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domingo, 29 de abril de 2012

The Straight story (Una historia verdadera)

Una obra maestra absoluta. La primera película íntegramente sobrenatural (por hermosa) del siglo XXI 
(Sergi Sánchez, Fotogramas)


El 21 de mayo de 1999 se estrenaba en el Festival de Cannes "The Straight story (Una historia verdadera)" (The Straight story), una maravillosa producción de Mary Sweeney y Neal Edelstein para la Walt Disney Pictures.


La impecable dirección de la película llevaba la inconfundible firma de David Lynch, personal director americano que había debutado tras la cámara en 1977 con “Cabeza borradora” y ya nos había dejado en el cine otros títulos tan reconocidos hoy como “El hombre elefante”, “Dune”, “Terciopelo azul” o “Corazón salvaje” y su huella en la pequeña pantalla con la creación de la serie “Twin Peaks”, de la que Lynch dirigió un extraordinario episodio piloto de poco más de hora y media de duración.


John Roach y Mary Sweeney firmaban el magistral guión de esta película basándose en una mágica historia real. En 1994, Alvin Ray Straight recibía la noticia de que su hermano (con el que no se hablaba desde hacía diez años) se hallaba gravemente enfermo.



Alvin, que contaba 73 años de edad, decidía entonces visitarle iniciando así un largo viaje desde su residencia en Laurens (Iowa) a la de su hermano en Mt. Zion (Wisconsin) montado en su único medio de transporte posible, un pequeño tractor John Deere de 1966.


Acompañado de un remolque donde llevaba gasolina, material de camping, ropa y alimentos, y llevando una velocidad máxima de ocho kilómetros por hora, Alvin tardó más de seis semanas en completar un trayecto de 390 kilómetros.

Una película para la estantería de la historia
(E. Rodríguez Marchante, Diario ABC)


La extraordinaria banda sonora de "Una historia verdadera" corría a cargo de Angelo Badalamenti, excepcional compositor americano que había coincidido anteriormente en la gran pantalla con David Lynch en "Terciopelo azul" o "Corazón salvaje" y nos había ya regalado su magistral banda sonora de la serie televisiva "Twin Peaks". Badalamenti debutó como compositor en 1973 y también nos había dejado ya su huella musical en otros títulos cinematográficos como "Un toque de infidelidad", "La ciudad de los niños perdidos" o "Arlington Road".


Para dar vida al personaje de Alvin Straight se barajaron nombres como Gregory Peck o John Hurt. Afortunadamente para la historia del cine, David Lynch decidió finalmente elegir a Richard Farnsworth.


Richard había debutado a los 17 años en la gran pantalla como jockey en “Un día en las carreras”, siéndole después ofrecido su primer papel como especialista en “Las aventuras de Marco Polo”. Dobló a estrellas del calibre de Gary Cooper, Henry Fonda, Montgomery Clift o Steve McQueen, apareciendo como jinete en títulos como “Gunga Din”, “Cinco tumbas al Cairo”, “Duelo al sol”, “Fort Apache”, “Río Rojo”…


Y en “Lo que el viento se llevó”, “Espartaco”, “El motín del Caine”, “La conquista del Oeste”, “Mayor Dundee”, “La ingenua explosiva”, “La carrera del siglo”, “Dos hombres y un destino”, “La leyenda de la ciudad sin nombre”… Y su intervención preferida, como conductor de un carro romano, en “Los diez mandamientos”.


Mucho más adelante, le vimos ya como actor en títulos cinematográficos como “El juez de la horca”, “Papillon”, “El fuera de la ley”, “Llega un jinete libre y salvaje”, “Tom Horn”, “Resurrección”, “El zorro gris”, “El mejor”, “Los dos Jakes”, “Misery”, “Habana”, “La huída”, “El regreso de Lassie”...


Y en un gran número de series televisivas como "Bonanza”, “Raíces”, “La casa de la pradera”, “Ana de las Tejas Verdes” (donde nos regaló a su encantador Matthew) o “Autopista hacia el cielo”.




"Una historia verdadera" fue la última película para la gran pantalla de este elegante y entrañable actor que nos dejaba, muy tristemente, el 6 de Octubre de 2000 a los 80 años de edad. Richard nos dejaba también una composición maravillosa del protagonista de esta historia.

