viernes, 3 de junio de 2011

Actores de primera


Un maravilloso clásico del cine americano. Harry Carey nos dejaba en 1947 y John Ford le dedicaba un año después su remake de “Tres padrinos”. Carey había sido el protagonista de la primera versión de esta película que dirigió el propio Ford en 1919.

Harry Carey debutó en el cine mudo en 1909 con el cortometraje “Bill Sharkey’s last game” y ya se quedó para siempre en la gran pantalla. “Hombres marcados”, “Tader Horn”, “La horda maldita”, “Ciudad sin ley”, “Almas en el mar”… También fue el presidente del senado en “Caballero sin espada”, Lem Smoot en “Duelo al sol” y Mr. Melville en ”Río Rojo".

John Wayne siempre sostuvo que Harry Carey era “el más grande actor de western de todos los tiempos”. En el mítico plano final de “Centauros del desierto”, Wayne se sujeta su brazo derecho con el izquierdo, gesto característico de Harry Carey, en un maravilloso homenaje a este gran y entrañable actor.


Barry Fitzgerald, excelente actor irlandés que debutó en 1924 en “Land of her fathers”, rodó su segunda película, “Juno and the Paycock”, a las órdenes de Alfred Hitchcock. Después vendrían “Hombres intrépidos”, “¡Qué verde era mi valle!”, “La ciudad desnuda”…

Y en nuestro recuerdo, su divertido Gogarty de “La fiera de mi niña”, su entrañable Padre Fitzgibbon de “Siguiendo mi camino”, su maravilloso Henry Twite de “Un corazón en peligro” y, por supuesto, su genuino Michaleeen Oge Flynn de “El hombre tranquilo”. Inmenso.


De porte tremendamente elegante, el actor inglés C.Aubrey Smith debutó en la gran pantalla en 1915 en “The builder of bridges”. Fue James Parker en “Tarzán de los monos”, Aage en “La reina Cristina de Suecia” y el Mayor Hamilton en “Tres lanceros bengalíes”. También fue duque en “El puente de Waterloo”, general en “Las cuatro plumas” y “Diez negritos” y Lord en “Romeo y Julieta” y en “Los inconquistables”. Y además fue coronel en “La mascota del regimiento”, en “El prisionero de Zenda”, en “Rebeca” y en “El pecado de Cluny Brown”.

Pero, sobre todo, será siempre para nosotros el Conde de Dorincourt en “El pequeño Lord” y el Sr. Laurence en “Mujercitas”, su entrañable último papel para el cine. Todo un señor de la gran pantalla.


Impecable actriz inglesa, Elsa Lanchester debutó en 1925 en “One of the best” y cuatro años más tarde contrajo matrimonio con el actor Charles Laughton. En “La novia de Frankenstein” la vimos en un doble papel, como la novia del monstruo y como su creadora literaria. Después vendrían “La escalera de caracol”, “El filo de la navaja”, “La mujer del obispo” y “Me enamoré de una bruja”.

Su Miss Plimsoll de “Testigo de cargo”, su Katie Nanna de “Mary Poppins” y su Jessica Marbles en la divertidísima “Un cadáver a los postres” son ya personajes por derecho propio de la historia del cine. Una verdadera actriz de carácter.


Magnífico actor madrileño de los de toda la vida, Manolo Morán debutó en la gran pantalla en 1939 con “Frente de Madrid”. “Los últimos de Filipinas”, “Así es Madrid”, “El diablo toca la flauta”, “Once pares de botas”, “Los ángeles del volante” o “Currito de la Cruz”, forman parte de su brillante filmografía, en la que también dio vida a Rufino Quintana en “El destino se disculpa”, a Desiderio en “Balarrasa”, a Manolo en “Bienvenido, Mr. Marshall”, al Sargento Luis Palomares en “Recluta con niño”, a El agujetas en "La vida alrededor“, a Jaime, el camarón en “Amor bajo cero” o a El Zampa en “La pandilla de los once”.

Y al entrañable Manolo Martínez en “Manolo, guardia urbano”, mi título favorito de este tremendo actor que otorgó siempre a sus interpretaciones una asombrosa naturalidad.


