Y lo hacemos a través de su más que interesante biografía y,
como cabe esperar aquí, a través también de su magistral legado cinematográfico.
Música, maestro…
Giovanni Rota Rinaldi nació en Milán el 3 de Diciembre de
1911. Nieto del pianista y compositor Giovanni Rinaldi, comenzó sus estudios de
piano a la temprana edad de ocho años, ingresando a los doce en el Conservatorio
de Milán.
A los once años ya había compuesto un oratorio y a los trece
una comedia lírica en tres actos, “Il Principe porcaro”. Posteriormente estudió
composición en la Academia di Santa Cecilia en Roma, graduándose en 1930.
Tras trasladarse en 1931 a Estados Unidos, ingresó en el
Curtis Institute of Music de Filadelfia donde estudió composición con Rosario
Scalero, gran virtuosa del violín, historia con Beck y dirección de orquesta
con Fritz Reiner.
Regresó entonces a Italia, licenciándose en la
Universidad de Milán e impartiendo más adelante clases de teoría y solfeo en la
escuela de música Taranto.
A partir de 1939 ejerció como profesor de armonía, y más
tarde de composición, en el Bari Liceo Musicale, pasando en 1950 a ser su
director y ocupando este cargo durante 28 años.
Muy tristemente, el 10 de Abril de 1979, nos dejaba a los 67
años de edad uno de los más grandes artistas del panorama musical.
Nino Rota cultivó todos los géneros con gran maestría
técnica, alcanzando un particular éxito con sus óperas “Il cappello di paglia
di Firenze” (1946) y “La visita maravigliosa” (1970), y con sus sonetos
“Mysterium Catholicum” (1962) y “La vita de María” (1970).
“Ana”, “Peppino e Violetta”, “Noches blancas”, “Fantasmas de Roma”, “La mujer indomable”, “Waterloo”, “Abdicación”, “El Padrino II”, “Muerte en el Nilo”…
También página fundamental de la historia del cine, Rota
compuso para directores del calibre de Alberto
Lattuada, Eduardo de Filippo, Renato Castellani, King Vidor, Luigi Zampa, Luigi
Comencini, Luchino Visconti, Mario Monicelli, René Clément, Franco Zeffirelli,
Francis Ford Coppola…
“El jeque blanco”,
“Los inútiles”, “La
Strada”, “La dolce vita”, “Las noches de
Cabiria”, “Bocaccio ‘70”, “Fellini 8 1/2”, “Giuletta de los espíritus”,
“Fellini Satiricon”, “Roma”, “Amarcord”, “El Casanova de Fellini”, “Ensayo de
orquesta”…
Y, por supuesto, Rota también compuso para Federico Fellini, formando con el
genial director italiano una de las más perfectas combinaciones para la gran
pantalla que se prolongaría durante un cuarto de siglo.
La magistral trayectoria cinematográfica de Nino Rota fue
tan sólo reconocida en los Premios de la Academia con un Oscar por su banda
sonora de “El Padrino II” (1974), galardón que fue además compartido con
Carmine Coppola. Rota también fue nominado dos años atrás por “El Padrino”.
Los británicos Premios Bafta le otorgaron el Anthony Asquith
Award for Film Music por “El Padrino” (1972), nominando también al compositor
por “Romeo y Julieta” (1968) y “El Padrino II”
(1974).
En los Globos de Oro fue galardonado por “El
Padrino” (1972) y tan sólo nominado por “Romeo y Julieta” (1968) y “El Padrino
II” (1974).
Rota fue también distinguido con un David di
Donatello por “El Casanova de Fellini” (1976) y con un Premio Grammy por “El
Padrino” (1972), recibiendo también otra nominación a este último galardón por “La
dolce vita” (1960).
Asimismo, obtuvo un total de cinco Silver
Ribbon del Italian Nacional Syndicate of Film Journalist por su trabajo en “Guerra
y paz” (1958), “Noches blancas” (1958), “Fellini 8 1/2” (1963), “Romeo y
Julieta” (1968) y “Ensayo de orquesta” (1979), y una nominación por “La dolce
vita” (1960).
Nino Rota nos ha legado, entre cine y
televisión, un total de 172 trabajos, así como un sinfín de impecables
composiciones clásicas. Puro arte musical.
Y puro cine por partida doble. Pues, en multitud de
ocasiones, cuando oímos a Nino Rota estamos recordando también a Federico
Fellini.
Grazie mille, maestro Rota.