miércoles, 24 de marzo de 2010

Magnífico McQueen

Nacido en Indiana el 24 de Marzo de 1930, Terence Steven McQueen se unió a los 17 años al Cuerpo de Infantería de la Marina trabajando como conductor de tanques y como mecánico, probablemente estimulando así su interés permanente en los vehículos, especialmente en las motocicletas y los coches de carreras.


Recibió en esa misma época una distinción por rescatar a cinco infantes de marina en un accidente de entrenamiento, y aprovechó más adelante sus beneficios militares para estudiar en el Actor's Studio de Nueva York.


En 1955, él y Martin Landau fueron los dos únicos actores a los que Lee Strasberg aceptó tras una prueba general a dos mil candidatos. Al encontrarse con Landau, McQueen le comentó que ya se conocían.

Cuando Landau quiso saber de dónde, Steve le contó que le vio en la parte posterior de la motocicleta de James Dean cuando en una ocasión Dean la llevó a reparar a un garaje de Nueva York. El mecánico de motocicletas de dicho garaje no era otro que McQueen.


Steve consiguió su primer papel importante en “Cuando hierve la sangre” (1959), personaje que originalmente iba a ser interpretado por Sammy Davis Jr. Pero una discusión entre éste y Frank Sinatra, protagonista de la película, provocó que Davis fuera sustituído por Steve.

En 1963, McQueen abandonó brevemente el rodaje de “La gran evasión” por considerar que su papel no era lo suficientemente extenso.


Afortunadamente para la historia del cine, dos de sus compañeros de reparto, James Garner (al que le unió siempre una estrecha amistad) y James Coburn, le convencieron para que volviera.


El capitán Hilts al que da magistralmente vida Steve en esta maravillosa película es hoy su más conocido y exitoso personaje, merecidamente recompensado en el Festival de Cine de Moscú con un galardón al mejor actor.

En 1976 Steve apareció, como un motociclista más, con casco y sin acreditar, en la película “Dixie Dynamite”. Se cuenta que se convocó a los motociclistas de la zona para participar en esta aventura de bajo presupuesto y entre los que se presentaron estaba McQueen. Con sobrepeso y una poblada barba, el actor pasó desapercibido hasta que el ayudante de producción vio su nombre en la lista de los presentados.

En la película, según parece, se reconoce su estilo de conducción (de pie sobre los pedales, inclinado hacia delante y la cabeza sobre el manillar).


"El estrellato equivale a éxito económico y el éxito económico equivale a seguridad

En ese mismo año le propusieron el personaje que hizo Kevin Costner dieciséis años después en el “El guardaespaldas”, pero el proyecto se quedó tan sólo en eso. Curiosamente, McQueen es el actor favorito de Costner y su principal influencia como intérprete.

Formado con el cinturón negro Pat E. Johnson en Tang Soo Do (arte marcial tradicional de Corea, enfocado hacia la disciplina y la práctica de defensa propia), Steve fue también entrenado en Jeet Kune Do por Bruce Lee.


En 1979 le fue otorgada la licencia de piloto privado de la FAA (Federal Aviation Administration), aprendiendo a volar en un biplano Stearman, que había comprado para ese fin, con la misma destreza, según cuentan, con la que manejaba los coches de carreras.


En 1982, tras la muerte del actor, el biplano fue vendido en pública subasta junto con su gran colección de vehículos.

Un actor es una marioneta manipulada por una docena de otras personas. El automovilismo tiene dignidad. Pero necesita la misma concentración absoluta

A lo largo de su extensa carrera, Steve fue considerado para protagonizar títulos como “El gran Gatsby”, “Alguien voló sobre el nido del cuco”, “Encuentros en la Tercera Fase”, “Harry el sucio”, “French Connection” o “Superman”. Películas en las que, por un motivo u otro, él no se vio apropiado, pero que encumbraron a todos y cada uno de los actores que las llevaron finalmente a la pantalla.


También hubo personajes a los que optó McQueen que se le escaparon de las manos en el último momento. Como el protagonista de “Marcado por el odio”, que finalmente protagonizó Paul Newman, relegando a Steve a un pequeño papel en la película. O el protagonista de “Desayuno con diamantes”, papel que fue a parar finalmente a George Peppard y que Steve no pudo llevar a cabo por su contrato con la serie televisiva "Wanted: Dead or Alive" (1958).


