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viernes, 1 de julio de 2011

PETER FALK

“Una versión chapucera de Sherlock Holmes. Tiene aspecto de haber sido víctima de una inundación.  Uno siente pena por él. Parece ser incapaz de ver nada, pero en realidad lo está viendo todo. Bajo tanto desaliño, hay una mente brillante trabajando”


En 1971, Peter Falk aceptaba encarnar en la televisión a un singular detective por el que ya sería reconocido durante toda su vida. Y aunque la serie de “Colombo” tan sólo duró hasta 1989, el personaje siguió apareciendo posteriormente en diversos telefilmes hasta 2003.

Por este papel, Falk fue candidato diez veces a los Emmy, ganando en cuatro ocasiones, y en nueve a los Globos de Oro, de los que obtuvo tan sólo uno.


Nacido en Nueva York el 16 de Septiembre de 1927, Peter Michael Falk provenía de una familia con raices polacas, húngaras y checas. Apasionado de los deportes, compitió en atletismo, béisbol y baloncesto, alistándose más adelante como cocinero en la marina mercante.


A mediados de los años 50 comenzó su dedicación al teatro en una compañía de actores aficionados y en 1956 se mudó a Nueva York para probar fortuna, consiguiendo pronto una gran reputación en los escenarios teatrales.


Durante los años 60 no dejó de trabajar en televisión y cine, en películas como “La carrera del siglo”, “El mundo está loco, loco, loco” o “La batalla de Anzio”. En 1969 actuó junto a John Cassavetes en el film italiano “Las Vegas 1970”.


Y un año más tarde, Cassavetes le dirigía en “Maridos”. La creciente amistad entre ambos les volvía a unir en “Una mujer bajo la influencia” donde Falk formaba pareja con Gena Rowlands, mujer en la vida real de Cassavetes, “Mikey y Nicky”, “Opening night”, “Un hombre en apuros” e incluso en un episodio de “Colombo”.


En la década de los 70 y 80, Peter Falk siguió apareciendo en la gran pantalla dirigido por Robert Moore en “Un cadáver a los postres”, por William Friedkin en “El mayor robo del siglo”, por Arthur Hiller en “Los suegros”, por Wim Wenders en “Cielo sobre Berlín” y “¡Tan lejos, tan cerca!” o por Rob Reiner en  “La princesa prometida”.


Candidato al Oscar en 1960 por “El sindicato del crimen”, fue también nominado en ese mismo año a los Emmy por la serie “The law and Mr. Jones”. Un año más tarde, y dirigido por Frank Capra, volvía a ser candidato por “Un gángster para un milagro” y a estar nominado a un Emmy por su aparición en la serie “The Dick Powell Show”.

Tristemente, el pasado 23 de Junio, Peter Falk nos dejaba a los 83 años de edad. Sí, perdíamos al teniente Colombo, emblemático personaje televisivo por el que siempre será recordado. Pero, además, se nos iba un gran actor de la pantalla y del escenario teatral.


Por cierto, sólo una cosa más… Muchas gracias, Peter, y hasta siempre.

“Peter tenía una gran capacidad para pasar de la comedia al drama.
Podría romperte el corazón, pero también la mandíbula”
(William Friedkin)

lunes, 20 de diciembre de 2010

La gran carrera de Blake Edwards


El pasado Miércoles se nos iba todo un referente de la comedia americana. A los 88 años de edad nos dejaba Blake Edwards, uno de sus directores más significativos.

Nacido como William Blake Crump en Tulsa (Oklahoma) el 26 de Julio de 1922, comenzó su trayectoria como actor a principios de los años 40. Pero pronto se especializó como guionista para la televisión y, más adelante, para la gran pantalla donde ya dirigió también sus primeros títulos. 


Edwards achacaba a la comedia el poder de mantener su salud mental en un mundo disparatado. Su estilo visual combinaba los mejores elementos de la comedia muda con un hilo narrativo en el que habitualmente había espacio para el dolor, la tristeza y las miserias.

"Recoged las rosas mientras podáis, largos son los días de vino y rosas, de un nebuloso sueño surge nuestro sendero. Y se pierde en otro sueño”
(“Días de vino y rosas")


Jack Lemmon rechazó el papel de Eddie Felson en “El buscavidas” por participar en “Días de vino y rosas”.  Nominado al Oscar por su magistral interpretación, coincidió en su categoría con otras cuatro grandes caracterizaciones: Burt Lancaster en “El hombre de Alcatraz”, Marcello Mastroianni en “Divorcio a la italiana”, Peter O´Toole en “Lawrence de Arabia” y Gregory Peck, quien finalmente obtuvo el galardón por “Matar un ruiseñor".


