domingo, 10 de julio de 2011

Tod y Toby

Tod es un pequeño zorro al que su madre salva de unos cazadores, siendo después criado por la viuda Tweed. Toby es un pequeño perro sabueso al que su dueño entrena para cazar. Sin pensar en que sus naturalezas contrapuestas les enfrentarán algún día, Tod y Toby se hacen amigos de inmediato.


El 10 de Julio de 1981, hace hoy ya 30 años, se estrenaba en Estados Unidos “Tod y Toby” (The fox and the hound), producción animada de Wolfgang Reitherman y Art Stevens para la Walt Disney Production dirigida por Ted Berman, Richard Rich y Art Stevens.


El gran Mickey Rooney fue en el original la voz de Tod adulto. Nosotros escuchamos a Tod a través de Arturo Mercado.


Keith Coogan (nieto del mítico “chico” de Charles Chaplin) prestaba su voz en el original al Tod cachorro. Aquí lo oímos a través de A. Mendoza.


Toby adulto hablaba en América a través de Kurt Russell. En España lo escuchamos a través de Juan Antonio Edwards.


Y Corey Feldman (al que más tarde conoceríamos gracias a “Los Goonies” y “Cuenta conmigo”) le puso la voz al Toby cachorro. E. Mendoza prestó la suya para la versión española.


El guión de “Tod y Toby” estaba basado en “The fox and the hound”, libro escrito en 1967 por Daniel Pratt Manis, escritor americano que además fue periodista, fotógrafo y adiestrador de animales.


Y la música de la película la firmaba Norman “Buddy” Baker, compositor americano creador también de otras bandas sonoras de Disney como los cortometrajes de Winnie Pu, “El abuelo está loco”, “Un ángel para Charlie” o “Un candidato muy peludo”.

“Tod y Toby” contaba también con el talento musical de Richard O. Johnston, Stan Fidel, Jim Stafford y Jeffrey C. Patch en sus canciones “Best of friends”, “Lack of education”, “A huntin’ man”, “Appreciate the Lady” y “Goodbye may seem forever”.


La actriz americana Jeannette Nolan era en el original la viuda Tweed, personaje que doblaba para España Beatriz Aguirre.


Al cazador Amos Slade le prestó su voz americana Jack Albertson. Nosotros le escuchamos a través de Cyro Calderón.


Pat Buttram, una voz habitual de los estudios Disney, hablaba en el original a través del inseparable compañero de Amos, Jefe. Aquí en España le oímos gracias a Francisco Colmenero.


La actriz y cantante Pearl Bailey le prestaba su voz a Mamá Búho en la versión americana. Para nosotros lo hizo Carmen Donadío.


Tod y Toby” fue en su momento la película más cara de Disney con un presupuesto de doce millones de dólares. También fue la primera película animada producida por Walt Disney Productions desde “Los rescatadores” (1977) y tuvo una de las producciones más difíciles de la historia de clásicos animados del estudio.

Iniciado el proyecto en 1977, contaba en su mayor parte con jóvenes animadores que el estudio había ido reclutando durante los años 70. Pero muchos de los nuevos animadores no estaban conformes con el nuevo estilo de animación, entre otros, Don Bluth que decidió irse de allí y crear su propio estudio. Y a Bluth le siguieron una buena parte de los animadores.


Además, durante la producción de la película, el estudio sufrió el robo de gran parte del material ya elaborado y hubo que comenzar desde el principio. Cuando al fin se estrenó en 1981, no obtuvo demasiado éxito, principalmente por parte de la crítica.


Tod y Toby” fue el ultimo título en el que trabajaron leyendas de la animación como Ollie Johnson o Frank Thomas, pero también el primero donde dieron sus primeros pasos animadores tan reconocidos después como Glen Keane, responsable más adelante de personajes animados de “La sirenita” (1989) o “Pocahontas” (1995).


Los inseparables Trabalenguas y Dinky hablaban en el original a través de los actores Paul Winchell y Richard Bakalyan, respectivamente En España los oímos en las voces de P. Larrañaga y Hector Lee.


Vixey, la compañero adulta de Tod, tenía la voz en el original de la actriz y cantante Sandy Duncan. En la versión española, nos llegó a través de Diana Santos.


Y los personajes del Puercoespín y del Tejón tenían el gran honor de hacerse oír por dos grandes actores del cine clásico: John Fielder y John McIntire, respectivamente. Aquí los oímos en las voces de Polo Ortín y Pedro de Aguillón.

