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sábado, 19 de noviembre de 2016

PACO ALGORA


El pasado 30 de marzo la escena española quedaba de nuevo en silencio. Paco Algora, uno de nuestros más queridos y extraordinarios actores, se nos iba a la edad de 67 años. 

Como Francisco Javier Jiménez Algora nacías el 7 de diciembre de 1948 en el Observatorio Astronómico de Madrid, donde tu padre trabajaba como portero. 

“Ése era un lugar reservado a las estrellas”

Tu vocación de actor se despertó en ti de niño viendo en una sala de cine “Cómicos” de Juan Antonio Bardem. A los trece años dejaste el colegio y comenzaste a trabajar de botones en una distribuidora de películas. Y poco después, ya como actor, viajaste por ciudades españolas formando parte de compañías como Los Goliardos, El Teatro Estudio de Madrid o el TEI (Teatro Experimental Independiente), bajo la dirección de Miguel Narros, William Layton o Ángel Facio y representando obras de Chejov, Beckett o Brecht. 

“Empecé a trabajar como actor con dieciséis años. Me atrajo de esta profesión la palabra, la posibilidad que te da de familiarizarte con los textos…”


En 1971, te hacías rostro familiar de la pequeña pantalla como Casimiro en tres episodios de la entrañable serie “Crónicas de un pueblo”.


Y un año más tarde debutabas en la gran pantalla, bajo la dirección de José María Forqué, en “La cera virgen”, junto a Carmen Sevilla, José Luis López Vázquez, Julia Caba Alba y Maribel Martín. 


En 1973 aparecías como El Mudo en “Habla, mudita”, esta vez dirigido por Manuel Gutiérrez Aragón y compartiendo cartel con Kiti Mánver, Antonio Gamero y, de nuevo, José Luis López Vázquez.

Y en ese mismo año participabas en series televisivas como “Otoño romántico”, “Novela” y “Hora once”.


1974 te traía títulos cinematográficos como “Tamaño natural”, dirigido por Luis García Berlanga y junto a compañeros de reparto como Michel Piccoli, Queta Claver, Manuel Alexandre o Amparo Soler Leal…


… y “Tocata y fuga de Lolita”, bajo la dirección de Antonio Drove y junto a Pauline Challoner, Arturo Fernández, Amparo Muñoz y Enriqueta Carballeira. 


En 1975 eras Afrodisio en “Yo soy fulana de tal”, junto a Concha Velasco, Antonio Ferrandis y Fernando Fernán Gómez y dirigidos por Pedro Lazaga…


… e intervenías en “País, S.A.”, pelicula dirigida por Antonio Fraguas, “Forges”, en la que compartías pantalla con María Luisa San José, Fernando Delgado, Manolo Zarzo, Roberto Font y Antonio Gamero. 


En 1976 te llegaba la oportunidad de trabajar en “Curro Jiménez”, una de nuestras series televisivas más populares, donde interpretaste a El Fraile durante trece episodios. 

Después llegaron otros títulos cinematográficos como “Las delicias de los verdes años”, “Nosotros que fuimos tan felices”, “Ésta que lo es” o “El puente”.


Y, en 1977, dabas vida en “¡Bruja, más que bruja!” a Juan bajo la dirección de Fernando Fernán Gómez y compartiendo cartel con Emma Cohen, Mary Santpere y el propio Fernán Gómez. Y tambien participaste en este mismo año en “La oscura historia de la prima Montse”, “Secretos de alcoba”, “Me siento extraña”, “La viuda andaluza” y “Niñas… al salón”.


Ya en 1978 fuiste Surroca en “Un hombre llamado Flor de Otoño”, Goyo en “La mujer de la tierra caliente” y Tomás Torres en “Una familia decente”.



En 1979 protagonizabas junto a Verónica Forqué “Tiempo de constitución”, hacías el papel de conductor de ambulancia en la mítica “El gran atasco”… 


… y dabas vida a Pablos, el Buscón en “El buscón”, bajo la batuta de Luciano Berriatúa y compartiendo cartel con Juan Diego, Antonio Iranzo, Ana Belén, Kiti Mánver, Josele Román y Paco Rabal. 


Iniciabas la década de los ochenta dando vida a Natalio en “Los fieles sirvientes”, junto a Amparo Soler Leal, María Isbert y José Vivó bajo la dirección de Francesc Betriu.