Lee Remick, magnífica en su difícil papel, también fue nominada junto a otras cuatro grandes interpretaciones: Bette Davis en “¿Qué fue de Baby Jane?", Katharine Hepburn en “Larga jornada hacia la noche”, Geraldine Page en “Dulce pájaro de juventud” y Anne Bancroft, quien se hizo finalmente con la estatuilla por “El milagro de Anna Sullivan".

La película sí obtuvo el Oscar a la mejor canción para “Days of wine and roses”, maravilloso tema de Henry Mancini.

“Si una chica tiene menos de 21 años, la protege la ley. Si tiene más de 65, la protege la naturaleza. Entre estas dos edades, el campo está libre”
(“Operación Pacífico”)


El guión de “Operación Pacífico” se basó en un argumento de Paul King y Joseph Stone y evocaba varios hechos reales. Algunos “gags” como el de la denegación de un pedido de papel higiénico tras un año de demora por inadecuada identificación del producto solicitado, por ejemplo, ocurrieron en la vida real.

También es cierto que existió un submarino al que pintaron de rosa, aunque no hubo ninguno que se llamara "Tigre del mar". Cary Grant y Tony Curtis dirigidos por Blake Edwards. Suficiente, ¿no?

“Tenemos un refrán en la India”
“¿Sí? "
“ Sí ”
“ ¿Bien? ”
"¿Bien qué? ”
(“El guateque”)


El guión original de “El guateque”, coescrito por el propio Blake Edwards y protagonizado por un Peter Sellers en su mejor momento, constaba tan sólo de 63 páginas debido, en parte, a los múltiples "gags" visuales y al humor tipo “slapstick” de la película y, sobre todo, por su carácter improvisado, dado que la mayoría de las escenas surgieron durante el mismo rodaje.

Esta forma improvisada de rodar fue posible gracias a contar Edwards con un sistema de TV de reproducción instantánea, que permitía al equipo ver las escenas justo después de rodarlas.

“¡Me gustaría ver al Gran Leslie intentar hacer esto!”
(“La carrera del siglo”)


"La carrera del siglo”, homenaje al cine cómico mudo de los pioneros Hal Roach y Mack Sennett, inspiró más adelante a los famosos “Autos Locos” de Hanna-Barbera.

Tony Curtis, Jack Lemmon y Natalie Wood protagonizaban esta divertida comedia en la que Blake Edwards hacía su último cameo como actor.

“Soy una mujer enamorada de un hombre pero que finge ser un hombre”
(“Victor o Victoria")

“Victor o Victoria” está basado en “Victor und Viktoria”, una divertida película alemana de 1933, y se convirtió después, en 1995, en un exitoso musical de Broadway también dirigido por Blake Edwards y protagonizado por Julie Andrews.


Las canciones de la película compuestas, cómo no, por Henry Mancini, conforman una de las mejores bandas sonoras de la historia del cine musical con títulos como “You and me”, con un magnífico Robert Preston, o “Chicago, Illinois”. Y, sobre todo, “Le Jazz Hot”, cantada por Julie Andrews en una de las mejores escenas musicales del séptimo arte.

“Los días rojos son terribles y en esos momentos lo único que me viene bien es ir a Tiffany’s porque nada malo me puede ocurrir allí”
(“Desayuno con diamantes”)

“Desayuno con diamantes”, una de las obras más conocidas de Blake Edwards, le llegó de rebote. John Frankenheimer, encargado en un principio de dirigir el film, abandonó el proyecto en el último momento. Gran oportunidad para Edwards de regalarnos una maravillosa película y un maravilloso personaje de Truman Capote, Holly Golightly, encarnado, además, por una inolvidable Audrey Hepburn.


“Desayuno con diamantes” dejó, además, un sinfín de curiosidades. Como el que se llegaran a utilizar hasta nueve felinos para encarnar a “Gato”. O el que Mancini escribiera “Moon River” especialmente para Audrey Hepburn, cuya versión que nos canta en la película era considerada como la mejor por el compositor.

