El pasado 9 de Enero nos dejaba, a los 81 años de edad, Peter Yates, destacado director británico que desarrolló una interesante carrera cinematográfica desde mediados de la década de los años 60.
Nacido el 24 de Julio de 1929 en Aldershot, Hampshire (Inglaterra), Yates se formó en la Royal Academy Dramatic antes de saltar a los escenarios como actor en diversos grupos teatrales. Fue también ayudante de dirección de nombres como Tony Richardson, Guy Hamilton o J. Lee Thompson, trabajo éste que le aportó gran experiencia tras las cámaras.
Nacido el 24 de Julio de 1929 en Aldershot, Hampshire (Inglaterra), Yates se formó en la Royal Academy Dramatic antes de saltar a los escenarios como actor en diversos grupos teatrales. Fue también ayudante de dirección de nombres como Tony Richardson, Guy Hamilton o J. Lee Thompson, trabajo éste que le aportó gran experiencia tras las cámaras.

Su debut como director le llegó en 1963 con “Vacaciones de verano”, musical protagonizado por el cantante Cliff Richard. Alternando el cine con la pequeña pantalla, donde dirigió entre otros varios episodios de la serie “El Santo”, Peter Yates consiguió su primer reconocimiento como director con la película “El gran robo” (1967).
Un año más tarde llegaría su título más recordado, “Bullitt”, interesante cinta, que marcaría el género policíaco de la época, por la que Yates fue nominado como director en los Premios Bafta.
En 1972 Yates dirigía “Un diamante al rojo vivo”, una divertida e ingeniosa historia del robo de un diamante adaptada por el guionista William Goldman de la novela de Donald Westlake.
Y en la década de los ochenta, volvía al cine puramente británico con “La sombra del actor”, adaptación a la gran pantalla de Ronald Harwood de su propia obra teatral, por la que Yates fue nominado como director en los Premios Oscar, los Globos de Oro y los Premios Bafta.
A lo largo de su carrera como cineasta, Peter Yates dirigió con maestría a Steve McQueen y Robert Vaughn en “Bullitt”, a Mia Farrow y Dustin Hoffman en “John and Mary”…
… A Robert Redford y George Segal en “Un diamante al rojo vivo”, a Nick Nolte y Jacqueline Bisset en “Abismo”, a Dennis Quaid y Daniel Stern en “El relevo”…
… A Sigourney Weaver y William Hurt en “El ojo mentiroso”, a Liam Neeson y Francesca Annis en “Krull”, a Albert Finney y Tom Courtenay en “La sombra del actor”…
… A Dennis Quaid y Cher en “Sospechoso”, a Kelly McGillis y Jeff Daniels en “La casa de Carroll Street” o a James Spader y Michael Caine en “Llamada a escena”.
El impecable trabajo como director de Peter Yates, y escenas cinematográficas memorables como la de Robert Redford en el final de “Un diamante al rojo vivo” o la inolvidable persecución de coches por las calles de San Francisco de “Bullit”, confirman su merecido lugar en la historia del cine. Y así le recordaremos siempre, a través de sus películas.