Donald Crisp, destacado actor británico que debutó en 1908 en el cine con el cortometraje “The french maid”, al que seguria una larga lista de ellos. Extra en “Intolerancia”, dio también vida al General Grant en “El nacimiento de una nación”. Después vendrían “María Estuardo”, “La carga de la brigada ligera”, “Fuego de juventud”, “El príncipe valiente”, “El último hurra”, “Polyanna” y “Fiebre en la sangre” su último título para la gran pantalla.

Compartió rodaje con el collie más famoso del cine en “La cadena invisible”, “El cachorro de Lassie” y “El desafío de Lassie”. Interpretó al médico de la historia en “Jezabel” y “Cumbres Borrascosas” y nos regaló un inolvidable personaje a través de su Gwillym Morgan en “¡Qué verde era mi valle!”. Maravilloso.


Genuino actor americano, John Carradine debutó en la gran pantalla en 1930 con “Bright lights”. Le siguieron títulos como “El hombre invisible”, “La novia de Frankenstein”, “Satanás”, “María Estuardo”…

Y “Corazones indomables”, “Aguas pantanosas”, “Johnny Guitar”, “Sinuhé, el egipcio”, “Los diez mandamientos”, “La vuelta al mundo en 80 días”, “El hombre que mató a Liberty Valance”, “El gran combate”…

En los últimos años de su carrera, “El último magnate”, “Todo lo que usted quería saber sobre el sexo” y “Peggy Sue se casó”. Su filmografía, un total de 340 títulos entre el cine y la televisión.

Y en un sitio de honor de la historia del cine su Long Jack de “Capitanes intrépidos”, su Bob Ford de “Tierra de audaces”, su Hatfield de “La diligencia”… Y mi favorito, el predicador Casy de “Las uvas de la ira”. Muy grande Carradine.


Extraordinaria actriz americana, Thelma Ritter debutó en 1946 en el cine con un pequeño papel en “De ilusión también se vive”. “Carta a tres esposas”, “Papá, piernas largas”, “Solo ante el peligro”, “El hombre de Alcatraz”, “La conquista del Oeste” y “Boeing, boeing” son algunos de los títulos de su carrera, donde también la conocimos a través de los personajes de Birdie en “Eva al desnudo”, Alma en “Confidencias de medianoche” o Isabelle en “Vidas rebeldes”.

Y, por supuesto, como Stella en ”La ventana indiscreta”. Una gran actriz para la historia del cine.


Espléndido actor americano, Thomas Mitchell debutó en 1923 con “Six cylinder love”. Le siguieron “Horizontes perdidos”, “Caballero sin espada”, “Esmeralda, la zíngara”, “Hombres intrépidos”, “Las llaves del reino”, “Solo ante el peligro” o “Un gángster para un milagro”, su último título para la gran pantalla.

Mitchell nos dejó su huella a través de su Kid Dabb de “Sólo los ángeles tienen alas”, su Gerald O’Hara de “Lo que el viento se llevó”, su tío Billy de “¡Qué bello es vivir!” y su Josiah “Doc” Boone de “La diligencia”. Una imborrable huella.


Y Walter Brennan. “Furia”, “Rivales”, “Las aventuras de Tom Sawyer”, “Juan Nadie”, “Camino de la horca”, “El orgullo de los Yankees”, "Aguas pantanosas"...

... “Tener y no tener”, “Pasión de los fuertes", "El forastero”, "Río Rojo”,  “Tierras lejanas”, “Conspiración de silencio”, “Río Bravo”, “También un sheriff necesita ayuda”…

Y “El abuelo está loco”. Pues eso, Walter Brennan. Único.

A Roberto Béjar, un amigo cinéfilo musical de primera

domingo, 29 de mayo de 2011

Escenas para recordar (MEME)

ESCENA MÁS GRACIOSA

El genuino baile de “El Ceniciento”. Sí, empiezo con Jerry Lewis, estamos en La Gran Pantalla…

ESCENA MÁS TRISTE

El homenaje de Robert Prewitt a Maggio en “De aquí a la eternidad”. Montgomery Clift realmente nos sabe transmitir la tristeza de su personaje.

