“Yo no hago alardes. Pero por decirme eso te voy a
deshacer”
Eddie
Felson es un jugador profesional de billar americano que, junto a su compañero
Charlie, recorre las ciudades haciendo creer a los demás jugadores que no es
más que un aprendiz. Su propósito, reunir la suficiente cantidad de dinero para
ir a Chicago y enfrentarse al campeón, el Gordo de Minnesota…
El
25 de Septiembre de 1961 se estrenaba en Estados Unidos "El buscavidas" (The hustler), una impecable película dirigida por el también
guionista y productor Robert Rossen.
Producida
por el propio Rossen para la Twentieth Century Fox, contaba además con un
espléndido guión escrito por Sidney Carroll y Robert Rossen, que se basaba en la
novela de Walter S. Tevis.
La
magistral fotografía de Eugene Shuftan y el acertado montaje de Dede Allen formaban
un trío de ases junto a la maravillosa banda sonora de Kenyon Hopkins,
reconocido compositor americano más volcado en la pequeña pantalla que dejó para el cine, sin
embargo, grandes joyas musicales como “Baby Doll”, “Doce hombres
sin piedad”, “Piel de serpiente”, “Lilith” o “Propiedad condenada”.
Paul
Newman había debutado en la gran pantalla en 1954 con “El cáliz de plata” y ya
llevaba en su carrera títulos como “Marcado por el odio”, “El largo y cálido
verano”, “El zurdo”, “La gata sobre el tejado de zinc” o “Éxodo”.
Newman
tuvo que rechazar en un principio el personaje de Eddie Felson por estar
comprometido ya con otro proyecto junto a Elizabeth Taylor. Rossen le ofreció
entonces el papel al cantante y actor Bobby Darin.
Pero
la fortuna, tremendamente sabia en esta ocasión, quiso que Elizabeth Taylor
fuera requerida para el rodaje de “Cleopatra”, con lo que se pospuso su
proyecto con Newman y éste quedó libre. Rossen le volvió a ofrecer el papel y
Paul aceptó habiéndose leído tan sólo la mitad del guión.
“Paul Newman actúa violentamente, con un control
magistral de las expresiones ácidas y las actitudes amargamente apasionadas de
su personaje”
(Bosley Crowther, “The New
York Times”)
Para
prepararse su personaje, Newman instaló en su casa una mesa de billar y
perfeccionó sus jugadas con la ayuda de Willie Mosconi, 14 veces campeón del
mundo de billar.
“Pasé muchas horas estupendas con él.
Ésa es la que
yo llamo mejor manera para prepararse un papel”
Mosconi
fue quien realizó las jugadas más profesionales del personaje de Newman. También
hizo la función de asesor técnico y un cameo en la película.
“El Gordo de Minnesota tiene más temperamento en un
dedo que tú en todo tu cuerpo”
El
Gordo de Minnesota estaba magníficamente interpretado por Jackie Gleason, espléndido
actor y comediante americano que, tras debutar en la gran pantalla en 1941, nos
había dejado ya títulos como “A través de la noche” o “El halcón del desierto”.
Gleason
era en la vida real un excelente jugador del billar americano. En “El buscavidas”
tan sólo aparece en pantalla un total de veinte minutos, pero su impecable
interpretación ya forma parte de la historia del cine.
“No estoy
borracha, soy coja”
El
personaje de Sarah Packard nos llegaba a través de una magnífica Piper Laurie, reconocida actriz que debutó en el cine en 1950 con “Luisa” y participó en clásicos como “La espada
de Damasco” o “Mujeres culpables”.
Tras
su logrado papel en “El buscavidas”, por el que fue nominada al Oscar, Laurie se retiró de la actuación durante
quince años regresando en 1976 con “Carrie”, película con la que consiguió una segunda nominación en los Premios de la Academia. Más adelante, nos regalaría una inolvidable
interpretación televisiva a través de Catherine Martell, su personaje en la
serie “Twin Peaks”.