Un regalo impagable a los espectadores y a la historia del cine
(Carlos Boyero, Diario El Mundo)


Sissy Spacek había debutado en la gran pantalla en 1970 como extra en “Trash”, y ya la habíamos visto para entonces en “Carrie”, “Quiero ser libre”, “Desaparecido”, “Cuando el río crece”, “Crímenes del corazón”, “JFK”, “El arpa de hierba” o “Aflicción”.


Sissy, como cabía esperar en ella, nos ofreció también una recreación de antología como la hija de Alvin, Rose, su personaje en la película.


Y Harry Dean Stanton como Lyle, el hermano de Alvin, redondeaba un trío actoral de excepción.


Stanton debutó en el cine a las órdenes de Alfred Hitchcock en "Falso culpable" (1956), apareciendo después en infinidad de series televisivas y en un no menor número de títulos cinematográficos entre los que se encontraban "La conquista del Oeste", "Por un puñado de dólares", "La leyenda del indomable", "Los violentos de Kelly", "El padrino III", "Adiós, muñeca", "Alien, el octavo pasajero", "Corazonada", "Paris, Texas", "Amanecer rojo", "La última tentación de Cristo", "Corazón salvaje", "Twin Peaks: fuego, camina conmigo" o "Acción civil".

Obra maestra. Profunda, conmovedora
(Ángel Fdez. Santos, Diario El País)


Aunque fue bien reconocida con diversos premios, “Una historia verdadera” tan sólo fue nominada en los Premios Oscar al mejor actor (Richard Farnsworth). También quedó tan sólo como candidata al mejor actor (Richard Farnsworth) y a la mejor banda sonora en los Globos de Oro.

Un atajo directo al corazón
(Desson HoweThe Washington Post)


Una historia verdadera la que nos cuenta la película que en la vida real tuvo un final extraordinario. Alvin Straight fallecía en 1996 y a su cortejo fúnebre se le unía un tractor similar al que él había utilizado en su viaje.


The Straight story” está dedicada a la memoria de Alvin Straight. También yo quiero dedicarle a él esta entrada pero añadiendo en la dedicatoria a Richard Farnsworth, con mi especial agradecimiento, por habernos sabido transmitir a través de la pantalla toda la magia de este maravilloso personaje.


Nadie conoce mejor tu  vida que un hermano que tenga casi tu misma edad. Él sabe quién eres y que eres mejor que nadie en el mundo
(ALVIN STRAIGHT en "Una historia verdadera")

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Recordando a Richard Farnsworth


Yo conocí a Richard Farnsworth a través de su entrañable Matthew Cuthbert en la serie canadiense “Ana de las Tejas Verdes”. Y he de reconocer que en ese mismo momento me cautivó con su maravilloso personaje.


Más adelante, le descubrí como ayudante del entrenador en “El mejor”.


Y como sheriff en “Misery”.


Y como ranchero en “Tom Horn”.
Y también le vi en “Habana”, “El juez de la horca”, “Papillon”…


Richard Farnsworth nació en Los Ángeles (California) el 1 de Septiembre de 1920, en una modesta familia. Con el fin de ayudar económicamente en casa, abandonó a temprana edad los estudios para encargarse, por seis dólares a la semana, de un establo de un campo de polo.

Tras aparecer, a los 17 años, como jockey en “Un día en las carreras”, en 1938 le ofrecieron su primer papel como especialista en “Las aventuras de Marco Polo”, protagonizada por Gary Cooper.


Su habilidad y destreza encima de un caballo le valió un trabajo más que regular a la hora de doblar a estrellas como el propio Gary Cooper, Roy Rogers, Kirk Douglas, Henry Fonda, Montgomery Clift o Steve McQueen, doblando Farnsworth también a menudo al malo de la película de turno.

Compaginándolo con su trabajo en los rodeos, Richard se fue afianzando como doble en papeles de jinete en títulos hoy ya clásicos como “Gunga Din”, “Cinco tumbas al Cairo”, “Duelo al sol”, “Fort Apache” o “Río Rojo”.

