miércoles, 30 de enero de 2013

Actrices, actores, directores... Vivir para gozar


Henry Fonda, Barbara Stanwyck y Preston Sturges, tres clásicos del cine para “Las tres noches de Eva” (1941).


En “Matrimonio original” (1941), Carole Lombard y Robert Montgomery compartían plató cinematográfico…


… y un helado con Mischa Auer, de visita en el set de rodaje.


Jack Lemmon y Billy Wilder durante el rodaje de “El apartamento” (1960). Un año antes nos habían regalado “Con faldas y a lo loco” y más adelante llegarían “Irma la dulce”, “En bandeja de plata”, “Primera plana”… Puro lujo.


Uno no dirige a Cary Grant. Se le pone delante de la cámara, simplemente
(Alfred Hitchcock)


Cary Grant y Skippy en el set de rodaje de “La pícara puritana” (1937), divertidísima comedia americana en la que el ilustre actor canino daba vida a Mr. Smith. Antes de esta película, Skippy había sido Asta, el fiel compañero de pesquisas de Nick y Nora Charles (William Powell y Myrna Loy) en “La cena de los acusados” y “Ella, él y Asta”. Y en “La fiera de mi niña” (1938) Skippy fue para nosotros George, compañero inseparable esta vez de Cary Grant, de Katharine Hepburn… y  de una clavícula intercostal.


Bill Murray fue considerado para interpretar a Han Solo en “La guerra de las galaxias”, a Bruce Wayne en “Batman” y a Willy Wonka en “Charlie y la fábrica de chocolate”. También fue candidato como voz de Buzz Lightyear en “Toy Story” y como voz de Sulley en “Monstruos S.A.”


Se han realizado remakes de varios títulos de la filmografía de Michael Caine. “Asesino implacable”, “Un trabajo en Italia”…


… “Alfie” y “La huella”, siendo en estos dos últimos casos Jude Law el elegido para interpretar a los personajes de Caine.


Audrey Hepburn, Stanley Donen y Cary Grant, un trío bien avenido, durante el rodaje de “Charada” (1963).


George Clooney y Brad Pitt en el set de rodaje de “Ocean’s Thirteen” (2007).


Sí, eso, doble Wow!


Marido y mujer desde 1958, Paul Newman y Joanne Woodward compartieron también pantalla en títulos como “El largo y cálido verano”, “Un día volveré”, “Quinientas millas”, “Harry e hijo” o “Esperando a Mr. Bridge”.



… Sí, éste también es Paul Newman.


En el set de rodaje de “El Padrino” (1972). Diane Keaton y Al Pacino volverían a coincidir en "El padrino II" (1974) y "El padrino III" (1990).


El hijo bueno y el no tanto. Joseph Cotten y Gregory Peck durante el rodaje de “Duelo al sol” (1946).


El gran Marcello Mastroianni en un descanso del rodaje de “Entrevista” (1987) de Fellini.


En 1957, Audrey Hepburn y Fred Astaire se tomaban un respiro entre baile y baile en el rodaje de “Una cara con ángel”.


Basil Rathbone, Peter Lorre, Vincent Price y Boris Karloff. Sobran las palabras, ¿verdad?


Harrison Ford en el set de rodaje de “La guerra de las galaxias” (1977)…


… y pasándoselo también en grande con John Rhys-Davies (Sallah en esta historia) en un descanso del rodaje de “En busca del arca perdida” (1981).


Al comienzo de su carrera como actor, James Garner apareció como uno de los jueces en “El motín del Caine” de Broadway. Su papel consistía básicamente en escuchar a los otros actores, de lo que dijo aprender una gran lección pues para un actor escuchar es tan importante como hablar.


Dustin Hoffman haciendo amigos durante el rodaje de “Marathon man” (1976). Si habéis visto la película, sabréis por qué le dedica este gesto a Laurence Olivier. Y si no la conocéis, ya tardáis en asomaros a este excelente clásico del cine.