O el de Sundance en “Dos hombres y un destino”, al que tuvo que renunciar por un problema con su agente. O el del Coronel Kurtz en “Apocalypse Now”, que recayó finalmente en Marlon Brando.


Gran olvidado en los Premios de la Academia (tan sólo fue nominado a un Oscar por “El Yang-Tsé en llamas”), McQueen fue mejor reconocido en los Globos de Oro, consiguiendo una nominación por su gran papel en “Papillon” y obteniendo en 1967 y 1970 el Henrietta Award como actor favorito del año.


Hay algo en mis ojos de perro lanudo que hace que la gente piense que soy bueno

Hace hoy 80 años que Steve llegó a este mundo con una motocicleta debajo del brazo. Y en Noviembre del presente año hará ya 30 que se nos fue, demasiado pronto, con tan sólo 50 años de edad, y a la vertiginosa velocidad de un coche de carreras.


Pero nos ha dejado personajes como Hilts, Papillon, Vin, Cincinnati Kid, Thomas Crown, Bullit, Michael Delaney, Tom Horn, Junior Bonner… Y películas hoy ya clásicas como “La gran evasión”, “Papillon”, “Los siete magníficos”, “El rey del juego”, “Bullit”, “El coloso en llamas”, “Las 24 horas de Le Mans"... Y su maravillosa sonrisa.


Motivos más que suficientes para que permanezca en nuestro recuerdo. Y, por supuesto, a toda pantalla.

Gracias de corazón, magnífico Steve.


No estoy seguro de si soy un actor que corre o un corredor que actúa
(Steve McQueen)

5 comentarios:

Alicia dijo...

¡¡Dios, cómo me ha gustado siempre este hombre!! Sobre todo en La Gran Evasión: no tenía ni idea de eso que cuentas del abandono del rodaje. Para mí ha sido siempre el protagonista de esta película (coral, sí, pero con él de protagonista).
Y qué guapo, atractivo y perro lanudo que es.
Gracias por este magnígico post de este magnífico hombre.

Clementine dijo...

Claro, Alicia, es que es el protagonista de "La gran evasión". Y el cerebro de toda la trama.
Y sí, es un gran, gran actor, muuuy atractivo, perro lanudo y guapetón. A mí también me ha rechiflado siempre.
De nada por el post, ha sido un auténtico placer.

natsnoC dijo...

¿Cómo es posible que sólo tengas dos comentarios en esta entrada?

Me parece fatalísimo, permíteme la patada al diccionario. Grande Steve. De las pelis fallidas, no le veo en Superman ni me hubiera gustado otra pareja para Dos hombres y un destino, pero sí hubiera sido un gran Harry (muy distinto a Eastwood, pero seguro que bueno). Y en el resto también hubiera encajado.

natsnoC dijo...

Te copio el comentario con el que te respondo en mi blog. ¿Puedo?

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El caso es que no logro entender cómo te gusta este actor tan falto de carisma, carente de talento, sin premios o nominaciones de entidad ni películas de renombre en su currículum, que no ha tenido un sólo compañero de reparto de los que tienen estrellitas en el paseo de la fama ...

... ¡y que además es feísimo!

Clementine dijo...

¡Hola, natsnoC, qué sorpresa más agradable! Pues tengo sólo dos comentarios, uno además mío (aunque el de Alicia vale por tres por la efusividad que le dedica), pues que tengo sólo dos comentarios decía porque aún no habíais llegado todos vosotros. Faltaban aún tres meses para que yo me encontrara de casualidad a un tal JLin (¿te suena?) que fue el primer bloguero con el que conecté yo. Y ya ves el grupillo que hemos llegado a montar...

Y puedes, puedes copiarte tu propio comentario al que por cierto he contestado en tu blog pero sospecho que no te ha llegado. Pues te digo más o menos lo que decía en él. Que sí, que es por todo eso que dices por lo que me gusta y porque yo tampoco soy normal... Eso, tampoco.