“Trabajar con Scott es como extraer oro”
(Robert Rossen)
George
C. Scott venía directamente de la televisión y tan sólo había hecho hasta entonces
dos interpretaciones cinematográficas, eso sí, muy destacadas, en “El árbol del
ahorcado” y “Anatomía de un asesinato”.
Su
Bert Gordon de “El buscavidas” sólo podía corroborar el excelente actor que
siempre fue.
Y
completaban el reparto Michael Constantine como Big John, Vincent Gardenia
como barman y el boxeador Jake LaMotta como otro de los camareros.
Entre
otros muchos premios y nominaciones, “El buscavidas” obtuvo el Oscar a la mejor
fotografía y mejor dirección artística, siendo también nominada como mejor
película, mejor director, mejor guión adaptado, mejor actor (Paul Newman),
mejor actor secundario (Jackie Gleason y George C. Scott) y mejor actriz
secundaria (Piper Laurie).
Los
británicos Premios Bafta la destacaron también como mejor película y mejor actor
extranjero (Paul Newman), nominándola además en la categoría de mejor actriz extranjera (Piper
Laurie).
Y
en los Globos de Oro recibió la nominación a mejor actor (Paul Newman) y al mejor
actor secundario (Jackie Gleason y George C. Scott).
Uno
de los títulos que se barajaron para la película fue el de “Stroke of luck”.
Finalmente, este nombre fue utilizado en la escena del Derby de Kentucky para
darle nombre a uno de los caballos de la carrera.
Rodada
en Nueva York en un período de seis semanas, “El buscavidas” popularizó de
nuevo el billar americano en Estados Unidos.
“El denominador común de mis películas es la pérdida
de voluntad del ser humano ante el deseo de poder y la moral del éxito,
objetivos competitivos en la sociedad industrial y elementos determinantes de
la vida americana”
(Robert Rossen)
Eddie Felson, antiguo campeón de billar, dedica su tiempo a sus negocios de licores. En una sala de juego conoce a Vincent, un joven jugador de billar que aún no ha encontrado oponente y que va siempre acompañado por su novia, encargada de las apuestas que se hacen sobre él.
Y el 8 de Octubre de 1986 se estrenaba en Estados Unidos "El color del dinero" (The color of money), una impecable producción de Irving Axelrad,
Barbara De Fina y Dodie Foster para Touchstone Pictures y Silver Screen
Partners II magistralmente dirigida por Martin Scorsese, del que ya conocíamos
su buen hacer gracias a títulos como “Malas calles”, “Taxi Driver”, “New York,
New York” o “Toro salvaje”.
El
guión escrito por el novelista Richard Price se basaba de nuevo en el libro de Walter
S. Tevis. Y la buena calidad de la película se redondeaba con la preciosa fotografía
del alemán Michael Balhaus, que más adelante nos regalaría también la imagen de “La
última tentación de Cristo”, “Uno de los
nuestros”, “La edad de la inocencia” o “Quiz Show”, y el reconocido montaje de Thelma
Shoonmaker, responsable también de la edición de otros títulos de Scorsese como
“Toro salvaje”, “Gangs of New York” o “Infiltrados”.
La
idea de devolver a la gran pantalla al personaje de Eddie Felson fue del propio
Paul Newman.
“Sinceramente, creo que el personaje estaba
inacabado. Eddie había finalizado una película, pero no se había completado a
sí mismo”
Gran
admirador de Martin Scorsese, Paul decidió enviarle una carta, en la que
elogiaba su trabajo, a la que acompañaba el guión de su nuevo proyecto.
“Nunca concebí 'El color del dinero' como 'El
buscavidas 2'. Eddie era un personaje interesante, como también lo era ver lo
que haría ese tipo veinticinco años después. Además, el personaje de Eddie Felson
era de lleno la clase de tipos que me hubiera gustado incluir en uno de mis
films, siempre con Newman interpretándolo. Y ahora el propio Newman me estaba
dando la oportunidad de hacer realidad esta fantasía”
Y
así Paul Newman volvía a ponerse en la piel de Eddie Felson.