James Cagney, William Powell, Henry Fonda, Ward Bond y Jack Lemmon en un simpático descanso durante el rodaje de “Escala en Hawai” (1955). Magistral dirección de John Ford con un reparto de auténtico lujo.


1946. Set de rodaje de “Los mejores años de nuestra vida”. Y los mejores momentos de William Wyler, su magistral director.


Rodaje de “Ben-Hur” (1959). Charlton Heston y Stephen Boyd (Messala en esta historia) dándose una vuelta en Vespa. Pues claro que sí, tanta cuádriga, tanta cuádriga…


Robert Redford y Jane Fonda en un simpático descanso durante el rodaje de “Descalzos por el parque" (1967)… Menuda pareja.


Y aquí nos quedamos, con Mr. Fonda, Stany y Mr. Sturges. Un inmejorable cierre.

miércoles, 23 de enero de 2013

El fabuloso Andersen

Érase una vez... En Dinamarca vivía un gran escritor de cuentos llamado Hans Christian Andersen. Ésta no es la historia de su vida, sino un cuento de hadas sobre este gran narrador de cuentos de hadas”


El 25 de noviembre de 1952 se estrenaba en Nueva York “El fabuloso Andersen” (Hans Christian Andersen), una preciosa y mágica producción de la Samuel Goldwyn para la Metro Goldwyn Mayer.


Fabulosamente dirigida por Charles Vidor, cineasta húngaro que había debutado tras las cámaras en 1933 y ya nos había dejado títulos como “Las modelos”, “Canción inolvidable”, “Gilda” o “Los amores de Carmen”, “El fabuloso Andersen” basaba su mágico argumento en una preciosa historia del escritor norteamericano Myles Connolly. Historia que el dramaturgo neoyorkino Moss Hart convertía más adelante en un maravilloso guión cinematográfico.

MAESTRO: “La historia de Dinamarca empleada para atar la cuerda de una cometa…”
HANS: “A la historia de cualquier país no le viene mal un poco de aire fresco, maestro. ¿No ha oído usted el cuento de aquel libro de historia que se tomó unas vacaciones y volvió con una historia mucho mejor?”


La también fabulosa fotografía de este film venía firmada por Harry Stradling Sr., en el cine desde 1920 y ya con grandes títulos a sus espaldas como “Pygmalion”, “La posada de Jamaica”, “Intermezzo”, “Sospecha”, “Escuela de sirenas”, “Desfile de Pascua” o “Un tranvía llamado deseo”. Extraordinario Stradling.


Daniel Mandell se hacía cargo del montaje. Mandell había debutado a toda pantalla en 1924 y llevaba ya tras de sí grandes clásicos como “Esos tres”, “Cumbres borrascosas”, “La jungla en armas”, “El forastero”, “Juan Nadie”, “La loba”, “Bola de fuego”, “El orgullo de los yanquis”, “Arsénico por compasión” o “Los mejores años de nuestra vida”… Otro fabuloso del cine.


La dirección artística de Clavé (también diseñador de vestuario del ballet que aparecía en esta historia) y Richard Day (responsable también de la dirección artística en otros títulos como “El cisne negro”, “Juana de Arco” o “Un tranvía llamado deseo”) redondeaba la espléndida factura de esta mágica producción.



“Wonderful Copenhagen”, “The king’s new clothes”, “Inchworm”, “I’m Hans Christian Andersen”, “Thumbelina”, “Dream Ballet”, “The ugly duckling”, “Anywere I wander”, “Fantasy wedding sequence”, “No two people”…


Y los fabulosos temas musicales de una banda sonora repleta de preciosas canciones con letra y música de Frank Loesser


… dirección musical de Walter Scharf


… y orquestaciones de Jerome Moross, genio musical que, seis años más tarde, nos regalaría “Horizontes de grandeza”, una de la más grandes bandas sonoras de la historia del cine.