Entre las curiosidades de esta producción, el que fuera la primera película de animación que se presentaba en sonido Dolby.


O el hecho de que Wolfgang Reitherman, uno de sus productores, llevara al estudio a la mascota de su hijo, un zorro, como referencia para los animadores.


O el que Art Stevens, co director del film, sirviera como modelo de acción en vivo para el personaje del cazador Amos Slade.


O que el gruñido del oso al que se enfrenta Toby fuera el mismo gruñido emitido por Shere Khan en “El Libro de la Selva” (1967) y por Brutus y Nerón, los cocodrilos de “Los rescatadores” (1977).


Tod y Toby” hacía el número 24 entre los títulos hoy ya clásicos de Walt Disney. Tras esta película llegarían otras como “Tarón y el caldero mágico”, “Oliver y su pandilla”, “La sirenita”, “La bella y la bestia”, “Aladdin”, ”El rey león”, “Pocahontas”, “El jorobado de Notre Dame”, “Mulan”, “Tarzán”… La magia Disney, de manera diferente, seguía brillando a toda pantalla.

lunes, 4 de julio de 2011

El silbido Morricone



Estrenada el 12 de Septiembre de 1964 en Italia, supuso el primer trabajo conjunto entre Sergio Leone y Ennio Morricone. Tras considerar a Henry Fonda, Leone ofreció el papel principal a James Coburn, que resultó demasiado caro. Charles Bronson lo rechazó por su guión y le llegó el papel entonces a Richard Harrison, que lo rechazó también pero sugirió en su lugar al protagonista de la serie televisiva “Rawhide”, quien tampoco lo aceptó pero propuso a su coestrella, Clint Eastwood. El resto ya es historia.


Compositor, director de orquesta, arreglista, músico, silbador… Alessandro Alessandroni, nacido en Marzo de 1925 en Roma, ha trabajado en unas 50 bandas sonoras para el cine y el documental, siendo su trabajo más notable el realizado junto a Ennio Morricone y Sergio Leone.



Estrenada el 18 de Diciembre de 1965 en Italia. Sergio Leone quería a Lee Marvin para el papel del Coronel Douglas Mortimer, pero cuando el actor le pidió más dinero, Leone lo cambió por Lee Van Cleef. A excepción de Clint Eastwood, los actores Mario Brega, Benito Stefanelli, Aldo Sanbrell y Antonio Molino Rojo son los únicos que aparecen en la completa trilogía del dólar.


Los caminos de Alessandroni y Morricone se cruzaron mientras ambos trabajaban en la televisión italiana. La amistad fue creciendo entre ellos y Morricone pronto le requirió para tocar la guitarra y crear las voces de los coros de sus bandas sonoras.



Estrenada el 23 de Diciembre de 1966 en Italia. Como Sergio Leone apenas hablaba inglés y Eli Wallach apenas el italiano, se comunicaban el uno con el otro en francés. Según el propio Wallach, Leone le eligió para el papel de Tuco no tras verle en “Los siete magníficos” sino tras verle como bandido en “La conquista del Oeste”.


Cuando en 1964 Sergio Leone eligió a Ennio Morricone para la banda sonora de sus spaguetti westerns, Morricone no dudó en incluir a Alessandro Alessandroni en su obra musical, tanto las maravillosas voces de sus coros como su talento único como silbador. La formación coral I Cantori Moderni y él se convirtieron en piezas esenciales en la música de estas películas.

En España, estas bandas sonoras creadas por Morricone y Alessandroni fueron enormemente popularizadas a través de Curro Savoy, también conocido como "el rey del silbido".


Nacido en Andújar (Jaén) en 1948, como Kurt Savoy fue pionero de la guitarra eléctrica en nuestro país en los años 60. Apareció en diversos programas radiofónicos como cantante y en múltiples espacios televisivos como “Los Chiripitiflaúticos”, “La casa de los Martínez” o los presentados por Alfredo Amestoy.

Y desde mediados de los 60 hasta mediados de los 70, su popularidad fue en aumento gracias a su habilidad para silbar melodías. Capaz de silbar desde rock hasta jazz pasando por el flamenco, consiguió un gran éxito por sus interpretaciones silbadas de las bandas sonoras de Morricone y Alessandroni.