ESCENA MÁS ALEGRE

La escena del plató de televisión en “El candidato”. Escena alegre por natural, cotidiana, divertida y muy, muy contagiosa. Ay, Redford…

ESCENA AGRIDULCE

Rodrigo Mendoza queda liberado de su penitencia en “La Misión”. Yo, como Robert De Niro, río y lloro a la vez viendo esta escena. Y, como el niño guaraní, reflexiono.

ESCENA MÁS RARA

La del dúo musical que forman los protagonistas de “Delicatessen”. La verdad es que es deliciosamente rara la película entera. Recomiendo también mucho su banda sonora.

ESCENA MÁS PERTURBADORA

Frank (Henry Fonda) hace acto de presencia en “Hasta que llegó su hora”. Frente a él, tan sólo un niño. Tremenda escena.

ESCENA CON MÁS SUSPENSE

Creyéndose sola, Marnie (Tippi Hedren) lleva a cabo su robo. De pronto ve a la señora de la limpieza… Hitchcock, claro, en “Marnie, la ladrona”.

ESCENA MÁS ATERRADORA

El testimonio de Montgomery Clift en “Vencedores o vencidos”. No hace falta añadir más.

ESCENA MÁS ROMÁNTICA

La visión del mundo a través de los ojos de Dios en "Memorias de África". ¿Puede haber un regalo más romántico?

MEJOR DIÁLOGO

Butch Cassidy, Sundance Kid y el precipicio en “Dos hombres y un destino”. Qué diálogo y qué dos hombres.

MEJOR ESCENA SIN DIÁLOGO

El final de “Luces de la ciudad”. La maestría silenciosa de Charles Chaplin en estado puro.

MEJOR ESCENA DE PELEA

A mí es que no me gustan las peleas, ni siquiera en el cine. Con lo que me quedo con la pelea de boxeo de José Luis Ozores en “El tigre de Chamberí”. Inolvidable, la escena y José Luis. Qué grande.

MEJOR ESCENA MUSICAL

El impecable número de “América” de "West Side Story". Una coreografía de lujo.

MEJOR ESCENA DE BAILE

El baile de la construcción del granero en "Siete novias para siete hermanos", mi escena favorita de mi musical por excelencia.

MEJOR DISCURSO

El que nos regala el padre de la novia en “Adivina quién viene esta noche”. Y de paso me quito el sombrero ante la interpretación de Spencer Tracy.

MEJOR COMIENZO

El de “Matar un ruiseñor”. La mejor presentación de lo que vamos a ver a continuación. La mejor presentación de la niña protagonista.

MEJOR MUERTE

La de Obi Wan Kenobi (Alec Guinness) en "La guerra de las galaxias". Una muerte de lo más elegante. Que la fuerza te acompañe, joven Luke.

MEJOR CLIMAX

En una escena de “Horizontes de grandeza”, donde el personaje que interpreta Charles Bickford se va solo. Luego se le une su capataz y enseguida el resto de sus hombres… Y todo ello con un fondo musical maestro.

MEJOR FINAL

El de “El día de los tramposos”. Un final de antología para la historia del cine. Y de nuevo Henry Fonda…

LA ESCENA QUE JAMÁS DEBIÓ SER FILMADA

La de la muerte de la madre de “Bambi”. Que es una película infantil y, además, es la madre de Bambi…

LA MEJOR ESCENA DE LA HISTORIA

La del final de "Cinema Paradiso". La expresión de Jacques Perrin como Totó, personaje con el que más me he identificado yo de toda la historia del cine, ese maravilloso montaje de besos cortados… Y la magia de Ennio Morricone envolviéndolo todo… El mejor homenaje posible al cine.

Y ahora yo te paso a ti el testigo de seleccionar las mejores escenas del cine. Sí, a ti que has ido pensando en las tuyas propias según leías mi entrada. Pues hala, ya tardas.