“Iré a las puertas de la ciudad, me dirigiré a la primera persona que vea y le diré: ¿Qué tal? Soy Hans Christian Andersen… Desde luego, pasaré por las puertas de la ciudad y diré: Soy Hans Christian Andersen”

Tras aparecer en diversos cortos cinematográficos y una película para la televisión, Danny Kaye debutaba a toda pantalla en “Rumbo a Oriente” y ya había sido visto también en “Un hombre fenómeno”, “El asombro de Brooklyn”, “La vida secreta de Walter Mity”, “Nace una canción”, “El inspector general” y “En la costa azul”…


… antes de presentarnos a su maravilloso, fabuloso, mágico Hans Christian Andersen, sin duda alguna la interpretación más entrañable de toda su carrera. Un personaje de cuento que, realmente, parecía escrito para él.

Samuel Goldwyn elegía, en un principio, a Moira Shearer para el personaje de Doro, la  principal bailarina de esta historia. Moira, finalmente, se retiraba del proyecto al descubrir que estaba embarazada...


Y así le llegaba la feliz ocasión a la bailarina francesa Zizi Jeanmaire, quien en 1949 había conseguido una enorme y exitosa popularidad gracias a su protagonismo en el ballet de la londinense producción de “Carmen”. Tras “El fabuloso Andersen”, Jeanmaire intervenía también en otros títulos cinematográficos…


… y en 1954 contraía matrimonio con el bailarín y coreógrafo Roland Petit, quien aparecía también en “El fabuloso Andersen” como el príncipe del ballet de “La sirenita”. 


El actor estadounidense Farley Granger daba vida a Niels, el marido de Doro. Granger debutó en la gran pantalla en 1943 dirigido por Lewis Milestone en “La estrella del norte” y ya había trabajado también a las órdenes de Alfred Hitchcock en “La soga” y “Extraños en un tren”, de Nicholas Ray en “Los amantes de la noche” o de Mark Robson en “No quiero decirte adiós”.


Y el extraordinario John Qualen interpretaba al Burgomaestre. En el cine desde 1931, Qualen ya llevaba tras de sí infinidad de clásicos cinematográficos como “Contrastes”, “La reina de Nueva York”, “Luna nueva”, “Las uvas de la ira”, “Hombres intrépidos”, “El libro de la selva”, “Casablanca” o “El capitán Kidd”… Sencillamente magistral.
Completaban el fabuloso reparto, entre otros, Joey Walsh (Peter), John Brown (maestro), Peter Votrian (Lars), Philip Tongue (Otto) o Jeanne Lafayette (Celine).

EDITOR: “Hans, si escribe alguno de esos cuentos del mismo modo que se los cuenta a los niños, los imprimiré. Y le pagaré por ellos”
HANS: “Casi no lo puedo creer. ¿Cuándo estará en el periódico?”
EDITOR: “Mañana”
HANS: “¿Mañana?”
EDITOR: “Y pondrá Hans Christian Andersen, todo el día de mañana”
HANS: “Todo el día…”



El fabuloso Andersen” fue candidata a los Premios Oscar en las categorías de mejor fotografía, dirección artística, diseño de vestuario, banda sonora original, canción original (la maravillosa “Thumbelina”) y sonido.


También fue nominada en los Globos de Oro como mejor película y mejor actor (Danny Kaye).

“Eres Hans Christian Andersen… Contarás cuentos, escribirás cuentos e incluso los cantarás…
Siempre, siempre, siempre”


A las tres mágicas princesas de Chez Morera

viernes, 18 de enero de 2013

El fabuloso Danny Kaye

“No nací tonto, me tomo el trabajo de parecerlo”


Hoy, Danny Kaye, celebramos en esta gran pantalla el centenario de tu feliz llegada a este mundo. Y es que, como David Daniel Kaminsky, nacías en Brooklyn (Nueva York) el 18 de enero de 1913.

Perteneciente a una familia de inmigrantes ucranianos, dejabas el colegio a tus trece años de edad para iniciar una carrera como showman en un circuito de hoteles de vacaciones y campings ubicado en las neoyorkinas Catskill Mountains.