 Farnsworth como doble de Jimmy Wakely en “Lawless Code” (1949)

Títulos a los que se unirían otros no menos importantes como “Lo que el viento se llevó”, “Espartaco”, “El motín del Caine”, “La conquista del Oeste”, “Mayor Dundee”, “La ingenua explosiva”, “La carrera del siglo”, “Dos hombres y un destino”, “La leyenda de la ciudad sin nombre”…

Y, por supuesto, la que sería una de sus más queridas participaciones cinematográficas, como conductor de un carro romano, en “Los diez mandamientos”.


Cofundador en 1961 de la Stuntmen’s Association (Asociación de Especialistas), Farnsworth apareció por primera vez en los créditos dos años después. Y aunque en algunas de sus películas anteriores le habían dado ya una o dos líneas de diálogo, no fue hasta mucho más tarde cuando empezó a destacar en el terreno de la interpretación, convirtiéndose con el tiempo en un actor reconocido y respetado.


A los 58 años de edad le llegó su primera nominación al Oscar, como mejor actor secundario, por su papel en “Llega un jinete libre y salvaje” (1978). Compitió en esta categoría con actores de la talla de Jack Warden, John Hurt, Bruce Dern y Christopher Walken, quien se llevó finalmente la estatuilla por su soberbia actuación en “El cazador”.


En 1983, Richard fue galardonado con el Premio Genie (premio canadiense equivalente al Oscar) por “El zorro gris”, interpretación por la que también consiguió una nominación en los Globos de Oro.


Y en 1999, tras un período de semiretiro, David Lynch le ofreció protagonizar "The Straight story (Una historia verdadera)". Richard no conocía entonces la carrera cinematográfica de Lynch pero sí su película “El hombre elefante”, y por esta referencia aceptó el papel.

“No, no hice prueba alguna. No había visto a David Lynch hasta la semana anterior al comienzo del rodaje”


Con 79 años de edad y compartiendo cartel con Sissy Spacek y Harry Dean Stanton, Farnsworth compuso en Alvin Straight un maravilloso personaje. La película se estrenó en el Festival de Cannes con un éxito instantáneo.


Tan sólo nominado por este papel al Oscar (se lo llevó Kevin Spacey por “American Beauty”) y a los Globos de Oro, sí obtuvo por el mismo el Premio del Jurado al mejor actor en el Lauderdale International Film Festival, el Independent Spirit Award y el NYFCC Award en los Premios del Círculo de Críticos Cinematográficos de Nueva York.

Richard, a la izquierda, como doble de Guy Madison en la serie de televisión “Adventures of Wild Bill Hickok”

Richard Farnsworth también trabajó como especialista en la pequeña pantalla, donde además se nos hizo un rostro familiar en series hoy ya míticas como “El gran chaparral”, “Bonanza”, “Raíces”, “La casa de la pradera” o “Autopista hacia el cielo”.


Pero sería en 1985, a través de "Ana de las Tejas Verdes", donde Richard encontraría un papel que parecía escrito a su medida.


De ser simplemente el hermano de Marilla, la mujer que decide adoptar a la pelirroja Anne Shirley (una maravillosa Megan Follows), Farnsworth pasa rápidamente a ser el mejor cómplice de la niña y el que la ayuda incondicionalmente a hacerse con su nueva madre adoptiva, magníficamente interpretada por Colleen Dewhurst.



Un encantador y entrañable personaje el de Matthew que le valió a Richard el canadiense Premio Gemini a la mejor interpretación secundaria.


Poco después del estreno de “The Straight story”, el crítico cinematográfico estadounidense Roger Ebert le hizo una entrevista a Farnsworth.  Entre otras cosas, le preguntó de qué se sentía más orgulloso el actor a lo largo de toda su carrera. Richard respondió que de no haber dicho un solo taco en más de sus 60 actuaciones. Todo un señor, como era de esperar.


Tristemente, a sus 80 años de edad, nos dejaba este caballero de la gran y pequeña pantalla. Gracias, Richard, por dejarnos también un valiosísimo legado cinematográfico y televisivo. Y hasta siempre, querido Matthew.

Trabajé para John Ford, Howard Hawks, Henry Hathaway, Raoul Walsh... Trabajé para directores realmente buenos
(RICHARD FARNSWORTH)