Estrenada el 21 de Diciembre de 1968 en Italia. Tras completar la trilogía del dólar, Leone no quería hacer otro western  y comenzó a trabajar en “Érase una vez en América”.  Dado el éxito obtenido en Estados Unidos con su trilogía del Oeste, quiso producir aquí su nuevo proyecto y comenzó a promocionarlo.

Pero los estudios americanos no aceptaron llevarlo a cabo hasta que no hiciera un western más para ellos. Con lo que Leone decidió iniciar una nueva trilogía: “Hasta que llegó su hora”, “¡Agáchate, maldito!" y “Érase una vez en América”, tres períodos históricos distintos que endurecieron a América.

 Alessandro Alessandroni, un extraordinario director de coros… Él también es capaz de silbar como si fuera un instrumento más… Una cosa es cierta, sin el sonido de su silbido esas películas no serían lo que son 
(ENNIO MORRICONE)

viernes, 1 de julio de 2011

PETER FALK

Una versión chapucera de Sherlock Holmes. Tiene aspecto de haber sido víctima de una inundación.  Uno siente pena por él. Parece ser incapaz de ver nada, pero en realidad lo está viendo todo. Bajo tanto desaliño, hay una mente brillante trabajando


En 1971, Peter Falk aceptaba encarnar en la televisión a un singular detective por el que ya sería reconocido durante toda su vida. Y aunque la serie de “Colombo” tan sólo duró hasta 1989, el personaje siguió apareciendo posteriormente en diversos telefilmes hasta 2003.

Por este papel, Falk fue candidato diez veces a los Emmy, ganando en cuatro ocasiones, y en nueve a los Globos de Oro, de los que obtuvo tan sólo uno.


Nacido en Nueva York el 16 de Septiembre de 1927, Peter Michael Falk provenía de una familia con raices polacas, húngaras y checas. Apasionado de los deportes, compitió en atletismo, béisbol y baloncesto, alistándose más adelante como cocinero en la marina mercante.


A mediados de los años 50 comenzó su dedicación al teatro en una compañía de actores aficionados y en 1956 se mudó a Nueva York para probar fortuna, consiguiendo pronto una gran reputación en los escenarios teatrales.


Durante los años 60 no dejó de trabajar en televisión y cine, en películas como “La carrera del siglo”, “El mundo está loco, loco, loco” o “La batalla de Anzio”. En 1969 actuó junto a John Cassavetes en el film italiano “Las Vegas 1970”.


Y un año más tarde, Cassavetes le dirigía en “Maridos”. La creciente amistad entre ambos les volvía a unir en “Una mujer bajo la influencia” donde Falk formaba pareja con Gena Rowlands, mujer en la vida real de Cassavetes, “Mikey y Nicky”, “Opening night”, “Un hombre en apuros” e incluso en un episodio de “Colombo”.


En la década de los 70 y 80, Peter Falk siguió apareciendo en la gran pantalla dirigido por Robert Moore en “Un cadáver a los postres”, por William Friedkin en “El mayor robo del siglo”, por Arthur Hiller en “Los suegros”, por Wim Wenders en “Cielo sobre Berlín” y “¡Tan lejos, tan cerca!” o por Rob Reiner en  La princesa prometida”.


Candidato al Oscar en 1960 por “El sindicato del crimen”, fue también nominado en ese mismo año a los Emmy por la serie “The law and Mr. Jones”. Un año más tarde, y dirigido por Frank Capra, volvía a ser candidato por “Un gángster para un milagro” y a estar nominado a un Emmy por su aparición en la serie The Dick Powell Show”.

Tristemente, el pasado 23 de Junio, Peter Falk nos dejaba a los 83 años de edad. Sí, perdíamos al teniente Colombo, emblemático personaje televisivo por el que siempre será recordado. Pero, además, se nos iba un gran actor de la pantalla y del escenario teatral.


Por cierto, sólo una cosa más… Muchas gracias, Peter, y hasta siempre.

