En 1987, la actriz y escritora Fannie Flagg publicaba la novela “Fried green
tomatoes at the Whistle Stop Cafe”, una mágica historia que tenía lugar en
Alabama, estado natal de la autora.
El
27 de Diciembre de 1991 se estrenaba "Tomates verdes fritos" (Fried green tomatoes), maravillosa adaptación a la gran pantalla de la
citada novela.
Procedente
del mundo televisivo, Jon Avnet debutaba por la puerta grande en la dirección cinematográfica
con esta película. Producida por el propio Avnet para Universal Pictures,
“Tomates verdes fritos” contaba además con un excelente guión escrito por
Fannie Flagg y Carol Sobieski.
Y
con una extraordinaria e inolvidable banda sonora que firmaba Thomas Newman, hijo
del gran compositor Alfred Newman (“Cumbres Borrascosas”, “Eva al desnudo” o “La
conquista del Oeste”) y primo del no menos conocido Randy Newman (“Ragtime”,
“El mejor” o “Toy Story”).
Thomas
Newman nos regalaría después otras joyas musicales como “Cadena perpetua”,
“Íntimo y personal” o “El hombre que susurraba a los caballos”.
“Tomates
verdes fritos” contaba también con un inmejorable reparto encabezado por cuatro
excepcionales actrices que nos adentraban de manera magistral en esta mágica
historia.
Kathy
Bates era para nosotros una maravillosa Evelyn Couch. Kathy ya era conocida por
el público americano por su participación en series televisivas como
“Vacaciones en el mar”, “Hospital General” o “La ley de Los Ángeles” y en
títulos cinematográficos como “A la mañana siguiente”, “Dick Tracy”, “Misery”
(papel por el que obtuvo el Oscar a la mejor actriz) o “Sombras y niebla”.
Mary
Stuart Masterson nos presentaba el personaje más mágico de la película, la
“encantadora de abejas” Idgie Threadgoode. Masterson debutó en el cine en 1975 y
ya había aparecido en “Hombres frente a frente”, “Jardines de piedra” o “Mr.
North”. Dos años después de “Tomates verdes fritos”, Mary nos regalaría otro
personaje mágico en “Benny & Joon”, junto a un maravilloso Johnny Depp.
La
mejor amiga de Idgie, Ruth Jamison, era impecablemente interpretada por
Mary-Louise Parker, a quien ese mismo año habíamos visto en “Gran Canyon”. Tres
años después de dar vida a Ruth, Parker era dirigida por Woody Allen en “Balas
sobre Broadway”.
Y
Jessica Tandy, como la entrañable Ninny Threadgoode, redondeaba el insuperable
cuarteto de actrices. Excepcional y elegantísima actriz británica que debutaba en
la gran pantalla en 1932, Tandy ya llevaba tras de sí una larga lista de
titulos clásicos como “El castillo de Dragonwyck”, “Ambiciosa” o “Los pájaros”
y otros tantos más modernos como “El mundo según Garp”, “Cocoon” o “Paseando a
miss Daisy”, papel este último por el que obtuvo muy merecidamente el Oscar a
la mejor actriz.
Completaban
un maravilloso reparto, entre otros, Timothy Scott como Smokey, Stan Shaw como
Big George, Cicely Tyson como Sipsey y Chris O’Donnell como Buddy, el hermano mayor
de Idgie.
Y
Fannie Flag, la autora de esta historia, que hacía en la película un pequeño
papel como la profesora matrimonial de Evelyn.
Entre muchos otros premios y nominaciones, “Tomates verdes fritos” fue candidata al Oscar a la mejor actriz
secundaria (Jessica Tandy) y mejor guión adaptado. Los británicos Premios Bafta
la nominaron en las categorías de mejor actriz (Jessica Tandy) y mejor actriz
secundaria (Kathy Bates). Y en los Globos de Oro recibió tres nominaciones:
mejor película, mejor actriz (Kathy Bates) y mejor actriz secundaria (Jessica
Tandy).
Durante
el rodaje de la película, Jon Avnet se refería a Mary-Louise Parker como Lou y
a Mary Stuart Masterson como Stu con el objetivo de diferenciarlas por tener ambas
actrices unos nombres tan similares.
La
inspiración del ya legendario Whistle Stop Cafe de “Tomates verdes fritos” venía
del Irondale Cafe, ubicado en el suburbio de Birmingham (Alabama) donde creció
la autora del libro que sirvió de base para la película. Los tomates verdes
fritos era uno de sus platos más populares.
El
secreto de la vida... El secreto está en la salsa. Y en cuatro maravillosas
actrices que nos regalaron cuatro personajes realmente mágicos.