"Recuerdo que el dinero ganado con el juego sabe cien veces mejor que el ahorrado... El mejor es el que más dinero gana. Y ese mismo principio se puede aplicar a cualquier actividad de la vida"
Newman
venía de dirigirse a sí mismo en “Harry e hijo” y nos acababa de regalar su Frank Galvin
de “Veredicto final”.
"Para ganar hacen falta dos cosas, sí, dos cosas: una cabeza lúcida y un par de huevos. Y a ti te sobran huevos y te falta cabeza"
Tom
Cruise había debutado en 1981 con “Amor
sin fin” y ya le conocíamos por títulos como “Taps”, “Rebeldes”, “Risky Business”,
“Legend” o “Top Gun”. Tom conseguía una más que acertada interpretación en “El
color del dinero” a través de su personaje de Vincent Lauria.
Cruise
llevó a cabo sus propias jugadas de billar a excepción de una en la que tenía
que hacer saltar una bola sobre otras dos, jugada maestra que realizó el profesional
Michael Sigel.
Carmen,
la novia de Vincent, era excelentemente interpretada por una casi debutante Mary
Elizabeth Mastrantonio que ya había trabajado como extra a las órdenes de
Scorsese en “El rey de la comedia”.
Bill
Cobbs, maravilloso veterano del cine que debutó en 1974 en “Pelham 1.2.3.” y al
que también habíamos visto ya en “Silkwood” y “Cotton Club”, daba vida a Orvis.
Tras “El color del dinero”, Cobbs apareció asiduamente en la pequeña pantalla,
alternando este trabajo con apariciones cinematográficas en títulos como
“Bird”, “El gran salto” o “Caprichos del destino”.
Y
también formando un entrañable trío junto a Dick Van Dyke y Mickey Rooney en
“Noche en el museo”.
En
el papel de Julian nos encontrábamos a John Turturro, extraordinario actor que había debutado
precisamente con Martin Scorsese en 1980 en “Toro salvaje” y al que habíamos
visto ya también en “Buscando a Susan desesperadamente” o “Hannah y sus
hermanas”. Y tras “El color del dinero”, “Muerte entre las flores”, “Barton
Fink”, “Quiz Show”… Muy grande Turturro.
Y
Forest Whitaker en el personaje de Amos. Procedente de la televisión, Whitaker
hacía aquí su primer papel relevante en cine y ya apuntaba maneras. Después nos
corroboraría su enorme profesionalidad como actor en títulos como “Bird”, “Juego de lágrimas” o “El
último rey de Escocia”.
Muchos
de las grandes figuras del billar de los años 80, como Steve Mizerak ("The
Miz”), Jimmy Mataya (“Pretty Boy Floyd”) o Keith McReady, aparecían en pequeños
papeles en la película.
Y
completando el reparto, la estrella del rock Iggy Pop y Charles Scorsese, padre
del director. Incluso el propio Martin se reservó un pequeño papel como un hombre que
pasea a su perro en el casino de Atlantic City. Scorsese también prestaba su voz en la explicación inicial de las
reglas del juego del billar.
En 1994, Paul Newman fue galardonado con
el Oscar Humanitario Jean Hersholt.
Y se lo entregaba el mismísimo Tom Cruise
Entre
otros premios y nominaciones, “El color del dinero” obtuvo el Oscar al mejor
actor para Paul Newman (no estuvo presente en la ceremonia), siendo también nominada al mejor guión adaptado, mejor
actriz secundaria (Mary Elizabeth Mastrantonio) y mejor dirección artística.
Paul Newman y Mary Elizabeth Mastrantonio fueron también candidatos a los
Globos de Oro.
“Hace 25 años que me enterraron, todo se acabó para
mí,
antes en realidad de que llegara a empezar”
(Eddie Felson)
Y
bien cierto era. Desde que se estrenó “El buscavidas” en 1961 al estreno de “El
color del dinero” en 1986 pasaron… 25 años.
A mi hermana Alicia, ¿y a quién si no?
“Feliz, feliz
cumpleaños, a tú te doy”…