En ese mismo 1980 nos maravillabas con tu Nicolás Rubin de la serie de televisión “Fortunata y Jacinta”, donde, dirigido por Mario Camus, aparecías junto a (merece la pena citarlos) Maribel Martín, Ana Belén, Mario Pardo, François-Eric Gendron, Fernando Fernán-Gómez, Charo López, Francisco Rabal, María Luisa Ponte, Mary Carrillo, Manuel Alexandre, Luis Ciges, Manolo Zarzo, Berta Riaza, Nuria Gallardo, Rosalía Dans, Lola Lemos… 


Y en 1981 participabas en otra serie televisiva, “Cervantes”, esta vez dando vida a Ginés bajo la dirección de Alfonso Hungría y junto a Julián Mateos, Ana Marzoa, José Calvo, Julieta Serrano, Marisa Paredes y Roberto Camardiel.


1982 te llevaba a tu maravilloso Ramón Maello de “La colmena”, de nuevo bajo la dirección de Mario Camus y de nuevo junto a un reparto de lujo: Victoria Abril, Concha Velasco, Francisco Rabal, Mario Pardo, José Sazatornil, José Luis López Vázquez, Mary Carrillo, José Bódalo, Charo López, Emilio Gutiérrez Caba, José Sacristán, Agustín González, Rafael Alonso, María Luisa Ponte, Manolo Zarzo… 

“No tener físico de galán es una ventaja. Lo importante es vibrar, que la gente entre, que se crea lo que está viviendo. Entonces, siendo feo interpretas a personas de la calle, gente normal que se identifica contigo y no te ven como el artista, sino como un señor que podría trabajar en otra cosa”

Después llegaron series como “El mayorazgo de Labraz” o “Cosas de dos”. Y películas como “Fanny Pelopaja”…


…“Réquiem por un campesino español” o “Tiempo de silencio”.


En 1987 fuiste el cocinero en “Cara de acelga” y Domi en “La guerra de los locos”…



… y un año después, Llamoso en “El Dorado” y Culebrero en “Diario de invierno”. 


En 1989 intervenías en la divertidísima obra de teatro de Juan José Alonso Millán “El cianuro… ¿solo o con leche?”, en el papel de Marcial, un peculiar detective, dirigido por Mara Recatero y compartiendo cartel con tres extraordinarias Aurora Redondo, Mari Carmen Prendes y Amparo Baró. 

En 1990 aparecías en la serie televisiva “El obispo leproso” y un año más tarde en la película “Tramontana” y en las series de la pequeña pantalla “El Quijote de Miguel de Cervantes”…


… y “Réquiem por Granada”, donde dabas vida a Trujiman.

Después llegaron otras series como “Crónicas urbanas”, “No sé bailar”, “Villarriba y Villabajo”… Y otros títulos cinematográficos como “El hombre de la nevera”, “Mar de luna”, “Matías, juez de línea” o “El tiempo de la felicidad”.

En 1998 eras Ángel en “Barrio”, Don Carmelo en “El abuelo” y Antoliano en “Las ratas”. Y en 1999, el maquinista en “Pepe Guindo”. 


Ya en 2000 intervenías en “You’re the one”, bajo la dirección de José Luis Garci y compartiendo cartel con Lydia Bosch, Julia Gutiérrez Caba, Juan Diego, Fernando Guillén o Marisa de Leza…


… y en 2001 dabas vida al ventero en “Lázaro de Tormes”, junto a Rafael Álvarez “El Brujo”, Manuel Alexandre, Álvaro de Luna, Juan Luis Galiardo, Agustín González y Francisco Rabal.

En 2002 eras dirigido por el francés George Sluizer en “La balsa de piedra”, por Norberto López Amado en “Nos miran” y, de nuevo, por José Luis Garci en “Historia de un beso”. Y en 2004 por Christian Molina en “Rojo sangre” y, una vez más por José Luis Garci, en “Tiovivo c. 1950”.

En 2005 dabas vida a Dedé en la película “La vida perra de Juanita Narboni” y a Pepe Ramírez en la serie televisiva “Amar es para siempre”. Y en 2007 fuiste el cura Echarren en “Dos rivales casi iguales”…


… y Chanfaina en “Luz de domingo”, de nuevo bajo la dirección de José Luis Garci y esta vez acompañado en el reparto por Alfredo Landa, Kiti Mánver, Manuel Galiana y Carlos Larrañaga.


Y después fuiste Tomás en “La luna en botella”.


Tus últimos papeles en largometrajes fueron los del escritor Comella de “Sangre de mayo” (2008) y Aurelio Ferrer en “Un ajuste de cuentas” (2009).

“Si un personaje no me ha gustado, no lo he hecho. Siempre he pensado que mi profesión hay que ejercerla con ética, estética y dignidad”

Apareciste también en los cortometrajes “Jaula de todos” (1974), “En un país imaginario” (1975), “Usted va a ser mamá” (1976), “Araña y cierra España” (1976), “Nostalgia de comedia muda” (1981), “La dama del bosque” (1989), “El cumplido” (1999), “El último bolero” (2000), “Retruc” (2001), “Esa habitación del demonio” (2001), “Amigo no gima” (2004), “Río Seco” (2006), “Manolo Global” (2008), “La orquesta de las mariposas” (2010) y “La buena educación” (2012).