Gracias, Cahiers y Miquel, por pensar en mí para este auténtico reto. Gracias a todos los que habéis participado ya en él. Y gracias a los que os habéis asomado a compartir esta entrada conmigo. Ha sido un placer.

martes, 24 de mayo de 2011

Thelma y Louise

Thelma Dickinson es una sumisa ama de casa a la que su marido trata sin ninguna consideración. Louise Sawyer es la mejor amiga de Thelma y trabaja como camarera en un bar. Ambas deciden escaparse durante un fin de semana para desconectarse por un rato de sus problemas.


En 1979, la guionista Callie Khouri escribía “Thelma y Louise”, su primer trabajo para la gran pantalla, al tiempo que trabajaba en una compañía de videos y anuncios publicitarios. Y en 1980 se unía a Ridley Scott como productor del proyecto cinematográfico que en principio ella misma se proponía dirigir. Rechazado el guión por varios estudios, el proyecto fue finalmente aceptado por la Metro Goldwyn Mayer.

Sin embargo, Khouri no se consideró lo suficientemente preparada para dirigir la película, con lo que se barajaron entonces diversos nombres entre los que se encontraban los de Richard Donner, Brian de Palma, John Carpenter o Sidney Lumet. Finalmente, sería el propio Ridley Scott quien llevaría a cabo de forma impecable la dirección del film.


La elección del reparto definitivo también llevó un largo proceso. En un principio, Scott y Khouri querían a Natalie Wood como Thelma y a Tuesday Weld como Louise. Pero Wood fallecía en 1981 y Weld se retiraba entonces del proyecto.

Y se inició así un prolongado casting para seleccionar a las dos actrices protagonistas de esta historia.

Mia Farrow, Jane Fonda, Lily Tomlin, Candice Bergen, Liza Minnelli Jessica Lange, Isabella Rossellini o Jodie Foster, entre otras muchas, hicieron una prueba para el papel de Thelma.


Finalmente fue elegida Geena Davis, actriz a la que el público americano había ya conocido a través de la gran pantalla en 1982 en su debut en “Tootsie”, y en otros títulos como “La mosca”, “Bitelchus” o “El turista accidental”, y a través de la televisión en diversas apariciones en populares series.


Geena no defraudó en absoluto como Thelma, haciendo de este personaje el mejor papel de su carrera cinematográfica. Está, sencillamente, magistral.

Michelle Pfeiffer, Melanie Griffith, Vanessa Redgrave, Glenn Close, Mary Steenburgen, Kim Basinger, Ellen Barkin, Anjelica Huston, Sigourney Weaver o Lorraine Bracco optaron al papel de Louise.


Susan Sarandon fue la seleccionada. Susan llevaba ya en la gran pantalla desde 1969 con títulos como “Primera plana”, “El carnaval de las águilas”, “La pequeña”, “Atlantic City” o “Pasión sin barreras”. Y era también rostro conocido de la televisión a través de series como “Anno Domini” o “Mussolini y yo”.


Como cabía esperar, Susan también bordó su personaje. Ella es directamente Louise.

La elección del resto del reparto que arropaba a las dos protagonistas también requirió su propia trabajo de casting.

Dustin Hoffman, Al Pacino, Jack Nicholson, Robert De Niro, Steve Martin, David Bowie, Tim Curry, Richard Gere, Pierce Brosnan o James Woods formaban la variopinta lista de candidatos al personaje del detective Hal Slocumb.


Pero fue finalmente Harvey Keitel el que consiguió el papel. Y qué decir de Keitel. Uno de los mejores actores de la historia del cine que debutó en la gran pantalla en 1967 y nos había hipnotizado ya a través de sus interpretaciones en “Malas calles”, “Alicia ya no vive aquí”, “Taxi driver”, “Los duelistas” o “La última tentación de Cristo”.


Harvey, cómo no, nos cautivó también como Hal otorgando además a su personaje una especial humanidad. Maravilloso.

Las respectivas parejas de Thelma y Louise en esta historia respondían a los nombres de Darryl y Jimmy.


Darryl, el marido de Thelma, nos llegó a través de Christopher McDonald, desde 1980 en la gran pantalla pero más conocido por la televisión. Christopher se nos hizo muy popular en 1994 gracias a su papel como presentador en “Quiz Show”.

