redford y me aparece Paul Newman… Mi pareja favorita de la gran pantalla. Newman nos regaló su enorme profesionalidad como actor en una larga serie de personajes para la historia del cine. Eddie Felson en “El buscavidas” y “El color del dinero”, Butch Cassidy y Henry Gondorff en los dos títulos que compartió con Redford, Luke Jackson en “La leyenda del indomable”, Frank Galvin en “Veredicto final” o Sully Sullivan en “Ni un pelo de tonto”. Y añadiendo a esto su maravillosa mirada y su espectacular sonrisa.
Cary Grant consiguió su lugar de honor en la comedia clásica americana gracias a grandes títulos del género como “La pícara puritana”, “La fiera de mi niña”, “Mi mujer favorita”, “Historias de Filadelfia”, “Arsénico por compasión”, “La mujer del obispo”, “Operación Pacífico” o “Me siento rejuvecer”. Y esto con un físico impecable. Pero también supo ponerse a la altura de Hitchcock y del mejor drama con “Un corazón en peligro”. Su última película para el cine, “Apartamento para tres”, estaba hecha a su medida.
Galán indiscutible de la gran pantalla, a la vista está por qué, Gregory Peck nos dejó grandes clásicos como “El hombre del traje gris”, “Los cañones de Navarone”, “Mi desconfiada esposa” o “El hidalgo de los mares”. Y personajes inolvidables como su Joe Bradley de “Vacaciones en Roma”, su Philip Green de “La barrera invisible” o su Jim McKay de “Horizontes de grandeza”. Y, por supuesto, su Atticus Finch de “Matar a un ruiseñor”.
Al comienzo de su carrera, Montgomery Clift fue dirigido por Fred Zinnemann en “Los ángeles perdidos”, por Howard Hawks en “Río Rojo” y por William Wyler en “La heredera”. Luego vendrían “Estación Termini”, “Yo confieso” o “Vidas rebeldes”. Y tres interpretaciones memorables para la historia del cine, “Un lugar en el sol”, “De aquí a la eternidad” y “Vencedores o vencidos”. Porque, además de guapísimo, Monty era un gran actor.
William Holden quedará en la historia del cine por clásicos como “El crepúsculo de los dioses”, “Nacida ayer”, “Traidor en el infierno”, “Sabrina”, “El puente sobre el río Kwai” o “Grupo salvaje”. Y por ser, sin duda alguna, uno de los actores más guapos y simpáticos de la gran pantalla. Y más sexys, porque lo que es yo, en “Picnic”, cuando salía en plano Holden ni siquiera veía a Kim Novak, y eso ya es ver poco…
Apasionado tanto de la actuación como de las motos y las carreras de coches, el guapísimo Steve McQueen nos obsequió con memorables e impecables interpretaciones de sus personajes en títulos como “La gran evasión”, “El rey del juego”, “Bullit” o “Papillon”… Inolvidable y magnífico McQueen.
Maravilloso en su papel de Rocco en la magnífica “Rocco y sus hermanos” y más que correcto como Tom Ripley en “A pleno sol”, Alain Delon pasará también a la historia del cine como uno de los actores de físico más impresionante. También formó parte de otros grandes títulos como “El gatopardo”, “Borsalino” o “¿Arde París?”.
Tras participar en “El dia más largo”, Sean Connery nos dejó impresionados con su imponente físico en “Agente 007 contra el doctor No”, tanto que ningún otro actor ha superado a su James Bond. Y esta perfecta fisonomía no le ha abandonado en toda su carrera cinematografíca. “Marnie, la ladrona”, “La colina”, “El hombre que pudo reinar”, “Cinco días, un verano”, “Los inmortales”, “El nombre de la rosa”, “Los intocables de Eliot Ness”, “Descubriendo a Forrester”… Pero qué hombre más guapo, qué barbaridad…
Como Mario Girotti, su verdadero nombre, inició su carrera cinematográfica este guapísimo veneciano que sería conocido más tarde como Terence Hill. Inseparable compañero cinematográfico de Bud Spencer, también participó en solitario en títulos hoy tan conocidos como “El gatopardo”, “Anibal” o “Mi nombre es ninguno”. Y pasará también a la historia del cine como el mejor devorador de platos de judías del lejano Oeste.
Otro guapo de la gran pantalla que tan pronto protagonizaba westerns como “Cometieron dos errores”, “Dos mulas y una mujer” o “El jinete pálido”, como interpretaba personajes que tiraban de taquilla como su sucio Harry Callahan o su Frank Morris de “Fuga de Alcatraz”. O se nos ponía a cantar en “La leyenda de la ciudad sin nombre” o “Aventurero de medianoche”. Nos regaló, además, su maravillosa trilogía con Sergio Leone, mi Clint Eastwood favorito como actor, y nos ha demostrado con creces ser un fuera de serie detrás de la cámara.
Tras ser dirigido por el mismísimo George Lucas en “American Graffiti”, Harrison Ford saltó a la fama como el guapísimo Han Solo de “La guerra de las galaxias”. Y de ahí hasta ahora, con títulos tan reconocidos en la historia del cine como “Blade Runner”, “Único testigo”, “Frenético”, “Presunto inocente” o “Caprichos del destino”. Y, por supuesto, Indiana Jones, otro personaje imprescindible en su filmografía.
A Gary Cooper, otro galán indiscutible del cine clásico, le pudimos ver en westerns de calidad como “El forastero” o “Solo ante el peligro”, películas clásicas de aventuras como “Beau Geste”, “La jungla en armas”, “Tres lanceros bengalíes” o “Misterio en el barco perdido”, y en deliciosas comedias como “El secreto de vivir” o “Bola de fuego” . Y qué bien daba Cooper siempre en pantalla.
Uno de nuestros actores más internacionales, si no nuestro mejor actor, Francisco Rabal pronto destacó también en la gran pantalla por su impresionante físico y por su enorme profesionalidad ante las cámaras. “Historias de la radio”, “La pícara molinera” o “Viridiana” conformaron su primera etapa en la historia del cine español, en la que aún ya siendo buen actor fue mejorando como el buen vino en títulos como “La colmena”, “Epílogo”, “Los santos inocentes”, “Luces de bohemia” o “La hora bruja”. Y hacia el final de su carrera, un abuelo maravilloso en “Pajarico” y un personaje televisivo de antología en la serie “Juncal”.
Guapísimo, altísimo, correctísimo, todo un señor, personalísimo, de increíble mirada, de impresionante sonrisa, tremendamente elegante… Vale, ya me centro. Conocido en el mundo del cine como “One-take Fonda” debido a que las escenas en las que participaba solían requerir tan sólo una toma de rodaje, Henry Fonda nos ha dejado interpretaciones memorables y personajes inolvidables a lo largo de toda su carrera. “Jezabel”, “Las uvas de la ira”, “Pasión de los fuertes”, “Fort Apache”, “Escala en Hawai”, “Falso culpable”, “Doce hombres sin piedad”, “El destino también juega”, “El día de los tramposos”, “Hasta que llegó su hora”, “La batalla de Midway”, “En el estanque dorado”… Un grandísimo actor para la historia del cine con un físico igual de impresionante.
Y es que, casi parafraseando al guapísimo Johnny Hooker en “El golpe”,
la belleza exterior no es suficiente, pero… ¡ayuda!









