O el que, a pesar de que George Peppard era estudiante del Método, estilo que a Hepburn le costaba asimilar, los dos actores se hicieron grandes amigos para toda la vida. Qué suerte para ambos, ¿no?


A los 82 años, al recibir el Oscar Honorífico con la música de fondo de la pantera rosa, Edwards apareció en silla de ruedas, con un pie escayolado y lanzándose vertiginosamente contra un supuesto muro del otro lado del escenario. Genial. Viniendo de él no podía ser de otra manera...

También le dedicó la estatuilla a su mujer, Julie Andrews, con estas palabras: “Gracias a esa mujer inglesa con voz de soprano incomparable y vocabulario promiscuo”.


Blake Edwards obtuvo en 1983, por “Victor o Victoria”, el César francés a la mejor película extranjera y el italiano David de Donatello al mejor guión. Y en 1993 se le otorgaba el Preston Sturges Award en los Director Guild of America.

Además, fue nominado al Oscar al mejor guión en 1981 por “Victor o Victoria” y a los Globos de Oro en 1963 como mejor director por “Días de vino y rosas".


Gracias, Blake, por títulos como “Chantaje contra una mujer”, “Darling Lili”, “Diagnóstico: asesinato”, “10, la mujer perfecta”, “Así es la vida”… Y “La Pantera Rosa”.

Gracias, además, por esas maravillas llamadas “El guateque”, “Días de vino y rosas”, “La carrera del siglo”, “Operación Pacífico”, “Victor o Victoria” y mi preferida, “Desayuno con diamantes”.


Gracias también por haber formado con el gran Henry Mancini uno de las parejas más imprescindibles de la gran pantalla. “Desayuno con diamantes”, “Días de vino y rosas”, “La pantera Rosa”, “La carrera del siglo”, “El guateque”, “Victor o Victoria”… Verdaderas obras maestras del mundo musical.


Y muchas, muchas gracias, sobre todo, por haber derrochado siempre, a lo largo de tu vida, tu simpatía y tremendo buen humor y habernos contagiado una sana alegría a través de tu increíble maestría en el mundo de la comedia.


Desde La Gran Pantalla, Blake, brindamos contigo.

“No sería capaz de sobrevivir en la vida si no hubiera sido capaz de ver el dolor de forma cómica. Así que, cuando plasmo la vida en la gran pantalla, a menudo hago mención a cosas que me han ocurrido o uso metáforas que se refieren a ellas”
(BLAKE EDWARDS)

"My huckleberry friend, Moon River…. And me”

lunes, 4 de octubre de 2010

TONY CURTIS

La comedia americana mostraba el pasado Miércoles su lado más triste. Tony Curtis, uno de sus más sólidos representantes, nos dejaba a los 85 años de edad.


Nacido el 3 de Junio de 1925 en Nueva York, Bernard Schwartz provenía de una familia de inmigrantes húngaros. Su padre era sastre y vivían en la parte posterior de su negocio en el barrio del Bronx.


Tras ingresar en la escuela de interpretación Dramatic Workshop de Nueva York, donde compartió aula con Walter Matthau, en 1948 recibió de la Universal su primer contrato para Hollywood, trabajando como galán en películas como “El abrazo de la muerte”,  “Mi mula Francis” o “Winchester 73”. Cambió entonces su nombre por el de Tony Curtis, habiendo utilizado antes otros como James o Anthony Curtis. 


En 1953 consiguió su primer éxito con “El gran Houdini”, donde daba vida al famoso ilusionista. Y fue afianzando su carrera cinematográfica con títulos como “Coraza negra”, “Trapecio”, “Chantaje en Broadway” o “Los vikingos”. 


Y en 1958 consiguió su única nominación al Oscar por su interpretación, junto a Sidney Poitier, en “Fugitivos”, papel por el que Curtis también fue nominado en los Globos de Oro y en los británicos Premios Bafta.


Pero fue en 1959 cuando dio el salto definitivo a la fama, junto a Marilyn Monroe y Jack Lemmon, en “Con faldas y a lo loco”.