Y en 1939, tras desempeñar diversos trabajos, hacías tu debut como actor teatral en Broadway con la obra “Straw hat revue”. Aunque fue al año siguiente, en la posterior producción teatral del musical “Lady in the dark”, cuando comenzaste a ser ya aclamado por crítica y público.

“Dibuja un círculo, y no un corazón, alrededor del nombre de la que amas porque un corazón se puede romper pero un círculo permanece para siempre”


En ese mismo año de 1940 contrajiste matrimonio con Sylvia Fine, importantísima figura no sólo en tu vida sino también en tu carrera profesional pues no sólo colaboró contigo en la elaboración de tus múltiples gags sino que, además, compuso muchos de los temas musicales que interpretaste a lo largo de tu carrera.

Aunque tu especialidad fueron los tongue-twisters, tus famosos y logrados trabalenguas en canciones y monólogos…

“Un especialista es una persona que cada vez sabe más sobre menos, hasta que termina sabiéndolo todo sobre nada… y nada sobre todo”


De la mano de Samuel Goldwyn, y compartiendo cartel con Dinah Shore, Dana Andrews, Louis Calhern y Margaret Dumont, debutabas en el cine en 1944 a través de “Rumbo a Oriente”, éxitoso comienzo cinematográfico al que siguieron otros títulos como “Un hombre fenómeno”, “El asombro de Brooklyn” o “La vida secreta de Walter Mity”.

En 1948, dirigido por Howard Hawks, protagonizabas “Nace una canción” y, a través de tu profesor Hobart Frisbee, te codeabas con figuras musicales de la talla de Benny Goodman, Tommy Dorsey, Louis Armstrong, Lionel Hampton, The Golden Gate Quartet… Menudo nivel.

“El inspector general”, “En la costa azul”…


Y en 1952, “El fabuloso Andersen” donde, dirigido por Charles Vidor y con una maravillosa banda sonora de Walter Scharf, nos regalabas una entrañable y mágica composición de Hans Christian Andersen, tu fabuloso personaje en esta historia.

Tras “Un gramo de locura” (¿sólo un gramo?) participaste en otro gran título de la historia del cine, “Navidades blancas” (1954), donde fuiste dirigido por Michael Curtiz…


… y compartiste cartel con Bing Crosby, Rosemary Clooney y Vera Ellen, otras tres buenas piezas musicales. Otra maravillosa película en la que, curiosamente, figuraba Bob Fosse como coreógrafo.

Después llegarían “El bufón de la corte”, “Loco por el circo”, “Yo y el coronel”…

Y el 10 de marzo de 1958 dirigías nada menos que a la Philarmonic Orchestra de Nueva York en un inolvidable concierto benéfico celebrado en el Carnegie Hall, ilustre sala de conciertos ubicada en Manhattan.


En 1959 nos presentabas a toda pantalla “The five pennies” (Tu mano en la mía) (1959), otra preciosa historia en la que maravillosamente dabas vida al genial cornetista y compositor norteamericano Red Nichols y compartías protagonismo y canciones con Louis Armstrong, Barbara Bel Geddes y la mágica Susan Gordon.

Un año después comenzabas a aparecer en la pequeña pantalla en diversos espacios televisivos…


… haciéndote finalmente con el tuyo propio, “The Danny Kaye Show”. Show que se mantuvo de 1964 a 1967 y en el que aparecieron nombres tan ilustres como Gwen Verdon, Art Cartney, Vincent Price, Buddy Ebsen, Louis Armstrong…


Y Harry Belafonte, con el que nos brindabas una versión muy especial del tema “Mama look a boo boo”.


Y en 1969 intervenías en “La loca de Chaillot”, precioso título dirigido por Bryan Forbes y John Huston en el que compartías cartel con Katharine Hepburn, Paul Henreid, Yul Brynner, Donald Pleasence, John Gavin y Richard Chamberlain.