Entre tus premios y nominaciones, el CEC Award como mejor actor por “Tocata y fuga de Lolita” y el Sant Jordi como mejor actor por “Barrio”, mismo papel por el que fuiste premiado por la Unión de Actores como mejor actor secundario y por el que fuiste nominado en los Premios Goya


Y en 2013 recibiste el Premio Actúa (máxima distinción honorífica de AISGE)…

“Este galardón es un estímulo para no tirar la toalla. Estoy muy feliz porque, después de tanto tiempo ausente, mis compañeros
se han acordado de mí”

... dijiste entonces. 

La literatura ha jugado en tu vida un papel fundamental…

“Los libros me han salvado. Aprendí a leer muy pequeño. Luego trabajé en un taller de encuadernación”

Pasaste tus últimos años, ya retirado de la actuación, escribiendo y recibiendo amigos…



… y publicaste “Me llamo Jonás”, tu homenaje a León Felipe, y varios poemarios, el último “A la sombra de tus alas”.


Mil gracias, Paco. Por tu profesionalidad, tu saber hacer, tu saber decir, tu genio, tu ingenio, tu personal voz, tus maravillosas actuaciones… Gracias de corazón. 

Echo de menos la interpretación como sinónimo de desnudar el alma, aunque primero hay que tenerla, y eso resulta difícil en un mundo envilecido por el dinero. Ya se le ha negado todo respeto a esta hermosa forma de ganarse la vida
(PACO ALGORA)

lunes, 15 de febrero de 2010

Antonio Mercero, un honor para el Premio Goya

Yo me licencié en Derecho por la Universidad de Valladolid en 1958 y en el 59 me vine a Madrid, donde ingresé en la Escuela Oficial de Cine. Obtuve el diploma de director de cine en 1962 y a partir de ese momento empezó mi lucha


La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España concedió ayer el Goya de Honor 2010 a Antonio Mercero por "su inmejorable carrera cinematográfica, repleta de éxitos y de experimentos interesantes en campos tan amplios como el cortometraje, el mediometraje y el largometraje".

Director y guionista nacido el 7 de marzo de 1936 en la localidad guipuzcoana de Lasarte, Mercero debutó en 1962 con el cortometraje “Lección de arte”, una curiosa mezcla de imagen real y rudimentarios dibujos animados hechos por Mingote. Corto por el que Antonio obtuvo la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián y el galardón del Círculo de Escritores Cinematográficos.


Y mi lucha fue muy dura en los primeros años, pero tuve la suerte de que, allá por los setenta, empecé a tener dos vidas: el cine y la televisión. Si me iba mal el cine, trabajaba en televisión, si en ésta algo fallaba, dirigía películas. Y así ha sido mi trayectoria profesional, una alternancia de esas dos vidas. Y las llamo vidas, porque para mí hacer cine y televisión es vivir apasionadamente

Se inició en el mundo del largometraje un año después con “Se necesita chico”. Entre sus trabajos posteriores para la gran pantalla, títulos como “Las delicias de los verdes años”, “La guerra de papá”, “Espérame en el cielo”, “La hora de los valientes”, “Planta 4ª” o “¿Y tú quién eres?”.


En palabras de la Academia “es autor de un cine con un sello personal, cómico y a la vez tierno, con una obra que se ha convertido en el patrimonio sentimental de muchos españoles".

Antonio Mercero también se ha asomado a la escena teatral con “Isabel, reina de corazones” (1984), “Los verdes campos del Edén” (2004) y el monólogo “Los cojos no trotan” (2005).


Y, a través de la pequeña pantalla, nos ha legado series tan populares y entrañables como “Crónicas de un pueblo”, “Este señor de negro”, “Verano azul”, “Turno de oficio” o “Farmacia de Guardia”.


Sin olvidarnos, por supuesto, de “La cabina” (1972), un inquietante mediometraje protagonizado magistralmente por José Luis López Vázquez con el que Mercero obtuvo, entre otros galardones, un Premio Emmy.


Estar tras una cámara teniendo delante de mí a unos seres humanos a los que vas modelando, consiguiendo que sean como tú quieres que sean, que digan las palabras con la emoción que necesitas, que cuenten las historias que tú quieres contar taladrando con sus ojos el aire, conseguir eso, es totalmente placentero. En esos instantes eres como un pequeño dios en plena creación y eres absolutamente feliz


Enhorabuena, Antonio, por este merecidísimo reconocimiento y por tu completa y polifacética carrera.

Y gracias por transmitirnos esa entrañable humanidad.