En “Thelma y Louise” hay una escena en la que Darryl se cae al subirse en unos maderos apilados cerca de su garaje. Esta caída no estaba en el guión, fue real. Ridley Scott la consideró tan natural en la historia que la dejó para la película.

Jimmy es el novio de Louise. Para este personaje le fueron hechas pruebas a Kevin Costner, Bruce Willis, Rick Moranis o Chevy Chase.


Pero fue Michael Madsen el seleccionado en último término. Michael llevaba ya nueve años en la gran pantalla a travé de títulos como “Juegos de guerra”, “El mejor” o “The Doors”.

Al año siguiente de rodar “Thelma y Louise”, Quentin Tarantino le eligió para el personaje de Mr. Blonde/Vic Vega en “Reservoir Dogs”. Despues vendría su papel de Bud en las dos entregas de “Kill Bill”.


Un cuarto personaje masculino en esta historia, más secundario pero crucial en su desarrollo, era D.J., el atractivo autoestopista que tanto empeño tiene Thelma en subir a su coche.

Johnny Depp, Tom Cruise, Scott Baio, Christopher Atkins, Sean Penn o Kevin Bacon fueron algunos de los actores considerados para este papel. Christian Slater casi lo consiguió y George Clooney llegó a hacer cinco pruebas distintas para acceder a este personaje.


En un interesante giro del destino, Brad Pitt acababa de perder con William Baldwin la batalla por el papel de Brian McCaffrey en “Llamaradas” (1991). Baldwin tuvo que ser liberado de “Thelma y Louise” para rodar “Llamaradas” con lo que el personaje de D.J. quedó libre para Brad Pitt.


Brad había debutado en la gran pantalla en 1987 y llevaba tan sólo en su carrera pequeños papeles en títulos como “No hay salida” o “Golpe al sueño americano” y en diversas apariciones televisivas. “Thelma y Louise” fue su carta de presentación en la gran pantalla a través de su más que correcta interpretación de D.J.


Y un último personaje de la película que está muy presente en toda ella. Su magnífica banda sonora.


El compositor alemán Hans Zimmer, prestigioso creador musical que cuenta en su carrera con otras joyas como “Paseando a Miss Daisy”, “Matrimonio de conveniencia”, “El Rey León”, “La Roca”, “Gladiador”, “El caballero oscuro” o la reciente “Origen”, unía en “Thelma y Louise” su maestría a una inmejorable recopilación de canciones que completaban una de las mejores bandas sonoras cinematográficas.


Presentada fuera de concurso en Francia en el Festival de Cannes, “Thelma y Louise” fue estrenada en Estados Unidos, hace hoy 20 años, el 24 de Mayo de 1991.

Entre otros premios y nominaciones, obtuvo tan sólo el Oscar al mejor guón, aunque fue también nominada en las categorías de director, actriz (Susan Sarandon y Geena Davis), fotografía y montaje.

En esta ceremonia de los Premios de la Academia, Geena y Susan estaban nominadas en la categoría de mejor actriz, pero fue Jodie Foster la que ganó por “El silencio de los corderos”.


Ridley Scott estaba nominado como mejor director, pero fue Jonathan Demme el que se hizo con la estatuilla por “El silencio de los corderos”. Callie Khouri sí obtuvo el Oscar el mejor guión original, pero la estatuilla al mejor guión adaptado se la llevó Ted Tally… por “El silencio de los corderos”.

Curiosamente, o a lo mejor no, en 2001 Ridley Scott dirigía “Hannibal” y en 2002 Harvey Keitel participaba en “El dragón rojo”. Ambos títulos suponían la secuela y precuela, respectivamente, de “El silencio de los corderos”.


Los Globos de Oro también premiaron “Thelma y Louise” como mejor guión y la hicieron candidata además a mejor película y actriz (de nuevo Susan y Geena). Las dos actrices sí obtuvieron el David di Donatello y la película fue nominada también en los franceses Premios César.


Dos maravillosos personajes, un buen guión, una preciosa banda sonora y una inolvidable historia. En definitiva, una gran película, en todos los sentidos, que hoy sigue conservando la totalidad de sus valores.

“Bueno, no estamos en el fin del mundo, pero desde aquí se ve…”
(“Thelma y Louise”)