Peter tenía una gran capacidad para pasar de la comedia al drama.
Podría romperte el corazón, pero también la mandíbula
(William Friedkin)

sábado, 25 de junio de 2011

Guapísimas a toda pantalla

"La invención italiana más bella desde el espaguetti"
(David Niven)


Tunecina de nacimiento, Claudia Cardinale enamoró ya a la cámara cinematográfica por su espectacular belleza y sus dotes naturales para la actuación en su segunda película, la divertidísima “Rufufú”. Después, fue dirigida por los mejores nombres del cine italiano. Pietro Germi en “Un maldito embrollo”, Federico Fellini en “Fellini 8 1/2”, Luigi Comencini en “La ragazza di Bube” o Luchino Visconti en “Rocco y sus hermanos” y “El gatopardo”. También trabajó a las órdenes de Blake Edwards en “La pantera rosa” o de Henry Hathaway en “El fabuloso mundo del circo”. Y compartió cartel con Jacques Perrin en “La chica con la maleta”, Marcello Mastroianni en “El bello Antonio”, Anthony Quinn en “Mando perdido” o Lee Marvin y Jack Palance en “Los profesionales”. En su fructífera carrera interpretativa, dos grandes personajes femeninos. Su Jill McBain de “Hasta que llegó su hora” y su Ida Ramundo en la serie de televisión “La historia”.


Tras una estimable carrera en la televisión, Grace Kelly deslumbraba a la gran pantalla con su elegante belleza en “Solo ante el peligro”. Bajo las órdenes de John Ford rodó “Mogambo” y fue elegida por Alfred Hitchcock como protagonista de tres de sus historias: “Crimen perfecto”, “La ventana indiscreta” y “Atrapa a un ladrón”, formando con Cary Grant en ésta última una de las parejas más impresionantes de la gran pantalla. Compartió cartel con Bing Crosby en “La angustia de vivir” y “Alta sociedad”, y junto a Alec Guinness y Louis Jourdan en “El cisne”, su penúltima película, donde daba vida a la Princesa Alexandra.


Vivien Leigh debutó en la gran pantalla en 1935 en “Things are looking up”. Después vendrían otros títulos como “La mujer enigma” o “Un yanqui en Oxford” antes del que sería indiscutiblemente el papel de su carrera cinematográfica, la singular Scarlett O’Hara de “Lo que el viento se llevó”. Junto a su marido, Laurence Olivier, formó una de las más impresionantes parejas del cine en cintas como “Fuego sobre Inglaterra”, “21 días” y “Lady Hamilton”. Pero Vivien también nos dejó otros personajes inolvidables, como su Myra de “El puente de Waterloo”, su Anna Karerina en la película de título homónimo y, por supuesto, su Blanche Dubois de “Un tranvía llamado deseo”.


Tras hacerse un rostro familiar en la pequeña pantalla, Michelle Pfeiffer debutó en el cine en 1980 con “Volvió el amor”. Y la pudimos ver también en otros títulos como “El precio del poder” y “Cuando llega la noche” antes de maravillarnos con su impresionante belleza como Isabeau en “Lady Halcón”. Después llegarían “Las brujas de Eastwick”, “Conexión Tequila”, “Las amistades peligrosas”, “Los fabulosos Baker Boys”, “Frankie y Johnny”, “Intimo y personal” o “Heredarás la tierra”.


Natalie Wood debutó en la gran pantalla a la edad de cinco años en “The moon is dowd”. A este título seguirían otros como “De ilusión también se vive”, “El fantasma y la señora Muir” o “La promesa verde”. Y a lo largo de su carrera nos dejó también inolvidables personajes como su Judy de “Rebelde sin causa”, su Debbie de “Centauros del desierto”, su Wilma de “Esplendor en la hierba”, su Maggie de “La carrera del siglo” o su Daisy Clover de “La rebelde”. Y, por supuesto, su maravillosa María de “West Side Story”.


“Vacaciones en Roma” supuso el descubrimiento para el cine de una cara con ángel que respondía al nombre de Audrey Hepburn. Tras este personaje, otros tan encantadores como los de “Sabrina”, “Guerra y paz”, “Arianne”, “Historia de una monja”, “La calumnia”, “Charada” o “My fair lady”. Y por supuesto, Holly Golightly, inolvidable Audrey en “Desayuno con diamantes”.


Uno de los indiscutibles sex symbol del cine por excelencia, Brigitte Bardot inició su carrera cinematográfica a los 18 años con “Le trou normand”. Título al que seguirían otros como “Un médico en la marina”, “Las maniobras del amor”, “Y Dios creó a la mujer”, “¡Viva María!”, “Historias extraordinarias”, “Shalako” o “Las petroleras”, película ésta que la emparejaría con Claudia Cardinale.