Después, una serie de películas para la televisión. “Peter Pan” (1976), donde dabas vida al Capitán Hook, “Pinocho” (1976), donde interpretabas a Gepetto…


Y “Skokie” (1981), telefilm dirigido por Herbert Wise en el que trabajaste junto a Eli Wallach, Kim Hunter, Brian Dennehy y John Rubinstein.

También en la pequeña pantalla, apareciste en un episodio de la serie “Más allá de los límites de la realidad”…


…antes de tu última interpretación como actor en “La hora de Bill Cosby” (1986) donde en el episodio “The dentist” diste vida al divertido Dr. Burns.

“Si no cocinas con alegría, felicidad y amor, no cocinas bien”

Cierto, fuiste también un destacado cocinero (especialista en comida china), y dieron buena cuenta de tus habilidades culinarias invitados tuyos como Shirley McLaine, Michael Caine, Cary Grant, John Denver…


También fuiste un excelente piloto de aviación...

“La vida es un gran lienzo sobre el que hay que arrojar toda la pintura que se pueda”

Y el comediante favorito de Humphrey Bogart y Bob Hope…

“Me convertí en un artista no porque quisiera sino porque estaba destinado a ello”

De 1954 a 1987 representaste a UNICEF como Embajador de Buena Voluntad, siendo elegido en 1965 para aceptar en su nombre el Premio Nobel de la Paz.




“Nadie puede experimentar una emoción más grande que ésta... Raza, color, credo, orígenes, política, olvídenlos. Un niño desamparado nada sabe de todo eso. Un niño desamparado sólo conoce el sufrimiento y el socorro…

Estoy plenamente convencido de que los niños son más poderosos que el petróleo, más hermosos que los ríos, más preciosos que cualquier otro recurso que pueda tener un país… Siento que la actividad más gratificante de mi vida ha sido mi asociación con el UNICEF”


Y eras un extraordinario cuentacuentos. No es casualidad que mi película tuya favorita sea “El fabuloso Andersen”, podías haber sido él…


Recibiste en 1955 un merecidísimo Oscar Honorifico por tu talento único, tu servicio a la Academia, a la industria del cine y al público americano.


Y en 1982 un no menos apropiado Premio Humanitario Jean Hersholt.

Los Globos de Oro te galardonaban como mejor actor por “En la costa azul” (1951) y “Yo y el coronel” (1958). Y te nominaban además por tus interpretaciones en “El fabuloso Andersen” (1952), “El bufón de la corte” (1955) y el telefilme “Skokie” (1981).


Y te era otorgado un Premio Emmy por tu “The Danny Kaye Show”  de 1963, nominándote también por “The Danny Kaye Show with Lucille Ball” (1962), por “Live from Lincoln Center” (An evenig with Danny Kaye and the New York Philarmonic) (1976) y por tu divertido papel del Dr. Burns en el episodio “The dentist” de “La hora de Bill Cosby” (1984).

Muy, muy tristemente te nos ibas, a los 74 años de edad, el 3 de marzo de 1987...




Pero nos dejabas aquí tu maravillosa sonrisa y tu completísimo legado como artista. Y una enorme multitud de preciosos temas musicales: “Otchi Tchorniya Number”, “Everything is tickety-boo” “Ballin’ the Jack “The best things happen while you’re dancing”, “Snow”, “White Christmas”, “The ugly duckling”, “Thumbelina”…


También nos dejabas, como artista invitado de lujo en el “Muppet Show” de 1978, tu genuino “Cheek to cheek”…


…y tu maravilloso “Inchworm”. Mágico, mágico Danny Kaye.


Gracias de todo corazón, Danny, por tu inigualable sentido del humor, por tu grandeza, por tu magia, por tu ingenio, por tu sabiduría, por tu arte, por tu creatividad, por tu ilimitada humanidad…

Y por ser, sencillamente, fabuloso.

También el tonto tiene a veces inteligentes pensamientos,
solo que no se entera
(DANNY KAYE)