Mostrando entradas con la etiqueta Serpico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Serpico. Mostrar todas las entradas

sábado, 16 de abril de 2011

SIDNEY LUMET

“Mientras que el objetivo de todas las películas es el entretenimiento, el tipo de films en los que yo creo van un paso más allá, obligan al espectador a examinar una faceta y otra de su propia conciencia. Esto estimula el pensamiento y permite que los juicios mentales florezcan”


El pasado 9 de Abril la historia del cine volvía a recibir un duro golpe. Sidney Lumet, uno de sus más impecables directores, nos dejaba a los 86 años de edad.

Nacido en Philadelphia (Pennsylvania) el 25 de Junio de 1924, pronto se trasladó con su familia a Nueva York, ciudad muy ligada con el tiempo a su propio cine.

“Su diversidad, sus numerosos barrios étnicos, sus artes y sus crímenes, su sofisticación y su corrupción, su belleza y su fealdad”

Hijo del actor Baruch Lumet, Sidney se crió en un ambiente artístico, acompañando ya a los cuatro años de edad a su padre al Teatro Yddish de Nueva York.

 

Tras quince años como actor teatral, comenzó en 1951 una fructífera carrera televisiva como director en una decena de series, entre las que se encontraban “Danger”, “You are there” o “The Alcoa Hour”.

Y en 1957 debutaba en la gran pantalla, magistralmente, con “Doce hombres sin piedad”.
 

Una impecable dirección de Sidney Lumet, un magnífico guión de Reginald Rose, una perfecta fotografía de Boris Kaufman y un inmejorable reparto de auténtico lujo, han convertido a “Doce hombres sin piedad” en lo que hoy es, un gran clásico del cine por derecho propio.

Lumet dedicó un amplia parte de su filmografía a la adaptación de autores literarios como Anton Chejov, Tennessee Williams, Arthur Miller, Eugéne O’Neil, Peter Shaffer o Ira levin.
 

“Piel de serpiente” era la adaptación al cine de una obra teatral de Tennessee Williams a través de un guión escrito por el propio autor. Marlon Brando, Ana Magnani y Joanne Woodward encabezaban un reparto perfecto.


“Larga jornada hacia la noche” adaptaba a su vez la pieza teatral de Eugene O’Neil. Katharine Hepburn, Ralph Richardson y Jason Robards redondeaban también un inmejorable reparto.


Sidney Lumet también adaptó para la gran pantalla a la escritora británica Agatha Christie. El título elegido fue “Asesinato en el Orient Express” y por la película desfilaron grandes nombres como Albert Finney, Lauren Bacall, Ingrid Bergman, Sean Connery, John Gielgud, Vanessa Redgrave, Anthony Perkins… Otro magnífico reparto.


Pero también supo adentrarse con maestría en la Segunda Guerra Mundial dejándonos esa joya del cine llamada “La colina”, defensa en toda regla de la dignidad humana dentro de la disciplina militar.
 

Su experiencia en el mundo televisivo quedó más que demostrada en “Network, un mundo implacable”, análisis del poder de la televisión que retrata su competitivo mundo. Peter Finch, William Holden, Faye Dunaway, Robert Duvall… Una vez más un reparto a tener muy en cuenta.

"Si tú rezabas por hacer un personaje, Sidney ejercía de sacerdote que escuchaba tus plegarias, que te ayudaba a que se hicieran realidad”
(Al Pacino)


De la mano de un inmejorable Al Pacino, nos regaló también magníficos títulos como “Tarde de perros” o “Serpico”.


Y “Veredicto final”, a través de un soberbio Paul Newman. Tras un ensayo, Lumet le comentó a Newman que se le estaba escapando un aspecto de la personalidad de Frank Galvin, su personaje. Newman se quedó pensativo. Al día siguiente, tras escarbar en su lado oscuro, de su interpretación salieron chispas.

Otros títulos en la filmografía de Sidney Lumet fueron “El prestamista”, “Punto límite”, “La ofensa”, “La trampa de la muerte”, “A la mañana siguiente”, “Un lugar en ninguna parte”, “Gloria”…
 

Y su último trabajo, “Antes que el diablo sepa que has muerto”, de la que el Washington Post dijo: “Además de ser digna de estudio por sus grandes actuaciones, es digna de estudio por su gran dirección”.

Sidney Lumet dirigió un total de 72 títulos entre el cine y la televisión. Su cine, siempre de corte clásico, abordaba con ojo crítico la sociedad, centrándose en la psicología de los personajes y, siempre, siempre, a través de una impecable dirección de actores.
 

Una larguísima lista de premios y nominaciones jalonaron su carrera, que sería insuficientemente reconocida en Hollywood con un Oscar Honorífico a toda su carrera en 2005.

Fue nominado, eso sí, como director a los Premios de la Academia en cuatro ocasiones: “Doce hombres sin piedad”, “Tarde de perros”, “Network” y “Veredicto final”. Y obtuvo el Globo de Oro al mejor director por “Network” y el Oso de Oro en el Festival de Berlin por “Doce hombres sin piedad”.
 

Gracias, Sidney, por darle prioridad en tus películas a lo realmente importante. A la historia, a las relaciones humanas, a la transmisión de un mensaje y a su posterior reflexión.

Y gracias por ser un impecable director de actores. Un gran director de cine.

“Hay muy buenas historias que contar relacionadas con el lado oscuro del ser humano. Y si creas razones que justifiquen las decisiones de los personajes te sale una buena película”
(SIDNEY LUMET)