La singular belleza de Halle Berry apareció en pantalla por vez primera en 1991 en la película “Fiebre salvaje”. A este título siguieron “Strictly Business”, “El ultimo boy scout” y “Los Picapiedra”. Más tarde, la pudimos ver también en “X-Men”, “Monster’s Ball”, “Muere otro día” o “Catwoman”.


El animal más bello del mundo, Ava Gardner, debutó en la gran pantalla junto a Myrna Loy y William Powell en 1941 en la película “La sombra de los acusados”. Y apareció después junto a Bela Lugosi en “La casa encantada” antes de deslumbrarnos con su espectacular belleza en “Forajidos”, esta vez junto a Burt Lancaster. A este título siguieron otros como “Venus era mujer”, “Pandora y el holandés errante”, “Magnolia”, “Las nieves del Kilimanjaro” o “Los caballeros del rey Arturo”. Descubrimos su lado más divertido en “Mogambo” o “La cabaña” y nos dejó personajes para la historia del cine como su María Vargas de “La condesa descalza”, su baronesa Natalie de “55 días en Pekín”, su Maxime de “La noche de la iguana” o su impresionante Lily Langtry de “El juez de la horca”.


Dos años después de su debut cinematográfico, Romy Schneider fue conocida en la gran pantalla a través de Sissi, personaje que repetiría en otros cuatro títulos cinematográficos. Y pudimos seguir admirando su increíble belleza en clásicos como “A pleno sol”, “El cardenal”, “La piscina”, “Lo importante es amar” o “Testimonio de mujer”, su último papel para el cine.


Rita Hayworth comenzó su carrera en el cine como extra en 1934. Compartió más adelante cartel con Cary Grant en “Sólo los ángeles tienen alas”, con James Cagney en “La pelirroja”, con Tyrone Power en “Sangre y arena”, con Orson Welles en “La dama de Shangai” y, por supuesto, con Glenn Ford en “Gilda”. Y bailó con Gene Kelly en “Las modelos” y con Fred Astaire en “Desde aquel beso” y “Bailando nace el amor”.
Nunca hubo una mujer como Rita.


En 1957, en “Santa Juana”, debutaba en la gran pantalla Jean Seberg, bellísimo rostro que nos seguiría enamorando en otros títulos ya clásicos como “Buenos días, tristeza”, “Al final de la escapada” o “Lilith”. Jean fue también Elizabeth en la genial “La leyenda de la ciudad sin nombre”.


Charlize Theron debutó en el cine en la tercera entrega de “Los chicos del maíz", título al que siguieron “The Wonders”, “Pactar con el diablo”, “La cara del terror” o “Las normas de la casa de la sidra”. Charlize también fue Laura Kensington en “La maldición del escorpión de jade”, Stella en “The italian job” y Aileen en “Monster”.


En 1940 Gene Tierney se asomaba a la gran pantalla compartiendo cartel con Henry Fonda en “La venganza de Frank James”. A este título siguieron otros clásicos del cine como “La ruta del tabaco”, “El hijo de la furia” o “El diablo dijo no” antes de dar vida Gene a uno de los personajes fundamentales de su carrera en “Laura”. Fue también Ellen en “Que el cielo la juzgue”, Isabel en “El filo de la navaja”, Lucy en “El fantasma y la señora Muir” y Dolly Harrison en “Tempestad sobre Washington”.


La personalísima belleza y elegancia de Katharine Hepburn acompañó a la actriz durante toda su carrera cinematográfica. En 1932 debutaba en la gran pantalla en “Doble sacrificio” bajo las órdenes de George Cukor, director con el que también coincidiría en su primera etapa en otros títulos ya clásicos como “La gran aventura de Sylvia” o “Vivir para gozar”. Perfecta pareja en la comedia clásica americana de Spencer Tracy y de Cary Grant, Katharine forma parte ya de la historia del cine a través de un sinfín de personajes que parecían escritos expresamente para ella. Jo March (“Las cuatro hermanitas”), Susan Vance (“La fiera de mi niña”), Tracy Lord (“Historias de Filadelfia”), Amanda Bonner (“La costilla de Adán”), Rose Sayer (“La reina de África”), Jane Hudson (“Locuras de verano”), la condesa Aurelia (“La loca de Chaillot”) y, por supuesto, la encantadora Ethel Thayer (“En el estanque dorado”).

"Supe que era inusual, distinta, no había ninguna como ella. Kathy no se parecía a los años 30, sino a sí misma. Luego las mujeres empezaron a imitarla y la década se pareció a ella"
(George Cukor)