“Era perfecta. Ingeniosos diálogos y frescas actuaciones. Billy Wilder estuvo brillante y Jack Lemmon y yo lo pasamos muy bien juntos, aunque veníamos de sitios diferentes. Pero nos equilibramos el uno con el otro”


Impecable historia de unos músicos que, obligados a escapar de la mafia en el Chicago de la ley seca, deciden travestirse e irse de gira a Miami con una orquesta de mujeres. Tony incluso se permitió aquí licencias como la de parodiar el acento del mismísimo Cary Grant en la famosa escena de la playa.

“Entablé una buena amistad con muchos de los actores con los que trabajé. Gregory Peck, Burt Lancaster, Jack Lemmon y Cary Grant… Cary Grant… El actor más grande de todos los tiempos. Podía haber elegido a otro, pero me otorgó el privilegio de estar con él en una película. Jesús. Estar en una película con Cary Grant. Conocerle fue una de las mejores cosas que me han pasado en la vida. Y fue él también la razón por la que yo quise ser actor”


Tony Curtis compartió cartel en la divertida “Operación Pacífico” (1959) con Cary Grant, ya entonces maestro indiscutible de la comedia americana. Curtis aprendió de él en el terreno cómico y terminó dedicándole claros homenajes en algunas escenas de su filmografía, detalle por el que Grant diría: “ Tony Curtis es capaz de imitar a Cary Grant mejor que yo".


Después vendrían recordadas actuaciones de Curtis en títulos hoy ya clásicos como “Espartaco” o  “Taras Bulba”, volviendo después el actor al más puro terreno de la comedia de la mano de Blake Edwards, y de nuevo junto a Jack Lemmon, en “La carrera del siglo”.


O en “Boeing, Boeing” (1965), donde compartió cartel con otro gran cómico, Jerry Lewis, al que le unió siempre una gran amistad.

Como anécdota curiosa añadir que, en su momento, Lewis rechazó el papel de Jerry/Daphne (que finalmente interpretaría Jack Lemmon) de “Con faldas y a lo loco”. Lemmon recibió una nominación al Oscar por su actuación y, según cuenta Jerry, le estuvo enviando cada año desde entonces una caja de chocolates en agradecimiento por haber rechazado este papel.

“Excelente actor de grandiosa improvisación”
(Roger Moore)


Tras prestar su voz para “La semilla del diablo” y compartir cartel con Henry Fonda en “El estrangulador de Boston”, Curtis pasó a la pequeña pantalla, junto a Roger Moore, con la serie “Los persuasores”. Después vendrían otras series como “McCoy” y “Las Vegas”.


"La pintura significa mucho más para mí que cualquier actuación que haya podido hacer"


A partir de los años 80, Tony siguió trabajando para la gran pantalla pero concentrando ya más su tiempo en su otra pasión, la pintura. En 1989 vendió obras por un valor de más de un millón de dólares en su primer día de exposición en Los Ángeles y algunos de sus trabajos se encuentran permanentemente expuestos en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.

Más adelante se instaló definitivamente en Las Vegas, donde creó el Shiloh Horse Rescue and Sanctuary, un refugio para caballos abandonados o sometidos a abusos situado en la frontera entre California-Nevada. Y en 2002 participó en una de las giras del musical “Sugar”, basado en “Con faldas y a lo loco”, donde interpretó a Osgood Fielding, Jr, el pretendiente de Jack Lemmon en la película.

“La fama es otra profesión. Siento que tengo dos profesiones, la profesión de ser actor y la profesión de ser famoso”

Tony Curtis fue reconocido en el año 2000 con un Premio Honorífico en el Festival de Sitges. Un año más tarde recibía un especial David di Donatello. Y en el 2008 el Gran Premio Especial en el Festival de Montreal por su contribución al arte cinematográfico.


Gracias, Tony,  por haber formado una maravillosa pareja con Jack Lemmon, Cary Grant y Jerry Lewis. Por tus inolvidables Joe (“Con faldas y a lo loco”), Nicholas (“Operación Pacifíco”), Antonino (“Espartaco”), el Gran Leslie (“La carrera del siglo”) y Bernard Lawrence (“Boeing, Boeing”). Y por todos estos años de simpatía, buen hacer y buen humor.

Y saluda de mi parte a Lemmon y a Grant que, como tú, formarán siempre parte importante en la historia de la gran comedia americana.

"El cine me sigue gustando, porque es mi vida, estoy hecho de celuloide. Empecé a los cinco años viendo películas y eso me hizo ver el sueño que se fue haciendo realidad mientras iba creciendo"
(TONY CURTIS)